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10 LA REPUBLICA, Miércoles 30 de julio de 1975 LA REPUBLICA Do Re Ai Rodrigo Madrigal Nieto, Director Julio Rodríguez Bolaños, Subdirector Yehudi Monestel Arce, Jefe de Redacción Alvaro Cedeño Gómez, Gerente General Nos interesa sobremanera que el presidente Oduber viaje por todo el mundo y todos los meses.
000 EDITORIAL Al fin de cuentas, alguna marca mundial tenemos que conquistar. como María del Milagro París nos regalará una marca en las próximas competencias de natación, no es malo que el Presidente de la República le haya jugado una mala pasada y esté rompiendo un récord mundial.
000 Ante otro viaje presidencial Kissinger es cualquier renco a la par de don Daniel.
000 Un diputado guadalupano para más señas está preocupadísimo porque la banda del Saint Francis introdujo algunos compases del Himno Nacional en una mezcla de temas musicales folklóricos, lo que, según el diputado de marras, constituye un insulto para la Patria.
000 se mueve Respetamos el criterio del diputado guadalupano, pero, por más que hemos revisado los periódicos de estos años, no hemos encontrado, en ninguna parte, una sola frase de este diputado contra la venta descarada de nuestra Patria.
000 De ahora en adelante, el diputado denunciante debe levantar la bandera de la reinvindicación nacional frente a tanta cosa oscura y maloliente.
000 Está bien que nos asustemos ante una pulga, pero que, por el amor del cielo, no se nos pase un elefante.
000 Nos recuerda este pasaje a Nerón, quien soltó el llanto cuando, de niño, mató una mosca.
no 000 Y, luego, sin pestañear, se echó al pico a millares de cristianos, 000 en Este es el pueblo de los detalles. Somos, como decíamos, un pueblo pesetero. Si un feligrés se roba unas botellas, cuatro gallinas o dos cerdos, pegamos el grito en el cielo, pero si unos pillos arrasan nuestras riquezas y se enriquecen ilícitamente a punta de influencias, todos callan.
000 El secreto, en Costa Rica, está en apropiarse, robar o contrabandear algo que pase de tres ceros. Si sobrepasa esta suma, nadie reparará en el delito. El delincuente se convierte en vivillo.
000 La Asamblea Legislativa le concedió permiso al presidente de la República para ausentarse durante diez días.
Viajará el presidente a los Estados Unidos.
Suponemos que hace bien la Asamblea Legislativa en otorgarle al presidente de la República este tipo de autorizaciones, ya que los diputados parten de la idea posiblemente justificada de que el mandatario abandona el cargo no para pasear, para descansar en otras tierras, para dedicarse a sus negocios particulares o visitar amistades, sino para realizar un plan, previamente elaborado, en beneficio del país.
Extrañan algunos, sin embargo, que los diputados nunca le pidan al presidente que explique al país cuál es el objetivo de sus viajes, sobre todo si se toma cuenta que son numerosos y que, desde que tomó el cargo, son pocos los meses que ha estado en tierra costarricense en forma ininterrumpida. Mas si los diputados han sido amplios con el mandatario es porque no pueden imaginarse siquiera que este salga del país para satisfacer intereses personales y no del Estado o del pueblo costarricense.
Si esta es la tesis de la Asamblea Legislativa y si los diputados han sido tan respetuosos, criterio que principio compartimos, convendria, no obstante, que el presidente de la República les dijese los costarricenses, con igual apertura, cuál es el objetivo real de su viaje a los Estados Unidos, así como hubiera agradado saber qué fue a hacer a Suiza algunos meses atrás.
No se trata de satisfacer una mera curiosidad, sino de una pregunta lógica, maxime cuando el pueblo está deseoso de permanentes y sanos ejemplos de laboriosidad de responsabilidad en la Administración Pública y cuando el cúmulo de problemas sociales y económicos que nos afligen demandan, de parte del gobernante, entrega total al trabajo, aprovechamiento del tiempo y vigilia permanente.
