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LA REPUBLICA, Martes 13 de mayo de 1975 La estabilidad de los ancianos Por Juan Fercsey Medio, los soviéticos necesitarían mucho las bases navales adriáticas de Yugoslavia. De acuerdo con los planes, las fuerzas de Varsovia podrían penetrar a Yugoslavia del lado de la frontera húngara y búlgara.
de la Segunda Guerra mundial, en París, el primer ministro Ramadier socialista democrático. formó gobierno en Francia. Un periodista le preguntó. Por qué son casi todos los primer ministros y ministros de Francia septuagenarios? Porque los octogenarios ya murieron. le dijo Ramadier. Desde entonces, la expectación de la vida y de la juventud. aumento por 10 12 años. aunque en muchos países los líderes son jóvenes, octogenarios dominan a otros.
PLAN POLARKA que Naciones Unidas. La estabilidad del mundo está pendiente de un hilo: depende de la vida o muerte de unos pocos ancianos. dijo un delegado europeo en las Naciones Unidas. Quién podría predecir con certeza qué pasará después de la muerte de Mao Tse tung, de Tito, de Franco? Los tres son octogenarios y cuando mueran se producirá un vacío en sus países respectivos, rodeado de incertidumbre y tensión. Vivimos en una época peligrosísima: los pilares de la estabilidad, en varios importantes países, son líderes enfermos y envejecidos.
De veras, Mao, Tito y Franco fueron constructores de la estabilidad en China, Yugoslavia y España, lideres indiscutibles dentro del sistema, creado por ellos. Desde hace 25 años, Mao es presidente de su partido y jefe sin rival en la República Popular de China. Hace 29 años, el mariscal Tito (Josip Broz. era primer ministro y desde 1953, presidente de Yugoslavia. El generalísimo Francisco Franco es jefe del Estado desde 1936, casi 40 años. Los tres parecen indispensables dentro de su propio sistema, pero últimamente, los tres tenían una salud precaria, enfermándose a menudo. Estos tres ancianos son verdaderas bombas de tiempo. opinó un representante asiático. El momento de muerte marcará el comienzo de una sorda lucha por el poder. En la lucha, participarán no solamente personalidades y grupos nacionales, sino también gobiernos extranjeros ejercerán presiones. Sobre todo la Unión Soviética espera ansiosamente el momento para desencadenar una cadena de acontecimientos que podrían poner en peligro al mundo entero.
preparado para tal eventualidad, mas está instigando las nacionalidades de Yugoslavia. Al mismo tiempo, ya está ejerciendo presiones militares y políticas sobre los yugoslavos, organizando grandes maniobras militares de las fuerzas del Pacto de Varsovia, en el sur de Hungría, sobre la frontera de Yugoslavia. Muchos olvidaron ya 18 años después de la Revolución húngaraHungría es un país ocupado militarmente por los soviéticos desde 29 años; unas 70. 000 tropas soviéticas estacionan permanentemente en Hungría, pero durante las maniobras realizadas cerca de la frontera yugoslava, había 130. 000 soldados soviéticos en territorio húngaro, y más de 100. 000 soldados checoslovacos, alemanes (de Alemania Oriental. polacos y búlgaros.
Es posible que los soviéticos al provocar un clima de alta tensión en la Yugoslavia post. Tito, entrarían en el país, diciendo que una de las nacionalidades. los Servios o los croatas. les pidieron restablecer el orden. Después de su derrota sufrida en el Oriente por el que los rusos atacarían a su aliado europeo, la pequeña Albania.
Todo esto. una pesadillapodría desencadenar una guerra global. qué pasará en España, después de Franco? De acuerdo con los planes, el príncipe Juan Carlos de Borbón, nieto de Alfonso XIII, ocupará el trono de España, cuando el gobierno provisional del generalísimo termina. Probablemente, los sectores que están detrás de Franco, respaldarán al nuevo rey, pero la transición de un régimen autoritario a un gobierno más tolerante será escabrosa.
mientras que sectores de la derecha de la izquierda democrática lucharán poder, surgirán los comunistas entrenados y dirigidos por Moscú, lo mismo que pasó en Portugal.
De manera que en los años venideros, el mundo podría ser aún más agitado, debido a la muerte de algunos ancianos que habían dominado a sus países durante décadas. Pero. cómo es posible que octogenarios tengan un poder tan absoluto? Este corresponsal recuerda que después Recientemente, periódicos austríacos llamaron la atención del mundo sobre el Plan Polarka que, según los periodistas de Viena, es un plan soviético para pasar por Austria, violando la neutralidad de aquel país, para poder atacar a los yugoslavos desde la frontera austríaca. Desde luego, no se sabe, cuál sería la reacción de la OTAN en este caso.
