Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
LA REPUBLICA, Domingo 18 de abril de 1976 En la animada charla del Café de las Cuatro, orden usual: Ernesto Cardenal, Pablo Antonio Cuadra, Rodrigo Madrigal Nieto, Carlos Morales.
Julio Cortázar, Carlos Catania.
Cortázar vuelve con el cine y se toca el tema de la censura Gafé 14 de las En la anterior entrega de este Café de las Cuatro, que se ha visto honrado con la célebre presencia de tres grandes escritores de América, además de autores costarricenses bien conocidos, Julio Cortázar habló a fondo sobre la situación del escritor latinoamericano que escoge una capital europea para escribir alli sus novelas.
Sus afirmaciones sobre la relación internacional que mantiene en París y que quizá no hubiese po.
dido lograr en Buenos Aires, las hemos resumido al máximo, para adecuarnos al limitado espacio disponible.
En una de las pausas, para que el autor de Rayuela tuviera tiempo de saborear el café costarricense a que lo invito La República. los dos nicaragüenses presentes retomaron por iniciativa nuestra el problema de la censura, en su país.
Pablo Antonio Cuadra explicó como la actuación de los militares que ha puesto Somoza al frente de la mordaza, pecan muchas veces de ignorancia y censuran párrafos que en nada afectan al régimen, mientras dejan otros que sí podrían considerarse antimilitaristas.
Explicó Cuadra cómo la censura ha llegado también a La Prensa Literaria Centroamericana. publicación especializada que se distribuye en todos los países del área y que recoge temas relacionados con las artes. Comentó Pablo Antonio al respecto.
CUADRA: La forma como se comportan los censores es muy particular y no sabemos a qué atenernos, pues como dije hace un rato, a veces tocan parrafadas que son inofensivas y unas líneas más adelante se les van cosas que sí tienen alguna intención. Lo que hemos resuelto hacer ante ese problema, es no dejar de mandar nuestras cosas de contenido político y si las rechazan, pues llenamos el campo con otro material, pero lo que no queremos es que ellos sientan que hemos claudicado y que ya no mandamos más el material que sabemos es antisomoza. Yo a veces meto mis versitos bien politicos, para ver cómo reaccionan.
MORALES: Lo más interesante de todo esto es la invención de fórmulas a que llegan ustedes para burlar la censura.
CUADRA: Si, de vez en cuando ponemos algún globito de ensayo y así lo hicimos con un discurso de Somoza, que lo publicamos sin su firma.
MADRIGAL: Exactamente eso es lo que pasó cierta vez en Brasil, donde cogieron un discurso muy socialista del Presidente y al querer publicarlo, la censura lo rechazó, a lo que el periódico respondió que eran palabras del señor Presidente y entonces los censores dijeron: si lo dice el presidente está bien, pero el periódico no puede decirlo y siempre lo rechazaron.
CUADRA: Yo creo que es muy útil para los censores estar revisando La Prensa. Van aprender mucho y sentimos que contribuimos a educarlos.
y Ahorita seoradian MORALES: a Ud, don Ernesto, cómo lo tratan, no le tienen cercada la isla.
CARDENAL: No, pues yo no tengo problemas, nada más que estoy totalmente prohibido en Nicaragua. No ejan que se publiquen ni que circulen mis libros.
CUADRA: Ah no, el poeta está completamente bloqueado. Recientemente mandamos a imprimir aquí a San José, la última antología de sus poemas y cuando quisimos ponerla a la venta en Nicaragua nos lo impidieron. Es un poeta prohibido.
Al tocarse nuevamente el tema cinematográfico, que Carlos Catania impulsó por todos los medios, se habló un poco más sobre Blow Up y la relación que había hecho Cortázar rato antes.
contexto vino la siguiente pregunta: MYRIAM BUSTOS: Don Julio, lo que usted ha dicho en relación con esa película nos da la impresión de que si el director que le hubiera hablado de hacer la película no hubiera sido Antonioni, sino un director cualquiera, Ud. no hubiera accedido.
Pienso yo que en el caso de un cuento, la idea no tiene ninguna importancia. La idea prácticamente (Pasa a la página 22)
En ese En el otro extremo de la mesa: Julio Cortázar, Carlos Catania, Norah Catania, Ricardo Blanco, Julio Rodríguez, Myriam Bustos y Alejandro Sieveking.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.