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11 LA REPUBLICA, Lunes 12 de mayo de 1975 LA REPUBLICA Do Re Ai Rodrigo Madrigal Nieto, Director Julio Rodriguez Bolaños, Subdirector Yehudi Monestel Arce, Jefe de Redacción Alvaro Cedeño Gómez, Gerente General El partido Comunista de Costa Rica ha decidido hacer causa comun con el Partido Liberación Nacional en la Asamblea Legislativa y en la Municipalidad de San José.
000 La violencia y la falta de autoridad se pagan caro El Partido Liberación Nacional debería meditar seriamente sobre estas amistades y el Partido Comunista debería sopesar los efectos de estos amorios.
000 No nos explicamos por que el Partido Comunista, en lugar de votar por su propia papeleta en la Asamblea y en la Municipalidad, regala sus votos a Liberación Nacional, máxime si se tiene en cuenta que no hay razón para que comprometa su votos en forma tan patente durante cuatro años.
o 000 El Partido Comunista ha perdido su vitalidad y para subsistir necesita hacerle caricias a Liberación Nacional. Aquí tienen los dirigentes comunistas jóvenes la mejor prueba sobre la esterilidad del Partido Comunista costarricense.
en 000 Un partido político ha de tener personalidad propia, definida. En determinadas circunstancias, cuando así lo exige el bien común de la nación o ciertos principios esenciales, ningún partido debe sonrojarse en ofrecerles sus votos a otras agrupaciones, pero de aquí a comprometer los votos durante cuatro años y a silenciarse en cuestiones de fondo, que tocan los nervios vitales de la Patria, hay una enorme diferencia.
000 Para el Partido Comunista, sin embargo, podria ser una táctica estrechar los lazos con el Partido Liberación Nacional; pero para este último esta colaboración tan estrecha lo compromete en demasia.
000 Por algo el Partido Comunista ha adoptado la tesis de partido de brindarle apoyo al Partido Liberación Nacional. Estos favores han de tener alguna explicación en lo pasado o en lo futuro.
o en un de 000 En la visita que el Presidente de la República efectuó FERTICA, el viernes pasado, desarrolló el tema de que la violencia se paga caro y de que nuestra sociedad ha de seguir el camino del trabajo.
Si analizamos los hechos de violencia ocurridos en Costa Rica en los últimos años, notaremos que ha habido una escalada o ascensión desde los intentos de huelga, hace unos cinco años, a la insubordinación de algunas poblaciones.
Los pueblos, como hemos dicho otras veces, prueban poco a poco la autoridad de sus gobernantes y funcionarios. Si estos ceden en las primeras intentonas, la violencia se va enraizando hasta convertirse en un árbol frondoso ante la que se estrellan las leyes y la poca autoridad que les resta a los funcionarios públicos.
Las huelgas en los servicios públicos están prohibidas por la Constitución Política expresamente.
Sin embargo, hace unos cuatro años, estas huelgas fueron constantes y en ningún momento el Gobierno sancionó los responsables. Se cerraron oficinas, se impidió el acceso a las instituciones públicas y a las clinicas, se llegó a levantar valladares alrededor de estas, se pisotearon los pronunciamientos de los tribunales y en no pocos casos los diputados del Gobierno formaron causa común con los huelguistas. Los funcionarios se mostraron impotentes, para detener esta ola de huelgas. La autoridad sufrió rudos golpes. partir de este momento, ante la falta de autoridad de algunos funcionarios, las huelgas se convirtieron en el pan cotidiano. como el Gobierno siempre cedía ante las peticiones de los huelguistas, se erigió en dogma la creencia de que a base de huelgas se podía lograr todo. las huelgas en el sector público siguieron los conflictos en la empresa privada, azuzados muchas ocasiones por dirigentes expertos en estas actividades. Este movimiento de violencia se extendió luego a las poblaciones con el cierre de calles, el robo de medidores de agua, la imposición de grupúsculos sobre una ciudad, el boicot de los municipios, hasta culminar en dos casos extremo graves: el de Limón y el de Heredia.
