Guardar

LA REPUBLICA, Jueves 19 de agosto de 1976 La entrevista imaginaria Karen Horney: su concepción cultural de la neurosis II EL NEUROTICO: OBSTACULO DE SI MISMO yustia es el factor que desencadena el proceso neurótico y lo matutiene activo, Del mismo modo que en nuestra entrevista anterior, las respuestas a las preguntas que hoy formulamos a Karen Homey han sido tomadas de su obra LA PERSONALI.
DAD NEUROTICA DE NUESTRO TIEMPO (Edit.
Paides, Buenos Aires, 1951) En nuestra conversación anterior, nos dijo usted que las neurosis son desviaciones del tipo normal de condueta. Significa su afirmación que cualquier apartamiento de la norma general implica neurosis?
Desde luego que no. Aunque la neurosis implica una desviación de la normalidad, una persona puede apartarse de la norma general sin que padezca neurosis.
Así, pues, el artista de que hablábamos que rehusa de dicar más tiempo que el indispensable para ganarse el sustento, puede tener una neurosis o, bien, simplemente asumir una actitud muy sabia al no dejarse arrastrar por el torrente de la competencia material. Cómo distinguir la angustia neurótica de la que es normal en la especie humana?
Desde luego. las angustias o temores y las defensas contra ellos no sólo se encuentran sin excepción en la especie humana, sino que son privativas de ella. El neurótico no solo comparte los temores comunes a todos los individuos de una cultura, sino que sufre, además.
otras angustias, que se distinguen por su cantidad o cali.
dad de las correspondientes a su cultura. y que obedecen a ciertas condiciones propias de su vida individual, vinculadas a las condiciones generales.
Una persona normal. pese a sus angustias y temores.
se halla en condiciones de aprovechar sus potencialidades de gozar de la vida. El neurótico, en cambio, no puede hacerlo: sus angustias y las defensas que levanta contro ellas se lo impiden.
Myriam Bustos Arratia cómo saber, entonces, cuando una actitud que constituye desviación de la norma establecida en la cultura en que vivimos obedece a una neurosis y cuándo no?
En todos esos casos, es imprescindible adoptar el punto de vista sicológico o el médico. Qué sentimientos experimenta el neurótico al no po.
der sobreponerse a esta situación?
El neurótico sufre mucho más que el individuo medio, pues continuamente se enfrenta a pagar un precio desorbitado por sus defensas contra la angustia, precio consistente en el menoscabo de su vitalidad y de su expansividad o más especificamente, en la restricción de sus capacidades de realización y de goce. El neurótico siempre es un sujeto que sufre.
Sin embargo, la rigidez o inflexibilidad es indice de neurosis nada más que cuando discrepa de las normas culturales.
En cuanto a la discordancia entre la capacidad po tencial de una persona y lo que en realidad cumple. puede obedecer a simples factores externos. Habría neurosis si el sujeto continuara siendo improductivo pese a todas las posibilidades externas de realización que tiene. Por qué no nos citó este hecho entre las carae.
Ieristicas in faltables en la neurosis?
Porque esta no es una caracteristica fácilmente accesible a la observación exterior. Tanto es así, que el neurótico muchas veces no se percata de su propio sufrimiento. Podrian establecerse caracteristicas que SIEMPRE fueran indicios de neurosis?
Hay dos caracteristicas que encontramos en cualquier neurosis: cierta rigidez de las reacciones y una estimable discrepancia entre las capacidades del individuo y sus realizaciones Lo que llamamos rigidez de las reacciones es la ausencia de flexibilidad que nos permite reaccionar de diversa manera frente a distintas situaciones. Así, por ejemplo, una persona normal sospecha cuando hay razones que lo justifiquen; un neurótico puede sospechar en todos los casos, sea cual fuere la situación. La persona normal distingue un cumplido o piropo sincero de otro falso; el neurótico no diferencia. Una persona normal puede estar indecisa en muchas o en algunas situaciones dificiles: un neurótico se mostrará constantemente incapaz de decidirse. Podría decirse que el neurótico se opone a su propio progreso?
