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12 LA REPUBLICA. Lunes de setiembre de 1975 LA REPUBLICA Do Re Mi Rodrigo Madrigal Nieto, Director Julio Rodríguez Bolaños, Subdirector Yehudi Monestel Arce, Jefe de Redacción Alvaro Cedeño Gómez, Gerente General Si nuestra memoria no nos es infiel, las compaflias distribuidoras de gasolina pertenecían, quizá con una sola excepción, a costarricenses.
000 EDITORIAL el Estado les compra a los costarricenses sus empresas, no se puede hablar de nacionalización, sino de otra cosa. mucho menos de fin de una época vergonzosa, excepto que los dueños de estas empresa nacionales le causaran pena al Gobierno actual, lo que no creemos, pe ser ellos íntimos amigos del gobemante.
000 El tiempo y la tierra de nadie.
Hablemos mejor de estatización.
y 000 en Planteadas así las cosas, no hay motivo alguno para que los Inversionistas extranjeros se asusten, ni hay razón para que algia ministro salga a proclamar que no han de temer.
000 No hay motivo para que una transacción tan pacífica y hogareñia, casi entre amigos, sobresalte a los inversionistas de otros países. Digase le mismo de la compra de La Vaca y La Vaquita, que tantas batallas. Dos dio en lo pasado.
000 Hemos inventado, en suma, un nuevo método. Los particulares les compran a las grandes compañías extranjeras, sean las distribuldoras de gasolina o las fincas de banano. Después de un tiempo, llega el Estado y les compra a quienes habían adquirido esos bienes.
000 todo se ha hecho con tanta armonía y serenidad que hasta se dio el caso de que la Shell fue comprada por unos empresarios nacionales hace sólo algunas semanas y, hete aquí, que, cuando apenas estaban los dueños calentando sus sillones, llega el Estado y les compra el bien recién adquirido.
se con Dejando a un lado la torpeza de la respuesta, vale la pena señalar que, hechas las investigaciones pertinentes, no se pudo averiguar quién había dado la orden. Ni la Municipalidad de San José, ni la Dirección de Tránsito, ni el Ministerio de Transportes, habían ordenado cortar los árboles de la capital.
Tampoco se preocupó ningún funcionario público por investigar para sentar la responsabilidad del caso y sancionar a los culpables.
En las calles aparecen frecuentemente algunas zanjas. Un vehículo sufre un desperfecto por caer en estas hondonadas. Sin embargo, nunca se encuentra a la persona o firma que realizó el trabajo, ni tampoco la oficina correspondiente para defender los derechos del ciudadano perjudicado.
Podrían citarse centenares de casos de este linaje.
Hay dogmas nuestra Administración Pública que, como tales, se cumplen a pie juntillas.
Muchos estarian dispuestos a llegar al martirio con tal de dar testimonio de su adhesión a estos principios. Uno de estos es el clásico a mí no me toca que, junto con venga mañana. forman el tejido de nuestra Administración Pública.
000 Lo lógico y normal en que el Estado le hubiese comprado directamente a la Shell, pues se supone que esta medida se fraguaba desde hace algunos meses, pero otros fueron más listos que los funcionarios.
Así como, a lo largo del calendario, aparece lo que podríamos denominar el tiempo de nadie, la Administración Pública costarricense, en el ejercicio de la autoridad, tenemos la tierra de nadie.
Cabe la designación de tiempo de nadie a aquellos numerosos días del año en los que pareciera que no hay deberes que cumplir ni trabajos que realizar. Son los días encajonados, los fines de semana, los días que a fin de año consagran a las fiestas, populares, en los que desaparece todo sentido del deber. Las oficinas públicas cierran alegre despreocupación, como si no tuvieran que atender a millares de ciudadanos, y como si pudiera desarrollarse un país sin espíritu de trabajo y de responsabilidad. Los latinos decían: semel in anno licet insanire. una vez al año es permitido echarse una cana al aire, mas, en Costa Rica, hemos convertido aquel adagio en norma de vida. El tiempo de nadie se agranda cada día más y la ausencia de trabajo y de responsabilidad se ha llegado a asimilar a una conquista social o a una señal de progreso.
La tierrra de nadie son aquellos compartimentos, reductos, actividades o zonas en las que nadie ejerce la autoridad, en las que nadie manda, y por lo tanto, en las que cualquier persona puede hacer lo que le viene en gana.
El ejemplo parece tribial, pero es significativo. Hace algunas semanas, aparecieron en algunos barrios residenciales de San José unos individuos que, hacha en mano, echaron abajo varios árboles. ΑΙ preguntárseles por qué destruían los árboles, contestaron que habían recibido esta orden con el fin de despejar las vías y brindarles mayor visibilidad los automovilistas.
000 Ya ven ustedes, amigos lectores, como en el Estado se requiere siempre la eficiencia del empresario para que el negocio se huela.
en 000 Como dijo aquel, apenas huelo la plata, ahí caigo.
000 No está mal que el Estado tenga también un fino olfato financiero, a fin de que no le roben el mandado. Es el colmo que el Gobiemo, que tiene los hilos de la trama en la mano, pierda un buen negocio.
000 Al fin de cuentas, la actitud gerencial o el management debe ser Inyectado también en el Gobierno. Cuando el politico quiere ser sole político llegan las tortas. En todo, algunos son sólo políticos para e país. pero excelentes empresarios o financistas para sí mismos.
000 En otras palabras, se ha perdido el sentido de la propia identidad, de la propia personalidad, de la responsabilidad. La impersonalidad, que es una de las características del Estado, ha llegado en nuestro país a límites increibles. Hay zonas en los que manda el principio de la tierra de nadie y hay fechas o días en los que impera el tiempo de nadie. ΕΙ ciudadano se encuentra indefenso y desamparado ante la impersonalidad del Estado. estas tortas pueden ser de varias clases: que el Gobiemo se empobrezca y los particulares se enriquezcan, que el Gobierno se enriquezca en demasia e injustamente, y que los ciudadanos se empobrezcan; que los pocos que tienen olfato comercial se aprovechen de la ocasión, que se compre a un altísimo precio bienes que no valen tanto, so pretexto de int nacional, que se confund los intereses particulares con los nacionales, etc.
000 Pero, no hemos de guardar temores. Los malos negocios del Estado re realizan con las compañías foráneas por ejemplo, el maiz contaminado y no con las nacionales.
fría a 000 Además, como dijo dofia Argamasa, todo queda en casa. Esta es una de las ventajas de los negocios intranacionales, a diferencia de los transnacionales.
ALTO.
OTRA VEZ EL TEMA DEL ABORTO LA ESTERILIZACIÓN 000 Lamentablemente, existe otro tipo de negocios Intranacionales, pero el revés. Algunos nacionales se enteran no sabemos como de que un carretera va a pasar por un determinado lugar. Do inmediato, sabemos cómo adquieren las propiedades que con ella colindan. Yan se han hecho fortunas.
a 000 Como en el caso de Chespirito, el Estado no cuenta con la astuci previsión de algunas personas, que se aprovechan de su nobleza.
000 lalo EL PAPA SIEMPRE FIRME Una de las ventajas del partido único es que los políticos permanenta Hegan a agarrar tal experiencia en estas marichuchas y bribonadas que llegan a un punto en que nadie les mete gato por llebre. Es cuestión de esperar un poco.
000 De este modo, un pais puede, en pocos años, llegar a ser nacionale independiente, es decir, lograr la liberación completa.
Po Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica.
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