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LA REPUBLICA, domingo 25 de abril de 1976 Mi Sentimiento de Betto. El Pinturicchio please ciencia Bernardino de Betto, conocido como el Pinturicchio, nació en el año 1453. Su primer maestro fue el Wasari, quien aseguró la fecha de su nacimiento y que muchos ponen en duda.
La vida del Pinturicchio es oscura en el sentido de que muy poco se sabe de él: nada de su infancia ni de su juventud, poco de la madurez y de la vejez, amargada por una destestable esposa que lo abandonó por un soldado de la guardia de Siena.
Vasari lo define: Ayudado de la fortuna, sin ser dotado de mucha virtud.
En 1897, cuando León XIII reabrió las estancias de los Borgia en el Vaticano, necesito del maestro reconocido ya como uno de los más valerosos de su tiempo, pintor insigne y decorador admirable.
El Pinturicchio, artista fino y de ejecución magnífica tuvo gran dominio del color, del ornato, del conocimiento arquitectónico y del análisis del sentimiento humano.
Viajó a Roma donde trabajó en forma incansable en grandes y pequeñas obras que hoy podemos admirar, El Pinturicchio trabajó en Siena, pero muy poco tiempo duró con vida y murió en 1513 a los 59 años.
Su obra capital fueron los frescos de las Estancias de los Borgia, quienes apreciaron profundamente al maestro.
Grupo Los Independientes srechos as die een José Francisco Alvarado Abella Eneas Silvio presenta a Federico III la princesa Eleonora de Portogallo. Fresco. bente, la Anécdota de Semana Santa ogo of atinguda ¿Por qué la Virgen no entra en Catedral. espeto je ali de la estado de Figura de singular relevancia después de la Cristo ha sido y es la de la virgen de La Soledad en toda celebración de la Semana Santa, el culto a cuya imagen y representación de la madre de Dios es en nuestro país casi tan viejo como sus orígenes coloniales.
Durante el siglo XVII y ya en el año 1610 la cofradía de Nuestra Señora de La Soledad se agregó a la lista de las ya existentes que lo eran la de Nuestra Señora del Rosario (1577. la del Santísimo Sacramento. 1577 a 1580. la Santa Vera Cruz. 1580) y la Pura y Limpia Concepción (1593. Junto con la cofradía de La Soledad fueron sucesivamente fundadas la de Nuestra Señora de los Angeles en 1653, la de San Nicolás de Tolentino en 1641 y la de Las Animas en el mismo año.
siglo XVIII. Fuera de los citados, no conocemos otros acontecimientos notables relativos a la cofradia, que desapareció junto con otras a raíz del decreto del año 1833 que dispuso la venta de sus bienes, pero la de voción a la Virgen continuó con fuerza cada vez mayor hasta nuestros días en que tienen, levantado en su honor, uno de los más hermosos templos de Costa Rica en el centro de la ciudad capital. En él se venera una imagen que por su impresionante belleza creo que no tiene parangón en nuestra patria: la expresión del finísimo rostro, la ternura de su mirada, la belleza de sus delicadísimas manos y la suntuosidad de sus ropajes son incomparables.
must por la palabras gallunda de la fer diminale escindibles Pues bien: durante la Semana Santa esta imagen de nuestra señora de La Soledad recorre en hombros de señoras las calles josefinas, por primera vez el viernes santo durante la procesión del santo entierro y por segunda el sábado Santo en la llamada procesión del silencio. Siempre me llamó la atención un detalle al respecto, y es que la imagen de la Virgen pasa frente a la puerta de la Catedral y jamás es introducida en ella. Por qué, me decía yo.
no entra ni siquiera a visitar a su hijo muerto, sino que regresa con San Juan y éste, para colmo, se queda en Catedral el sábado Santo y la deja volver sola a casa?
