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LA JUNTA DE PROTECCION SOCIAL DE SAN JOSE CONTESTA CARGOS Con motivo del conflicto surgido entre el Ministerio de Salud y los trabajadores de esta Junta de Protección Social, y con el evidente propósito de desorientar a quienes siguen con interés su discusión, se ha tratado de responsabilizar a esta Junta, en publicaciones por radio, televisión y prensa, haciéndola aparecer como culpable de maniobras maliciosas dirigidas a obstaculizar o impedir el traspaso de sus hospitales a la Caja Costarricense de Seguro Social. pesar de la absoluta falta de sindéresis con que los cargos han sido formulados, es determinación nuestra contestarlos todos.
El Presidente Ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social, Lic. Jenaro Valverde Marín y el Ministro de Salud, Dr.
Herman Weinstok, éste repitiendo como un eco los argumentos de aquél, hablan de granjerías concedidas a nuestros trabajadores, que los lleva a pensar en la existencia de un plan premeditado tendiente a poner dificultades al traspaso de hospitales.
La primera pregunta que surge ante tales manifestaciones es la siguiente. Qué relación tiene el traspaso de esos centros de salud con el pago o no pago a los trabajadores del aumento ofrecido. Qué tiene que ver la existencia de un convenio colectivo de trabajo entre la Junta y sus trabajadores, con ese asunto?
No obstante esa incongruencia, la Junta desea que se conozcan los siguientes detalles: 1) Los hospitales administrados por la Junta han estado consagrados como es debido desde su fundación, fundamentalmente al servicio de los pacientes desvalidos del país.
Quienes servimos en la Junta Directiva como casi única excepción en la Costa Rica actual lo hacemos en forma totalmente gratuita.
Pero si nosotros personalmente lo hacemos de ese modo, no por ello podemos dejar en el olvido a los miles de trabajadores que, si bien con gran abnegación y dedicación, ante la necesidad de ganarse la vida, laboran en esas instituciones.
Resultaría un contrasentido monstruoso que entidades que están dedicadas a aliviar las penas de los enfermos condenaran a quienes en ellos trabajan a hacerlo a base de salarios de hambre o a vivir de la caridad pública una vez que llegaron a la edad de no poder trabajar más. Por ello, cuando nuestros trabajadores nos plantearon un proyecto de Convención Colectiva, tuvimos la suficiente conciencia social expresión hoy tan en boga como para aceptar lo que creimos justo de sus demandas. Ello no ocurrió recientemente, ni después de aprobada la Ley de Traspaso de los hospitales. El convenio colectivo de trabajo se firmó el de julio de 1971, hace años.
Estábamos entonces muy lejos de los días en que el Ministro y el Presidente Ejecutivo de la Caja estarían en condiciones de intervenir en el traspaso de hospitales, tema del cual entonces apenas se hablaba como de un proyecto. El 11 de febrero del presente año, se firmó entre la Junta y los trabajadores un convenio ampliatorio que contiene algunas reformas al original, y es curioso que el Ministerio de Salud, en ninguno de los dos casos presentó objeción a los acuerdos de la Junta en los cuales se aprobó esos convenios, teniendo como tiene por ley, la facultad de veto, que si ha ejercido con frecuencia en asuntos intrascendentes.
del segundo de estos funcionarios. El plural de esas expresiones nos parece simplemente una forma de impresionar sin comprometerse.
Ahora vamos a referir cuál ha sido nuestra actitud con respecto al traspaso de hospitales.
Debemos comenzar por repetir que no compartimos la tesis de que sólo beneficios se derivarán para los pacientes, de ese traspaso. Que nunca hemos estado anuentes al mismo por nuestra convicción, sino únicamente porque somos respetuosos de la ley y lo seremos hasta el fin de este proceso. Los pruebas de ese respeto son abundantes: Firmamos el convenio con la Caja y el Ministerio cuando se nos pidió que lo hiciéramos.
Cuando venció el plazo estipulado en él sin haberse cumplido, por parte de la Caja, lo convenido, y se nos solicitó su renovación, así lo acordamos.
Cuando transcurrido algún tiempo sin que se iniciaran las conversaciones necesarias para el convenio de prórroga, nos dirigimos al señor Valverde Marín recordándole el asunto. Nos contestó entonces, que esas conversaciones se iniciarían en cuanto fueron recibidos por la Caja los otros hospitales.
Todavía estamos esperando esa fecha. En una entrevista con el Sr. Valverde Marín y el Dr. Guido Miranda, a principios de este año, habiendo contestado ellos negativamente nuestras proposiciones para que la Caja nos comprara servicios hospitalarios para financiar nuestro presupuesto ordinario de gastos y la propiedad del Chacón Paut para adquirir equipo que resultaba inaplazable obtener, nuestros delegados le preguntaron al Lic. Valverde Marín qué debíamos hacer para acelerar el traspaso de los hospitales. La respuesta fue categórica: nada se puede hacer; la solución está exclusiva mente en manos del Presidente de la República.
Esa ha sido nuestra actitud. No vemos por qué se nos tomo de pretexto para negarse a cumplir un ofrecimiento que el Ministerio hizo a los trabajadores, no nosotros, y en el cual no fuimos participes, limitando nuestra intervención al envio al Ministerio de una modificación al presupuesto destinada al pago de los C200, 00 por empleado, y eso por indicación de funcionarios del propio Ministerio.
Ese envio se hizo el 24 de junio anterior, hace dos meses, y si bien no ha sido aprobado el presupuesto, tampoco ha sido rechazado por la Dirección General de Salud.
El asunto es realmente muy claro: como a la Caja no le conviene un aumento de salarios en beneficio de trabajadores que espera han de figurar en sus planillas a corto plazo, o o quienes habría que pagarles prestaciones, el Ministerio busca un pretexto para echar marcha atrás en su ofrecimiento a los Sindicatos y encuentra que esta Junta es el penitente ideal para salir de ese atascadero.
Pero la Junta no está dispuesta a desempeñar ese papel y se defenderá con razones muy claras, de todos y cada uno de los cargos que se le hagan.
Alfredo Echandi Jiménez Fernando Valverde Vega Alfredo Borbón Castro Ing. Ricardo Echandi Zurcher Gonzalo Calderón Echeverri Lic. Fernando Fournier En el convenio para el traspaso de hospitales firmado entre la Junta, la Caja y el Ministerio el primero de noviembre de 1974, cláusula 90. la Caja asume todas las obligaciones contractuales de la Junta, incluyendo los convenios celebrados con los trabajadores de la Institución, como lo es la convención del de julio de 1971, prorrogada el de julio de 1974. No podemos creer que los funcionarios que ahora presentan esa convención como obstáculo casi insalvable para llevar a cabo el traspaso de los hospitales, firmaran aquel convenio sin darse cuenta de lo que significaba la mencionada convención.
Nos hemos referido únicamente a ese documento, porque es el que mencionan los señores Valverde y Weinstok al hablar de granjerías según el léxico del primero y gollerías según el Dr. Jorge Vega Rodriguez Lic. Rodrigo Odio González Ing. Fernando Terán Ing. Rodolfo Zúñiga Quijano Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.