Destacamos que según la nueva declaración de la OTAN, la alianza militar occidental usaría todas sus armas (incluso las armas nucleares norteamericanas)
en caso de un ataque soviético. Es más que probable que la OTAN no estaría cruzada de brazos en caso de un ataque de las fuerzas del Pacto de Varsovia contra Austria o Yugoslavia y tampoco los chinos se quedarían mano sobre mano al ver ¿A qué se debe la importancia de estos octogenarios? Todos ellos surgieron en tiempo de crisis histórica, tenían carácter fuerte, tal vez una cierta carisma y fueron capaces de establecer una cierta estabilidad y construir equipos, colaboradores que ejecutaron sus planes. Estos equipos respectivos realizan el trabajo diario, pero todo será distinto cuando el anciano lider muera. Una orquesta Sinfónica podría ser excelente siempre, pero el éxito del concierto depende del conductor. caracterizó la situación un periodista norteamericano.
su Kissinger y América Latina en Efectivamente, parece que los soviéticos entrarán acción poderosamente después de la desaparición de Mao. Durante los últimos seis años, la Unión Soviética se preparaba para una guerra contra China y trataba de derrocar a Mao. Un líder disidente comunista chino, Wang Ming atacaba a Mao desde su exilio de Moscú, pero murió, hace algunos meses. recordamos el caso del mariscal Lin Piao quien, según los chinos, intentaba obtener el poder, y cuando su plan salió mal, huyó a la Unión Soviética, pero su avión se estrelló y el mariscal murió.
Todavia, los chinos cuentan con un ataque. tal vez nuclear dirigido contra ellos, pero varios observadores de la controversia chino soviético creen que Moscú espera la muerte de Mao, en la creencia de que los sucesores del mandarin rojo. como lo llama la prensa soviética serán menos hostiles a la Unión Soviética. Por supuesto que los soviéticos tratarán de fortalecer a las personas o grupos pro soviéticos dentro de China; ellos creen que tales grupos existen, como lo demostró el ejemplo de Lin Piao. en caso de que sus planes fracasaran, el Politburó de Moscú considerará, una vez más, las posibilidades de un ataque relámpago contra China.
Ahora que el colapso del distante sudeste de Asia ha quedado atrás, el secretario de Estado Henry Kissinger encara esta semana una crisis de confianza más próxima, cuando se reúna con los ministros de Relaciones Exteriores de América Latina.
Kissinger encontrará una serie de críticos asuntos la próxima semana cuando reúna con todos los ministros de Relaciones Exteriores de América Latina, excepto Cuba.
El sillón simbólicamente vacío que correspondería ocupar al ministro cubano Raúl Roa será el principal centro de preocupación de todos los diplomáticos reunidos en el edificio de la Unión Panamericana.
Kissinger y sus colegas latinoamericanos concentrarán su debate en el posible levantamiento de las sanciones impuestas al régimen de Cuba hace más de una década por la Organización de Estados Americanos. Se espera que una mayoría de las naciones imponga sus esfuerzos por eliminar sanciones. Diez países latinoamericanos, entre ellos algunos tan decisivos como Colombia, Venezuela y Argentina, ya han restablecido relaciones diplomáticas con Cuba. México fue el único de los miembros de la OEA que nunca rompió con La Habana.
Mientras Kissinger esté negociando en los amplios salones de la OEA.
el ex candidato presidencial demócrata, senador George McGovern, viajará a La Habana para sostener conversaciones con el primer ministro Fidel Castro. Antes, ya visitaron La Habana los senadores Jacob Javits, republicano y Clairborne Pell, demócrata. Ambos regresaron de la isla pidiendo una revisión del enfoque de la política norteamericana hacia Cuba que plagan su llamado en favor de un nuevo diálogo con sus vecinos latinoamericanos.
Un conflicto que parece estar unificando a muchos países de la región frente a los Estados Unidos es la dificil cuestión de un nuevo tratado que gobierne el Canal de Panamá.
Alejandro Orfila, el embajador argentino en Washington y uno de los voceros latinoamericanos más influyentes en la capital, censuró recientemente a Estados Unidos sobre la disputa del Canal de Panamá.
Orfila expresó con firmeza a Washington que las repúblicas latinoamericanas respaldan firmemente a Panama en sus esfuerzos por reasumir el control en la zona del Canal. El embajador, a quien se considera como uno de los candidatos con mayores posibilidades para ocupar próximamente el cargo de Secretario General de la OEA, advirtió al Gobierno de los Estados Unidos: Si el gobierno (de los Estados Unidos) llega a un acuerdo con Panamá, y el Senado no ratifica el tratado, será perjudicial y dañino para las relaciones de los Estados Unidos con los países latinoamericanos.
