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8 LA REPUBLICA, jueves 19 de febrero de 1976 EDITORIAL Do Re Ai La ¿Es culpable o inocente Patricia Hearst?
000 he Irresponsabilidad ante el problema de las drogas ¿Obedeció las órdenes de sus Jefes por miedo o por convicción. Participó voluntariamente en las actividades del ejército simbionés o contra su voluntad?
000 Mientras Patricia Hearst proclama su inocencia, sus abogados tejen argumentos y forjan pruebas de toda índole para salvar a su cliente de la cárcel. Los recursos financieros no faltarán.
000 Lo cierto es que el juicio de Patricia puede ser una pintura de nuestra época, al menos de cierto sector de la sociedad moderna.
000 Nadie, al contemplar esa cara virginal, se atrevería a afirmar que los insultos lanzados contra sus padres, el asalto a un banco y muchos actos delictivos más, fueron obra de Patricia Hearst.
000 El problema de las drogas ha de merecer, de parte de los gobernantes y de los diputados, de los educadores y de todos los ciudadanos, una atención preferente, un trabajo intenso y permanente, una vigilancia eficiente y sin tregua.
Tan grave asunto no puede, por lo tanto, tratarse con desenfado e irresponsabilidad, con alegre despreocupación o demagogia, como lo hizo un diputado en la sesión de la Asamblea Legislativa del lunes pasado, al acusar al Departamento de Narcóticos del Ministerio de Seguridad Pública de estar en manos de la CIA por haber aceptado alguna ayuda material y asesoramiento técnico de parte de la Embajada de los Estados Unidos.
El argumento es tan torpe y deleznable que, en realidad, no deberíamos referirnos a él, mas el tema es tan grave y delicado que haríamos mal, si calláramos ante tanta ignorancia y demagogia.
unos diez años, se descubrió cuán hondo había penetrado el trabajo de los traficantes en nuestros colegios.
Sin embargo, en ningún momento nuestro país ha elaborado un plan de acción vigoroso para combatir este mal. Más bien, ha sido el gobierno de los Estados Unidos, preocupado por la extensión de este cáncer, el que ha hecho un frente común con muchos gobiernos del Continente americano y de Europa para luchar contra esta que mina nuestras instituciones o nuestro sistema político, sino algo más grave aún: el alma de nuestros jóvenes, de nuestros ciudadanos.
Resulta, por ello, increible que un diputado, en lugar de preocuparse con responsabilidad civica por tan grave problema, formule acusaciones sin sentido y acuse al único país amigo que nos ha tendido la mano en esta lucha.
Pero, si uno repasa la vida de esta joven, quizá pueda encontrar el hilo de Ariadna y comprender su situación actual, así como la razón de algunos de sus actos.
000 Ante todo, cabe preguntarse. tenía sentido la vida de Patricia Hearst antes del secuestro? Mejor dicho. le había dado ella un sentido a su existencia?
000 amenaza no Cuando Index cidad Esta pregunta nos plantea la gran cuestión de la época actual: esta es la primera civilización que no conoce el sentido de su vida.
000 André Malraux nos lo indicó hace algunos meses: El sentido de la vida, antes, se llamaba religión, mas ahora vivimos en una civilización que a la pregunta. qué es lo que los hombres hacen en esta tierra? para que estamos en este mundo, responde: No lo sé. Esto no había sucedido nunca antes en la historia del hombre.
000 salope Lo que ample Ines de India Todos los días tocamos con mano dos realidades: la ciencia y la sociedad de consumo. Estamos en el reino de la ciencia y de la técnica.
La tecnología, hija de estas, nos ha regalado la sociedad de consumo.
000 Patty Hearst, la heredera de un magnate de la prensa norteamericana, secuestrada en 1974 por un grupo terrorista, era una representación fiel de un tipo de sociedad que había puesto el énfasis en el placer y las cosas de este mundo, sin importarle la razón de nuestra permanencia en este mundo.
000 partie mero dec Goshen Dentro ¿Qué quiere este diputado. Que los traficantes de drogas campeen a su arbitrio y que no haya ley, ni recursos, ni personal, ni medios técnicos, para perseguir a los miembros de esta poderosa mafia de intereses delincuentes, parapetados tras de recursos ingentes y de medios técnicos de toda índole? No podemos siquiera capturar a los ladronzuelos y, ahora, pretende un diputado que rechacemos la ayuda que generosamente se nos ofrece.
