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LA REPUBLICA. Jueves de mayo de 1977 Alianzas en España (ALA) Me imagino que en los próximos años cada una de las políticas adoptadas en España durante el largo dominio del Gral. Franco será intensamente discutida. ninguna más a fondo que la política exterior, con la cual tanto tiene que ver la cuestión de la defensa.
Esto era de esperar. Sin embargo, con libertad de pressa y un Parlamento independiente, pienso que va a ser necesario un gran esfuerzo para evitar que se adopten ciertas políticas simplemente por ser contrarias a las de Franco Una de las dificultades que hay que tener en cuenta es que cuando un dictador gobierna a una pais sin preocuparse de la opinión pública, puede adoptar toda clase de politicas sin necesidad de definirlas.
Así, Franco logró una alianza con EE. UU. que dio el socio mayor de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) una responsabilidad considerable sobre la defensa de España y que prácticamente convirtió a España en un miembro clave de la alianza Occidental. La Base Aérea en Rota, las extensas pistas de Torrejón, la nueva y espléndida base en Zaragoza y hasta Radio Libertad en la playa de Pals, todo ello representa un aporte a la alianza tan significativo como el que haya hecho cualquiera de los aliados de España en la Europa Occidental.
Pero, al mismo tiempo. España no es miembro de la OTAN y los socialistas y demócratas en Europa sep.
tentrional se disgustaban ante la sugerencia de que se la invitara oficialmente a ingresar en el Pacto, como fue propuesto en ocasiones por los Conservadores en Inglaterra y por políticos franceses de diversas tendencias.
Hubo una ambiguedad similar en las relaciones españolas con el mundo árabe. Para los EE. UU. una de las razones principales de aliarse con España era su gran interés en el Mediterráneo Oriental, sobre todo en Israel. Norteamérica no se ha quejado de la decidida política pro árabe man.
tenida por la Cancillería española; ni siquiera la ha presionado para establecer relaciones diplomáticas con Israel. pesar de lo cual. EE. UU. pudieron utilizar las bases aéreas españolas cuando aceleraron su asistencia a los israelitas en la última guerra del Medio Oriente.
La misma ambiguedad vuelve a presentarse en las relaciones de España con Cuba. No había gobierno en Europa que pareciera tan anti comunista como el de Franco. Pero España construyó una flota de pesca para Castro. Mientras los EE. UU. se afanaban en cancelar todas las rutas aéreas de entrada y salida a Cuba, la línea aérea con Madrid permanecía abierta. Estaba yo soñando. es que hasta hubo en La Habana siete días de duelo por el Gral. Franco. Esta política tan retorcida tiene a veces sus méritos.
Mientras daba un respaldo verbal a Hitler, en los dias iniciales de la guerra, el régimen de Franco hizo cuanto diciones con las demás naciones europeas, incluyendo a Portugal. miembro fundador de la alianza occidental. a pesar de la ayuda que esa nación le dió a Cuba para sus aventuras en Africa.
El tema ha sido discutido durante varios años; se sabe que el gobierno actual aprueba la idea; al Ministerio del Aire y a la Marina de España, en particular, les agradaría, puesto que llevan años practicando ejercicios conjuntos con las fuerzas de la OTAN. es muy sible que la entrada de España en el Pacto Atlántico facilite el camino para llegar a una solución definitiva del problema de Gibraltar.
Tal solución, por supuesto, permitiría mantener las estrechas y provechosas relaciones entre EE. UU. y los servicios de defensa españoles; ayudaría a obtener equipo moderno, dando una lógica justificación a las continuadas compras de España de aviones norteamericanos, como el 16. sin duda reforzaría muchos años de amistad forjados por sucesivos secretarios americanos y ministros españoles, que culminaron en la reciente confirmación hecha por Kissinger y Areilza.
España, por supuesto, cuenta con otras opciones y no me sorprendería que alguna que otra fuera adoptada dentro de los dos próximos años. La primera es la neutralidad, condición que será muy probable si la izquierda gana las elecciones, ya sea en 1977 o en fecha pesterior. Aunque me constan los pronunciamientos hechos en contra por los dirigentes socialistas. se que Carrillo a éste respectomantiene una posición que le acerca a sus confreres de Italia. no creo que pueda excluirse esta posibilidad.