Ricardo Blanco Segura.
lesde Sion Sinh co tiembla La respuesta me la dio mi primo el canónigo don José Rafael Cascante cuando alguna vez le hice la pregunta: datira liberal Aparejada a la fundación de la cofradía estuvo la construcción del primer templo en honor de la Soledad, cuya estructura no iría más allá de lo que debió ser un humilde palenque dotado de algún altar rudimentario y unos cuantos ornamentos de obvia humanidad. Esta iglesita primitiva fue por cierto el escenario de una acción cuya crueldad es evidente: Bajo el gobierno de don Juan de Mendoza y Medrano sucedió la sublevación de los indios de Aoyaque, manchada de sangre del misionero fray Rodrigo Pérez quien fue lapidado, flechado y finalmente ahorcado por los indios que arrastraron su cuerpo por las peñas con el cordón de su hábito y posteriormente lo arrojaron a un río. El sucesor de don Juan de Mendoza y Medrano, fue don Alonso de Guzmán y no más tomó posesión del mando se propuso vengar la muerte del misionero. No era don Alonso muy cristiano, antes bien blasfemo y descreido, pero su orgullo no le permitía dejar impunes a los indios; acompañado de soldados acampo a orillas del río Sixaola y tendió una emboscada a los aborígenes bajo un innoble pretexto: mandó a edificar una ermita: quizá un local de horcones y caña y alli metió a los indígenas a oir misa; una vez dentro, cerca de cuatrocientos indios fueron apresados y conducidos a Cartago de inmediato. Como no había cárcel adecuada para alojarlos, dispuso el gobernador que sirviera de prisión la iglesia de La Soledad; caso único en nuestra historia de que una iglesia sirva de prisión para tanta gente.
Durante su cautiverio en la iglesia de La Soledad pasaron los indios necesidades inauditas. El culto debió suspenderse; fueron condenados los principales cabecillas de la rebelión y el resto de los prisioneros, desnudos muertos de hambre y en las peores condiciones morales y materiales fue repartido entre los habitantes de Cartago.
Semana Santa. El sábado santo fue día de gala para la cofradía, pese a la austeridad de esa fecha. La llamada procesión del silencio hacía un recorrido con estaciones en varias ermitas de Cartago luego de salir de la parroquia de la ciudad; acompañaban a la imagen flagelantes y penitentes. Como fuera esa imagen, no lo sabemos; quizá se usase una de la Dolorosa o cualquiera de las otras convenientemente vestida, ya que siempre fue espléndida esta cofradía en aquellas ocasiones: aunque no era de las más ricas, competía con orgullo con las demás en la construcción del santo monumento y no reparó en gastos que incluían la compra de rosquetes y especias para la colación de los cofrades que velaban de noche y de día delante del santo altar.
politico gehier aravilloso anantial for Esa imagen. me decía el padre Cascante, fue traída a Costa Rica por una familia de apellido Esquivel y no estaba destinada a la iglesia de La Soledad sino a la Catedral. En tiempos en que fue cura de La Soledad Monseñor Ricardo Zúñiga, el padre Cayito, con motivo de una Semana Santa y después de la procesión del silencio la imagen fue dejada en La Soledad y no en La Catedral a la cual pertenecía. El cabildo metropolitano reclamó la imagen a Monseñor Zúñiga e inclusive, ante la negativa de aquel cuyo carácter más recio no podía ser, llevó el asunto a Roma, El Vaticano dio la razón al cabildo pero ni aún así el párroco accedió a devolver la imagen y ésta jamás volvió a la Catedral. De allí la costumbre de que el viernes Santo y más aún el sábado Santo la Virgen pase muy modosita y disimulada frente a la iglesia metropolitana, pero no ponga pie en ella.
La gente cree que es por dolor de comtemplar a su hijo muerto. Nada: que si entra no es raro que la dejen en su antigua casa y ella está muy contenta en la dana Verbo in También tuvo papel muy importante la devoción a la Soledad en la fundación del primer hospital que hubo en Costa Rica, porque fue en el convento adyacente a la iglesia, regentado por los padres Recoletos, donde Monseñor Esteban Lorenzo de Tristán instaló el posteriormente llamado hospital de San Juan de Dios, cuya regencia fue entregada a los frailes de esa orden a finales del siglo XVIII.
que tiene.
Sabemos que la imagen más antigua de nuestra sefora de La Soledad fue obsequiada a la cofradia por el gobernador don Diego de la Haya Fernández en el al santo La mayor importancia de la devoción a La Soledad radicó en su significado durante la cuaresma y la app melade os fidele sepulcro.
Allersan Juan, que le haga el ratio jung PACT en verdade pie Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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