Pero, si leemos con atención las declaraciones del Presidente de la República en estas dos coyunturas, notaremos como, en lugar de ejercer su autoridad y de exigir el cumplimiento de la ley, trata de quedar bien con Dios y con el diablo, so pretesto de que la rebelión de algunos ciudadanos en algunas poblaciones es una manifestación de la voluntad del pueblo.
La justicia y la verdad no se cuantifican o miden por el número de personas que participan en una huelga acto insubordinación.
El número no da siempre la razón.
El Gobierno tiene en sus manos instrumentos jurídicos claros terminantes, según los cuales ha de obrar. Si se orienta por algunos dirigentes o si el temor hace presa de él, el principio de autoridad queda hecho añicos.
Tiene razón el Presidente de la República cuando afirma que la violencia se paga caro. Sin embargo, no basta con proclamar estos principios elementales, de sentido común. Es preciso obrar de acuerdo con ellos, es decir con sentido de previsión. Una ciudad, una institución, un grupo de personas no pueden quedar al arbitrio de un demagogo o de un revoltoso. El Gobierno debe intervenir sin temor cuando principios esenciales de la sociedad están en peligro.
La violencia se paga caro. Pero, más caro se paga la falta de autoridad, el palanganismo o la ficción de un poder que se usa siempre tardiamente no para exaltar la ley o la moral, sino para complacer a los insubordinados.
Una de las causas del quebranto de nuestra democracia reside en el sometimiento de algunos partidos de oposición, en especial, el Partido Comunista y la Unificación Paquista.
000 Pero, a la vez, existe otra causa en extremo grave: la pérdida de vitalidad del Partido Liberación Nacional. Aquellos arrestos de antaño.
aquel vigor y lozania han venido a menos. Actualmente. Liberación Nacional es una maquinita electoral. Todo su interés se centra en ganar las elecciones, no en orientar al pueblo.
000 El objetivo de la victoria electoral puede ser, sin embargo, muy noble, cuando se utilizan medios adecuados y dignos. Liberación Nacional ha tenido que echar mano de un recurso muy pobre, indigno de su historia, para mantenerse en el poder: dividir a la oposición, con todo lo que este paso significa en el campo de la ética política.
000 a o Un partido de oposición se atrae por dos medios: por la riqueza espiritual del partido adversario, que subyuga a los votantes y atrac hacia sí a un los enemigos. por la distribución de favores.
Desgraciadamente, para nuestra democracia se ha utilizado el segundo recurso. Son varios los dirigentes de la Unificación paquista cautivados por ciertas sirenas.
000 en Tenia razón el Presidente de la República en proclamar las ventajas de la oposición parlamentaria y rechazar la oposición extraparlamentaria.
Con la sumisión del Partido Comunista y con la entrega de la Unificación Paquista. cómo no va el Presidente a bendecir a sus nuevos amigos. El problema está en que si, a corto plazo, este sometimiento puede serle útil al Presidente, este sistema está liquidando la democracia costarricense.
000 SECRETARIA VIERON COMO ESTA DE LOCA POR MI?
El Gobierno de la década del 40 tuvo que refugiarse en el Partido Comunista a falta de apoyo popular. El Gobierno actual está repitiendo el mismo cuadro histórico, con el agravante de que ha tenido que aliarse con el Partido Comunista y con la secuela del Partido que en aquel entonces también hizo causa coniún con el comunismo, FACIO PERO NO LE DOY PELOTA 000 Muchos se preguntan, por ello, si don Daniel Oduber podrá ser la repetición de don Teodoro Picado. Este era muy culto. Aquel se ha consagrado a la politica en forma profesional, pero ambos han tenido tras de si a un gran lider politico, ambos son débiles en el uso de la autoridad, en ambos casos existe un ambiente de corrupción harto peligroso en la vida nacional y en ambos periodos hay Intervención de extranjeros en la politica del pais. Naturalmente, hay algunas diferencias, pero lo importante es que Liberación Nacional repare en la similitud de los períodos históricos. si es que caben las analogias históricas, y decida algún dia reconquistar su vitalidad perdida.
labor Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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