La otra opción es un acercamiento a Francia y la adopción de la curiosa postura francesa de pertenecer a la Alianza mientras al mismo tiempo rehusa tomar parte en su organización España ha tenido un entendimiento militar con Francia desde 1970: ha ejecutado maniobras conjuntas, hubo ventas de Mirages, producción en cooperativa del AMX 30 en Sevilla y del submarino tipo Daphne en Cartagena Recientemente estuvo en París Gutiérrez Mellado para coordinar la colaboración sobre cohetes anti tanques y antiaéreos.
Todo esto puede que no sume mucho, pero me inclino a creer que cualquier reacción del norte de Europa, con criterios estrechos y miopes, contra el ingreso de España en la OTAN o la Comunidad Europea, podría conducir a un eje de entendimiento franco español mucho más cerrado de lo que quisieran en Gran Bretaña y en Estados Unidos.
Hace poco un reportero del Semanario Cambio 16 preguntó al Ministro de Defensa francés si una sombrilla atómica de Francia podría ser considerada como una alternativa a la de Norteamérica. El periodista quería que le contestaran que sí, pero el ministro contestó negativamente, aunque con mucha cordialidad. ALA. HUGH THOMAS pudo por ayudar a los judíos de Europa a que escaparan de los hornos de gas.
Lo dificil es, por tanto, llegar a saber cuál era realmente la política de Franco, antes de que nadie intente sugerir una contraria.
Algo, sin embargo, parece cierto: si España va a ser parte funcional de una alianza con EE. UU. tendrá que pedir una firme garantía en reciprocidad, lo cual no parece ser el caso ahora. EE. UU. pueden distribuir armamento nuclear desde territorio español. pero no están comprometidos a defender a España. Posiblemente Franco, con cierto cinismo realista, pensó que, una vez desatada la guerra, todos ibamos a sucumbir sin remedio y por tanto no valia la pena tomar precacuciones. primera vista, el mejor modo de arreglar esto parece ser el ingreso de España en la OTAN en igualdad de con Socialismo prostituido.
o prostitución socializada propios o extraños, lugar de ciudad o carretera, lugar para los vivos que aman en la Cuba de este tiempo.
Cubanos llegados a Madrid, que dejan tras si el paraíso comunista, ya nos habían contado del espectáculo deprimente, que jamás conoció la Cuba corrompida de antes, de esas filas kilométricas de parejas sedientas de placer, que en tediosa espera aguardan su turno, para ocupar el lecho aún caliente dejado por el binomio que momentos antes conocieron en la cola.
Por: Mario Villar Roces al CARACAS. ALA. Aun los críticos más severos del castrismo no vacilarán en afirmar dando a sus aseveraciones la categoría de verdades inconcusas que la Cuba de antes era un gigantesco prostíbulo, y algo tenia que pasar. dicen para que aquel París en miniatura que era La Habana risueña y bullanguera de ayer, erradicase sus purulencias de burdel para vestir, por obra y gracia de la revolución barbuda, atuendos monjeriles y hábitos franciscanos. El castrismo. siguen diciendo con pertinacia de ritornelo barrió la prostitución.
Las rameras cubanas. como si sólo en Cuba las hubiera. limpiaron sus culpas en el Jordán de la revolución socialista para convertirse en trabajadoras austeras y damas respetables, y los chulos. arrepentidos y contritos, quizás si estén expiando sus pecados presidiendo ahora un Comité de Defensa para velar por la moralidad pública o cuidando con solicitud paternal las tiernas criaturas de una guardería infantil.
No vale la pena gastar tinta ni desperdiciar saliva para desmentir el mendaz infundio acuñado por el castrismo y santificado por sus simpatizantes, sobre la corrupción habanera y el proxenetismo cubano. Al cabo es tan malévola la afirmación y tan falaz la etiqueta, que sólo creerán en ellas quienes de todos modos estén dispuestos a justificar todo lo injustificable y a contemplar el experimento cubano con binoculares de dudosa objetividad proclividades marxistoides.
