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Jueves 14 de agosto de 1975 EL INDUSTRIAL Paglas Editoriai Plan coordinado contra empresas es Uno de los síntomas más graves de la descomposición moral de un país y de sus crisis económicas es la desvalorización de las palabras. Más grave que la devaluación monetaria es, a veces, la devaluación verbal.
De aquí la necesidad de reconquistar el sentido y el valor de ciertas palabras que, por demagogia, por un esfuerzo propagandístico de algunos grupos extremistas o por otras razones, han perdido, en algunos sectores, su contenido y proyección.
Nos referimos, básicamente, a la empresa privada, al empresario, al sindicalismo, a la producción, al régimen de derecho o a las llamadas conquistas sociales.
Costa Rica tiene un régimen jurídico definido, cuya cúspide y fuente es la Constitución Política. En esta se destaca el papel de la empresa privada. En el capitulo 50 de la Carta Magna se lee: El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza.
Si la Constitución Política no ha perdido su sentido y su contenido, en este artículo se traza la política del Gobierno, al combinar sabiamente la eficiencia y el estímulo a la producción con la justicia social.
Desgraciadamente, no se ha seguido este orden y.
actualmente, el empresario y la empresa privada han cambiado de significación por la demagogia y mala fe de algunos y, por la omisión y temor, de los propios empresarios que, atemorizados medidas gubernamentales o politicas inconsultas y por la acción de ciertos grupos radicales, no se atreven a defender sus posiciones.
De este modo, los vocablos, empresario, empresa privada, producción, han perdido su significado real. Lo mismo ha ocurrido con el sindicalismo, el régimen de derecho o la solidaridad. Estos sagrados términos se han vaciado de su poder significante para convertirse, en manos de los demagos, de los que no conocen el valor del trabajo, de los logreros y los oportunistas, casi en un insulto. la campaña sigue adelante. Los conflictos originados en las empresas del país, en estos meses, no son, como pudiera creerse, un esfuerzo por lograr mayores beneficios sociales, sino que obedecen un plan coordinado, planeado: la destrucción de la empresa privada.
Primeramente, ciertos grupos minoritarios apoderaron de los sindicatos del sector público. Luego, pasaron a realizar la segunda fase del plan: el sector privado. En esta lucha estamos. Cada día se nos anuncian nuevos conflictos en las empresas privadas. Los pliegos de peticiones son tan irracionales que, a simple vista, se observa no el deseo de dialogar y mucho menos la estabilidad de la empresa, sino el anhelo de destruir lo que otros han desarrollado con tesón y sacrificio. no se trata tampoco de conflictos originados en las propias empresas, sino de la obediencia, dentro de estas a consignas u órdenes recibidas fuera. De este modo, cada vez que asoma un problema laboral en una empresa, de inmediato se forja un tejido de presiones fuera del ámbito de la empresa en cuestión. La mejor prueba de ello es la constancia con que grupos de estudiantes universitarios y de cabecillas se aposton frente a las empresas para repartir propaganda contra el sistema democrático, contra la empresa privada.
La campaña no se ha ceñido tampoco a las empresas. Los extremistas y quienes, en la sombra, manipulan estos actos y planean esta accción han intensificados propaganda en los colegios.
En estos reparten propaganda y aleccionan a los estudiantes contra lo empresa privada, contra el régimen de derecho, contra las instituciones del país.
Son grupos minoritarios, pero son sonoros y están bien financiados. De dónde provienen sus ingresos. No lo sabemos, pero es fácil imaginarlo. Lo que ocurre en Costa Rica que quienes defendemos los principios democráticos y la empresa privada tenemos que callarnos ante el cúmulo de insultos y denuestos que nos lanzan y.
cuando nos atrevemos a llamar las cosas por su nombre, de inmediato saltan las etiquetas y los estribillos propagandisticos.
Las palabras han perdido su valor. Democracia es sinónimo, en boca de los extremistas, de socialismo. El empresario es un pillo. La empresa privada es un sistema reaccionario e injusto. La violencia es una virtud. El insulto soez es un acto de heroísmo.
Sin embargo, cuando se observan las lacras sociales que dominan la realidad nacional, no es al Gobierno, sino al empresario al que se culpa de ellos, y al que se le exige una solución pronta y eficaz. Si existen planes de justicia social en Costa Rica, su sustento proviene de la empresa privada, no de los políticos ni de los demagogos. Al parecer, el interés de estos es mantener siempre el caos y aprisionar al empresario para que los males sociales se mantengan. Este es el caldo de cultivo de los extremistas.
Pese a los planes de los extremistas contra la empresa privada, corresponde al empresario hacerles frente. Poco se puede esperar de los políticos en los que prevalecen los intereses electorales. El empresario, apoyado en la ley, debe dar esta batalla por el bien del pais.
por las se Servicio de consultas telefónicas Se informa a los señores asociados que, con el objeto de mejorar la atención de sus consultas, planteamientos y quejas, por la vía telefónica, la Comisión de Relaciones Públicas de la Cámara ha encargado al señor Edgar Bermúdez de recibirlas y tramitarlas. Se ruega utilizar el teléfono 23 07 54.
elindustrial ORGAND INFORMATIVO Vocero oficial de la Cámara de Industrias de Costa Rica Consejo editorial: Andrés Pozuelo Jimmy Rivera Jorge Amador Dirección: Comisión de Relaciones Públicas Editor: Luis Cartin Jr.
Relaciones Públicas y consultas: Edgar Bermúdez Teléfono 23 07 54 Colaboradores: Victor Hugo Vargas, José Miguel Alfaro, Jorge Corrales, Francisco Terán.
Fotógrafo: Mario Castillo Salvo indicación expresa, las ideas de este suplemento no reflejan la posición oficial de la Cámara de Industrias.
El señor Bermúdez quien es Secretario Ejecutivo de la Comisión, asumirá la responsabilidad de que dichas consultas, planteamientos o quejas sean puestas en conocimiento y atendidas por los funcionarios y órganos a los que les concierne, conforme el ordenamiento administrativo de la Institución De igual manera se encarece a los señores asociados remitir copia a la Cámara de toda gestión escrita, relativa a problemas de sus empresas, que presenten a las distintas dependencias, oficinas e instituciones del sector público, con el fin de poder ofrecerles apoyo o de respaldar o complementar sus planteamientos, según proceda, conforme a nuestros Estatutos.
Estos duplicados deben dirigirse al Sr. Francisco Terán Valls.
Secretario de la Cámara, al apartado 10. 003, de esta ciudad.
Se recuerda a los estimables miembros de la Cámara que la Institución está siempre dispuesta a asistirles en la gestión de audiencias y en la atención directa de sus problemas, siempre que estos configurem como mandan nuestros Estatutos, situaciones de interés general para la industria o ramo productivo de que se trate.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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