La frase diplomática de Orfila parecía dirigida al Senado, donde 37 senadores han firmado ya una resolución que bloquearía toda concesión a Panamá sobre el control de la estratégica vía acuática. La cifra supera en tres votos al número requerido para impedir la ratificación del tratado.
En los departamentos de Estado y Defensa, los funcionarios admiten que las victorias comunistas en Camboya y Vietnam podrían afianzar la posición de los senadores opuestos a cualquier concesión a Panamá en las prolongadas y espinosas negociaciones.
El primer ministro cubano Fidel Castro ha manifestado en recientes entrevistas que apoya plenamente a los panameños en sus esfuerzos por aumentar su control sobre el Canal. Toda tensión en gran escala acerca de esta cuestión perjudicaría aún más los intentos de Washington de entablar con éxito un nuevo diálogo.
Kissinger irá a las conversaciones de la OEA en una atmósfera de insatisfacción por parte de los países latinos, acerca del hecho de que el secretario ha pospuesto en cuatro ocasiones su anunciado viaje a América Latina. Sus colegas del hemisferio han formulado pocas declaraciones públicas al respecto, pero privadamente se han quejado de que el secretario parece haber colocado nuevamente la región al final de su lista de intereses, mientras dedica la mayor parte de su tiempo a las crisis del Medio Oriente y del Sureste Asiático.
Otra cuestión altamente polémica que ha afectado a Kissinger es la nueva Ley de Comercio Exterior del presidente Ford. El secretario se ha hecho eco de las demandas latinoamericanas de que la presidencia procure enmendar la ley, que en su forma actual prohíbe la concesión de tratamiento preferencial a Ecuador y Venezuela, por ser miembros de la Organización de Paises Productores de Petróleo (OPEP. Kissinger ha respondido a sus críticos diciendo que América Latina está eternamente sometida a la tentación de definir su independencia y su unidad manifestando oposición a los Estados Unidos. Los países de América. advirtió, tienen ante si demasiados retos como para permitir que sus energías se gasten en tales enfrentamientos infructuosos y artificiales.
Las próximas semanas de negociaciones entre Kissinger y los cancilleres latinoamericanos permitirán determinar cuál es la profundidad precisa de tales conflictos, y qué medidas pueden adoptar los Estados Unidos para evitar que los países de la región decidan emprender senderos diferentes sin el respaldo de Norteamérica.
El senador demócrata Edward Kennedy presentó en el Senado un proyecto de ley pidiendo el término del embargo norteamericano a Cuba.
En su propuesta, Kennedy afirma que frente a la distensión con la Unión Soviética y la República Popular China, nuestra política hacia China aparece como una absurda reliquia histórica, divorciada de la realidad actual.
Kissinger ha expresado su deseo de una nueva dirección en las relaciones con Cuba, pero no ha definido cuáles pasos concretos adoptará, a la espera del desenlace de la votación en la OEA.
Pero los diplomáticos latinoamericanos sostienen que Kissinger ha perjudicado sus relaciones con algunos países del Hemisferio por su tardanza en ponerse a tono con la rápidamente cambiante opinión latinoamericana hacia Cuba.
La última vez que la Organización de los Estados Americanos (OEA)
trató de levantar las sanciones durante una coferencia en Quito a fines del año pasado, los Estados Unidos asumieron una posición neutral que algunos diplomáticos latinoamericanos criticaron severamente.
Las dificultades de Kissinger con Cuba no son los únicos factores irritantes que están causando fricciones en el hemisferio.
Han pasado ya los días en que Washington podía contar con un sólido bloque latinoamericano de apoyo en las votaciones de la OEA o de las Naciones Unidas.
Los diplomáticos experimentados se percatan de la existencia de una creciente fragmentación de la unidad hemisférica, muy distinta a los años de la política del buen vecino bajo el presidente Franklin Roosevelt, o incluso a la era de la Alianza para el Progreso del gobierno de John Kennedy, cuando se reavivaron las esperanzas de un nuevo impetu en el progreso de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica.
Kissinger encara ahora, además del dilema cubano, otras cuestiones Asimismo, los rusos esperan impacientemente la muerte del mariscal Tito, quien había enfrentado a Stalin exitosamente.
Moscú no pudo dominar la Yugoslavia de Tito, lo que le había causado enormes pérdidas en los campos estretégico e ideológico.
Yugoslavia está compuesta de un mosaico de nacionalidades servios, croatas, macedonios, húngaros, eslovenos y otros y la fuerza de cohesión de la República Socialista Federativa es, en primer lugar, el mariscal Tito, Cuando Tito. 82 años de edad. cerrará sus párpados para siempre, las nacionalidades, sobre todo los servios y los croatas, se enfrentarán por el poder, muy probablemente.
Moscú está Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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