Como los diputados, no podemos sospechar siquiera que el gobernante de un país subdesarrollado, cargado de males económicos, viaje continuamente al exterior para perder el tiempo o para consagrarse a sus tareas personales. Y, como nos imaginamos que el presidente de la Repúlica habrá de tener objetivos muy claros en esta nueva salida del país, no es superfluo que los costarricenses compartamos este interés en esta era del diálogo.
Como lo decíamos, el presidente de la República ha salido bastantes veces del país. En el ámbito centroamericano, con frecuencia y publicidad. Sus visitas al general Torrijos y al general Somoza han sido constantes, y estos han correspondido con igual generosidad.
Con todo, no ha habido relación alguna entre el tiempo dedicado a estos viajes y visitas personales, y el beneficio que el país ha extraído de ellas, ya que serios problemas de indole económica o de orden legal que surgen en las zonas fronterizas, o como consecuencia, precisamente, de fallas en nuestras relaciones con esos países vecinos, han sido subsanados. De qué sirven entonces las visitas presidenciales, los abrazos y los brindis?
Por ello quisiéramos que el presidente le informe al país cuál es el objetivo de su viaje a Estados Unidos. Los asuntos normales de Estado se tratan corrientemente por la vía diplomática, es decir, por medio de los respectivos embajadores, y a fe cierta que tanto el nuestro en Washington como el de Estados Unidos en San José, son funcionarios competentes. Cuando hay algún otro asunto de Gobierno que requiere un trato especial, a lo sumo viaja un alto funcionario, o mejor un ministro, como ocurre en estos días con harta frecuencia. se reserva para un viaje del jefe de Estado sólo aquello que reviste especial trascendencia y que involucra una gran responsabilidad nacional. Ante estas reflexiones nos preguntamos qué impele a viajar ahora a los Estados Unidos al primer magistrado del país. Es que se han deteriorado nuestras relaciones con aquella nación a tal punto que debe restaurarlas, en persona, nuestro mandatario. Va a tratar de justificar la actitud de su Gobierno frente al caso Vesco y ver si puede así mejorar la manchada imagen del régimen que el preside. hablar de relaciones con Cuba. desvirtuar publicaciones de allá que hablaban de un soborno aquí en negocios de banano. será, por fortuna, que el presidente Ford quiere informar a don Daniel directamente acerca de la Conferencia de Seguridad de Helsinki? En fin, que cualquiera sea el motivo que justifica cada viaje, convendría que el señor presidente lo diera a conocer, a fin de que el pueblo se entere de que las salidas de su presidente no son un escape, sino el cumplimiento de un deber.
Un funcionario puede ser un modelo de incapacidad e ineficiencia y perder el Gobierno, por este motivo, millones de colones. Sin embargo, nadie lo criticará por su incapacidad. Pero, si este mismo funcionario comete el error de tomarse una cerveza en un lugar público, de inmediato se le tildará de inmoral.
en 000 a Por lo visto, en Costa Rica hay que robar en grande para que nadie lo moleste.
nos 000 Por ahí andan unas personas, con esposa e hijos que padecen hambre porque, por ser extranjeros, no consiguen trabajo en ciertas empresas.
Además, un buen número de costarricenses andan a la caza de aquellos para que no incumplan, según ellos, las leyes. Con todo, hay personajes, extranjeros, verdaderos dechados de inmoralidad pública e internacional, a los que nadie toca y muchos protegen.
000 Una buena enseñanza distingue entre lo accidental y lo esencial en la vida. Cuando un alumno comprende esta distinción elemental, se puede decir que ha comenzado a aprender y a avanzar.
000 El costarricense nunca podrá ser estructuralista. La mirada de conjunto o panorámica no es una de sus virtudes. Por el contrario, su distintivo reside en percibir los detalles, el pelo en la sopa, el lunar en la cara, el cabello blanco en la cabellera negra, la nigua en el ple.
000 El choteo es, precisamente, el énfasis del detalle. Es tomar la parte por el todo. Es confundir el hilo con el ovillo. Es saber decir, en un momento solemne o sagrado, un dicho, un chiste, para provocar la hilaridad en los presentes 000 El planeamiento es, por ello, casi imposible en nuestro país.
Rechazamos la visión de conjunto y sólo reparamos en los detalles que obstaculizan o deforman. Nuestra cosmovisión es una minucia.
000 Es un problema de miopía.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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