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22 LA REPUBLICA, Lunes 29 de diciembre de 1975 Area Chica Despedida de Soto París Aunque uno no quiere, algo debe decir sobre la mejenga internacional de ayer.
El Deportivo Saprissa se presentó sin algunos de sus mejores jugadores.
El equipo parecía cualquier cosa, menos el Saprissa, pues con tantos parches su fisonomía se perdía.
Pese a ello, el cuadro argentino no pudo ganar el partido, pese a que recurrió a las peores armas que se usan en el fútbol: la violencia y el insulto.
Desde el principio, la víctima de este juego vulgar fue Odir, a quien pretendieron liquidarlo a punta de patadas. Y, esto, naturalmente, es cualquier cosa, menos fútbol.
En el partido con el Cartaginés. los argentinos, al dominar totalmente a su contrario, fueron generosos en zalamerías y gentilezas hacia los jugadores.
Sin embargo, ayer, al ver que no podían ganar el partido, recurrieron a su habitual arma: el insulto, el ataque personal, la ofensa al árbitro y la patada.
GUARDIA DE HONOR: Con banderas blancas en alto y debidamente uniformados árbitros de todas las filiales del país se sumaron al homenaje de ayer en el Estadio Nacional para despedir al referee internacional Juan Soto Pars al hacer su último arbitraje en primera categoría. Aquí los vemos colocados a la orilla de la cancha cuando se cumplía con la ceremonia que fue altamente emotiva.
Por lo demás, esto es corriente en los jugadores argentinos. Cuando ganan, son la mar de gentiles. Cuando no pueden doblegar al contrario, sacan a relucir su otra cara. Por este motivo, han tenido tantos problemas y han provocado tantos conflictos en todos los países.
117 El segundo tiempo del partido entre Saprissa y Gimnasia y Esgrima fue una espléndida mejenga: el antifútbol en su plenitud.
Squirt Es una lástima que ocurran estos hechos, por cuanto cada partido en que la afición se siente defraudada, contribuye al descenso de este deporte y al alejamiento de los aficionados de las canchas y de los estadios.
No nos cansaremos de repetir la importancia y necesidad de los juegos internacionales. Estos deben ser, como lo fueron en lo pasado, fuente de enseñanzas para jugadores, dirigentes, entrenadores y aficionados.
Sobre todo, deben ser inspiración y estímulo para los niños y para los jóvenes Pero, cuando la mediocridad se instala en las canchas, cuando el partido internacional resulta tan mediocre, el posible beneficio se toma en perjuicio real.
Contribuye, desgraciadamente, a estos malos efectos la baja calidad que está demostrando nuestro fútbol.
ABRAZOS: Cuando abandonaba la cancha después de entregar el silbato a su colega José Luis Valverde, dando por terminada su larga y brillante carrera de árbitro internacional Juan Soto Paris profundamente emocionado fue abrazado por colegas, directivos y amigos en general. El primero en hacerlo fue don Oscar Luis Vega que lo estaba esperando a la propia orilla de la cancha del Estadio Nacional.
Si pasamos revista a los partidos internacionales y nacionales realizados este año en Costa Rica y fuera de nuestro país, cuando algún cuadro nacional ha participado, el balance es negativo no sólo por las derrotas sufridas, sino por algo más grave: por el pésimo fútbol demostrado.
La mayor parte de los partidos del actual campeonato han sido un desastre. La participación de nuestra selección ha dejado un amargo sabor, sobre todo por los juegos frente a México y ante Guatemala.
ahora, en estas justas internacionales, la calidad es baja.
Si estos síntomas, si estos resultados, si estos hechos, no nos despiertan para que revisemos el fútbol nacional, ya no habrá santo del cielo que nos haga el milagro de trabajar por nosotros.
El fútbol de 1975 nos debe dejar una sola lección. Si sólo esta comprendiéramos y asimiláramos, las derrotas y los quebrantos sufridos nos habrían regalado el mejor de los beneficios. Esta lección ha de ser la necesidad imperiosa, vital, de revisar nuestro fútbol y, sobre todo, de encontrar el camino de las soluciones.
Toda sociedad, persona o institución tiene crisis. La crisis, por sí misma, no es signo de muerte. Por el contrario, es un aviso. Es lógico que, después de muchas décadas, el fútbol se encuentre, como cualquier organismo viviente, en una de estas crisis, quizá en una de sus crisis, decisivas.
No es, pues, la crisis nuestra tragedia, sino el conformismo ante ella.
Si los dirigentes del fútbol no convierten esta crisis en victoria, en renovación y resurrección, la muerte de nuestro fútbol está asegurada.
PLACA DE HONOR: Miembros del comité director de la Federación Costarricense de Fútbol quisieran también unirse a la despedida del árbitro internacional Juan Soto Parias al hacer ayer su último arbitraje en la primera categoria. Le hicieron entrega de una valiosa placa en la que se deja constancia escrita o grabada de la fecunda labor llevada a cabo a través de veintiséis años de labores.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.