Quizás si un poco de culpa haya tenido la imperdonable ausencia de una política turística, que en vez de orientar la industria sin chimeneas por derroteros eficaces, se dejó ganar por la estúpida propaganda de que Cuba era el paraíso del ron y la rumba. cuando bien pudo proyectar con legitimo orgullo nacional la imagen de sus grandes logros científicos, sus excelencias artísticas y sus progresos culturales.
Pero admitamos que en Cuba ha sido abolida la prostitución, al menos en su forma clásica y en sus expresiones conocidas. De todos modos falta por saber si hubo en la intención un empeño de moralidad pública. siempre loableo si estuvo presente el propósito de suprimir de manera tajante el ejercicio de una actividad comercial privada. Porque si hasta los infelices expendedores del humeante café de tres kilitos. los figaros de un solo sillón y los zapateros Eso sí, la organización ante todo, como es obligado bajo el férreo reglamentismo marxista. nada de privilegios, por supuesto. Las cosas han de hacerse muy ordenaditas y con sujeción a los rígidos cánones de la planificación estatal.
Como para que el espectáculo sea más degradante, el compañero responsable del lupanar disfrazado, llamará por un micrófono a la pareja afortunada. la 36. la 47. la 72. y saltando de gozo correrán raudos al tálamo pecador, para terminar pronto y en encomiástico gesto de solidaridad socialista, ser consecuentes con los desesperados congéneres que aguardan.
Quizás si todo esto, la quiebra de ciertos patrones cohesionantes de la sociedad burguesa y el favorecimiento de promiscuidades que con el pretexto del trabajo colectivo dan pábulo a la ruptura de diques y el despertar de pasiones, hagan innecesarios el ejercicio clásico del tráfico carnal y las expresiones tradicionales del comercio prostibulario, porque los genios del marxismo cubano han logrado al fin la fórmula milagrosa de la prostitución socializada, remendones de portal sufrieron la confiscación in.
misericorde de sus raquíticos negocios, no tenían los chulos y las prostitutas por qué ser la excepción.
Pero la prostitución cubana, de cuya erradicación tanto se ufanan los hierofantes castristas ¿ha desaparecido en realidad o se ha transformado? Si en todos los tiempos y en todas las latitudes el llamado mal necesario pudo hacer gala de su poderosa capacidad mimética para sortear todas las persecuciones y capear todos los vendavales, parece que ha aguzado ahora su imaginación a fin de que las des dichadas margaritas habaneras puedan, sin merma de sus aptitudes profesionales. torear a los capitostes comunistas, haciéndoles ver que se sienten redimidas por la revolución y agradecidas de sus bondades.
Que este grave problema de la patologia social lejos de fenecer se ha disfrazado. y quizas recrudecido en la Antilla hermana, no lo decimos nosotros, sino un escritor español, marxista de nota como Andrés Sorel, que en su libro Cuba (CVS Ediciones, Madrid, 1974, pág. 29. testimonio de su apasionada defensa al régimen de La Habana, hace afirmaciones como la siguiente:. corren caminos, donde abunda el ganado, y se cruza una posada blanca, nueva (įven como no es una edificación heredada del capitalismo corrupto. acotamos nosotros. que mueve casi un centenar de camas en espasmódicos movimientos coitados las veinticuatro horas del día. prosigue: También hay colas para alquilar estas habitaciones, por horas; colas que los sábados y domingos se tornan interminables, parejas buscadoras de un techo cubriente donde acariciarse. Lugar también para tomar ron, lugar sin prejuicios ni problemas éticos o jurídicos, para o Mario Villar Roces, economista y sociólogo, graduado de Derecho Civil (Habana) y especializado en Contratación Colectiva (Universidad de Puerto Rico) y Seguridad Industrial (Caracas) es Profesor de Sociología Rural y Dereche Agrario. Comenta aspectos políticos y económicos del Continente en colaboraciones especiales para la Sección ESQUINA LATINOAMERICANA de ALA.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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