La ciencia puede brindarnos multitud de cosas, pero hay algo que no puede hacer: un hombre. La sociedad de consumo nos depara todo, mas no puede darle un sentido a la vida. He aquí el problema capital de nuestra época: una civilización partida en dos. De un lado el poderio material. Del otro, lo espiritual reducido a cero. Conclusión, una vida sin sentido.
martine nii de Inagog algui niladigt del pu 000 Si nuestro país es, actualmente, uno de los centros favoritos de los distribuidores de drogas, la culpa no es de la CIA o del Gobierno norteamericano, sino que es efecto de dos hechos fundamentales: en primer lugar, la falta de material, de equipo y de personal, de parte de nuestro país, para hacerle frente a este problema, lo que estimula a los agentes de las drogas, y, en segundo lugar, a la proliferación de estas en estos países, rico filón del que algunos se aprovechan para medrar.
trata, pues, de un mal aislado, de un síntoma o de un problema transitorio, sino de una vasta red de penetración que tiene su raíz en los países de Oriente y que se desparrama por Europa y América, en la que también existen centros de producción de drogas que se distribuyen en varias naciones.
No es tampoco la primera vez que se denuncia este cáncer social. Hace El día del secuestro, en San Francisco, Patty Hearst se encontraba con su novio en su lujoso apartamiento, que sus padres le habían aderezado y comprado. Mimada por los suyos como una diosa, el sufrimiento y el ideal, según sus biógrafos, no templaron nunca su alma. Por el contrario, todos se esforzaban por alejar de ella hasta la sombra del dolor, como un Buda de los tiempos modernos.
000 66 No se logo ha de han Es, en verdad, incomprensible la actitud de algunos demagogos en Costa Rica. Cuando el Gobierno intenta batir a los delincuentes, se le acusa de gorila y de militarista.
Cuando se esfuerza por preservar a nuestra juventud de los traficantes de drog se le enrostra que está infiltrado por la CIA.
Dejemos en paz y a sus anchas, entonces, a la mafia de las drogas y a los delincuentes para que estos diputados no pierdan el sueño.
Buda, sin embargo, escogió el camino de la ascesis, al presenciar de cerca la muerte. Patricia Hearst, en cambio, atemorizada al principio por sus secuestradores, se sintió seducida, tras el temor de las primeras semanas, por las prédicas de los líderes del grupo, quienes se reunían todos los días para afirmar sus objetivos y pulir sus métodos de violencia y destrucción.
000 Y, así, aquella niña, criada en el regalo y el mimo, falsamente inmunizada ante la vida, que, según el Apóstol, ha de ser lucha para que merezca vivirse, vio, de pronto, ante si a un grupo de hombres y mujeres, jóvenes como ella, que habían encontrado un objetivo en sus vidas. Un objetivo criminal, infrahumano, pero un objetivo al fin. Ella no poseía armas espirituales para vencerlos ni su alma producía anticuerpos. si se nos permite la expresión para dominar las bacterias, los virus, que la sociedad trae consigo o que aquel grupo diabólico producía. cayó en aquellas redes infernales que le brindaban, a ella hecha en el regalo, un sentido en la vida, ya que su vida carecía de sentido.
000 be AY.
SI!
DESDE QUE VI TIBURON NI LOCA ME METO AL MAR ming pompe Al principio, aquella vida le pareció una droga deliciosa. Su vida adquiría una dimensión. participó en las actividades del grupo casi con espíritu deportivo. La vida le deparaba también otra distracción. Sin embargo, llegó un momento en que la atosigó el exceso de violencia y posiblemente comprendió su error.
000 Si sus compañeros seguían la evolución clásica de decepción, cinismo, violencia y muerte, ella llegó a comprender que no podía seguir este sendero. La lección había sido brutal. Si sus nuevos camaradas le mostraron un cierto objetivo en la vida, al que se aferró, sus procedimientos salvajes le enseñaron que ese no era el camino. Y, así posiblemente comenzó la hora del retorno espiritual.
000 her e dalle ¿Es culpable, entonces, un ser que pasa, de pronto, indefenso y desvalido del olimpo burgués de nuestra sociedad al infierno de la crueldad y la violencia?
000 ta bertan lab ¿Quién está, entonces, en el banquillo de los acusados. Una muchacha o un sistema de vida que ha despojado a la vida de su sentido?
000 Cualquiera sea el veredicto de los jueces, el culpable quedará sin castigo. Esta es la primera civilización que no conoce el sentido de su vida.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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