En general, el neurótico tiene la impresión de que el mismo es un obstáculo en su propio camino. Sería arriesgado o falso concluir que el temor del neurótico y las defensas contra este difieren de los temores y de las defensas normales sólo en cantidad y en y calidad?
No seria falso: el temor y la defensa constituyen uno de los centros dinámicos de la neurosis. pero sólo pueden ser calificados de neuróticos cuando discrepan en cantilad y en calidad Trente a los temores y a las defensas normales en la misma cultura. No es común, también, a la neurosis, el sentimiento de angustia?
Un factor esencial, común a todas las neurosis, es la angustia y las defensas levantadas contra ella. La an10. Algo sabemos al menos, Freud así lo creia, de que otra caracteristica de la neurosis son las tendencias en conflicto. Pero las tendencias en conflicto también se dan entre la gente normal. Habria, igualmente, en este caso, como en el de la angustia y las defensas levantadas contra esta, una diferencia en cantidad y en calidad. Démosle algo al peatón!
Tal como usted señala, la presencia de tendencias en conflicto es esencial en las neurosis. Lo que distingue los conflictos neuróticos de los que habitualmente se dan en una cultura, no es su contenido ni el hecho de ser en esencia inconscientes. sino, por el contrario. la circunstancia de que esos conflictos son, en el neurótico.
más agudos y acentuados.
negocio, con calma. Todas las calles de la ciudad pertenecen a los conductores particulares, taxistas y autobuseros. Entreguémosle al peaton, por lo menos una: su bulevar, que es de todos. Un sitio en el corazón de San José, en el que los de a pie, olviden por un rato que hay altos y semáforos que les recuerdan el respeto a las señales de tránsito, y que su vida depende, además, de la prudencia de otros.
11. Cómo resuelve el neurótico sus tendencias en conflicto. También levanta defensas contra ellas, como en el caso de la angustia?
No: busca soluciones de compromiso. legítimamente calificadas como neuróticas nenos satisfactorias que las empleadas por el individuo común y que producen grandes perjuicios en su personalidad total.
Asi somos. Qué le vamos a hacer. Se salta un conductor torpe la divisoria de carriles, en una autopista, y le echamos la culpa a las amapolas. Se produce un incendio, y le imputamos la causa, a unas toscas macetas de cemento. entonces los interesados piden que se destruyan las amapolas, que des parezca el bulevar y vuelva a ser la Avenida y Central paseo de los automovilistas, en cuyas angostas aceras la gente se hace un puño, para no salirse a la calzada y ser víctima de un atopello. Está bien que se quiten esos objetos feos que parten la avenida, pero no es justo que se prive a los peatones, del derecho de tener su calle, por donde puedan caminar tranquilos y pasar de acera a acera, sin miedo. Dejémosle al público su via, a donde pueda llegar después del trabajo de la tarde, a conversar con sus amigos, como en un zaguán de su hogar, y andar a lo largo, despreocupado. la que las amas de Es asunto de un poco de altruismo y menos egoismo. La idea del bulevar debe mantenerse, por encima de intereses de grupos, si pensamos en los más que no tienen intereses. Es una idea impersonal que no causa daño a nadie, por más cosas que se digan, y al contrario, es de provecho común.
Hasta para los que se sirven de modo particular o por comercio, de las demás cailles de la ciudad.
Déjese y mejorese ese algo, por lo menos, para pueblo, al que sólo se le reservan, cargas y problemas.
12. Antes de entrar en cuestiones más complejas, opodría darnos una definición de neurosis que sea bastante precisa?
No: antes es necesario adentrarse en otras consideraciones de importancia. Previamente, sólo es posible una simple descripción: la neurosis es un trastorno siquico producido por temores, por defensas contra ellos y por intentos de establecer soluciones de compromiso entre las tendencias en conflicto. Pero sólo conviene llamar neurosis a este trastorno cuando se aparta de la norma vigente en la cultura respectiva.
Lic. Manuel Angel Castro López casa, que llegan de compras, puedan atravesar sin temor, para ir de tienda en tienda, de negocio en Las respuestas de Karen Homey nos dejan ya en condiciones de profundizar algo más en el mal siquico de nuestra época. La próxima entrevista nos demostrará en que consiste el sufrimiento neurótico.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    Notas

    Este documento no posee notas.