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LA REPUBLICA. Jueves 11 de agosto de 1977 Terremotos, votos.
y no muy devotos Ricardo Blanco Segura El de mayo de 1822. día de San Estanislao, un formidable terremoto conmovió a la ciudad de San José entre la una y media y las dos de la mañana.
Cundió el pavor entre los habitantes de la rudimentaria capital de Costa Rica, y rezos y llantos se escucharon a granel, implorando la divina misericordia. Fuera de las casas de habitación y otros edificios, los más dañados fueron el templo parroquial y la iglesia de La Merced, situada entonces a un costado de la antigua plaza de la Artillería, hoy ocupada por el edificio del Banco Central. como en estos casos lo que más se excita es la fe de las gentes, producto de la impotencia humana para frenar las fuerzas de la naturaleza, la atención del pueblo puso sus ojos en la reparación de los templos, como homenaje al Creador para que el azote terminara.
Don Miguel Carranza, mayordomo de La Merced, y el albañil don Francisco Valverde, opinaron que la ermita se podía reparar engruesando por detrás el remate falso de la portada según el grueso de los cuerpos de ella que quedan en pie de dicho remate, saliendo de dicho grueso unos dientes gruesos que llenan el gueco de las ventanas en figura de colas de pato. Se dispuso, también apear el cuerpo de la portada de la parroquia, que quedó rajada de arriba a abajo.
El de junio, se pasó oficio a los Alcaldes para que citaran a los peritos y éstos diesen su veredicto sobre el estado de La Merced; dijeron aquellos que no había peligro por estar firmes los cimientos y el techo en su lugar. El cura, Presbítero Esquivel, no tuvo confianza y sacó el Santísimo (Nuestro Amo) y lo colocó en su propio oratorio. Donde quedaba este oratorio no lo sabemos, ya que la parroquial estaba siendo reconstruida. El Cabildo consideró que el Santísimo no estaría seguro en el oratorio del cura, por ser pequeño y estar muy maltrecho por los temblores. Se pasó oficio al padre Esquivel para que llevara las hostias al Oratorio del Carmen, que está sin lesión alguna. El 24 de junio, la Cofradía de Nuestra Señora de Las Mercedes, informó que tenía ciento seis pesos y cuatro reales en dinero producido por la venta de treinta reses y otras limosnas que estaban en poder del señor cura; pidió que se hiciesen nuevos exámenes por peritos en la ermita, y en consecuencia proceder a su reparación. Fueron citados los maestros Rafael Cháves. Francisco Valverde y Manuel Golfin para hacer el examen, Por ser únicos de inteligencia en la materia.
El 20 de setiembre el Ayuntamiento dispuso que atendiendo a la reunión del pueblo en la galera de paja que está sirviendo de parroquia, a causa de la mucha humedad que despide su suelo y techo, es de grave perjuicio a la salubridad de los concurrentes en el tiempo dilatado de misa mayor y plática, sin haber ya necesidad por estar la ermita de Nuestra Señora de Las Mercedes sin peligro por haber cesado los temblores, y antes de ellos servía de parroquia, por haberse apiado la principal para su recons.
trucción: que se pase oficio al cura para evitar el daño del vecindario que es de la atribución de este Ayuntamiento, se va a botar la galera y que dicho señor cura señale la ermita que interinamente supla. como la Merced es la más desahogada, pues el oratorio del Carmen es sumamente reducido; y por el concurso que para el sexo femenino sólo le queda una puerta para dentrada y salida en que agol.
pándose la gente resulta grave perjuicio a la salud pública, teniendo en favor La Merced su plaza que no tiene el oratorio del Carmen.
susto de los temblores. Desde el de mayo, dos días después de la catástrofe, el Cabildo, el Clero y el pueblo hicieron votos de que todos los años el siete de mayo se celebrase una misa solemne en honor a San José, rogaciones desde la víspera, procesión con letanías mayores y sermón en que Se excite la piedad y reconocimiento de estos habitantes.
El motivo de este voto fue el formidable terremoto que se experimentó des de la una y media a las dos de la mañana del día siete del corriente Se puso luego como razonamiento que la catástrofe sucedio porque a pretexto de cuestiones políticas se alarmaban los ánimos de los pueblos, preparándose para abrasarse en el fuego terrible de la discordia y la guerra civil, que la misericordia de Dios se ha dignado atajar por medio de la calamidad de los terremo.
tos, para restituir los pueblos a perfectos sentimientos de paz, unión y armonía Se advirtió, también, que esa festividad en honor de San José no debería ser ocasión de paseos y diversiones profanas.
Sin embargo, como las reacciones de los seres humanos son muchas veces producto de las cir cunstancias, pasado el tiempo y los sustos los buenos propósitos se vuelven nada. Porque a un año escaso de tan laudables muestras de enmienda y de fraternidad, ya estaban josefinos y cartagos con las armas en la mano peleando por cuestiones políticas en Ochomogo.
De veras que los ticos hemos heredado todas las mañas de nuestros antepasados. Porque cuando se trata de política o de fútbol no hay terremoto que valga. Ni así nos caiga la Catedral encima.
Así el culto volvió a La Merced, y con él toda una serie de muestras de religiosidad y propósitos de enmienda de los josefinos, aún empavorecidos por el Archivo Nacional Sec. Hist. Serie Municipal, San José, 1822.
Resumen de mis comentarios a la propuesta de reforma constitucional del señor Alberto Martén utilizado dicho término más bien para promover un producto lógicamente defectuoso, que para iluminar a nosotros los ignorantes de los temas tratados en el proyecto del señor Martén.
e Después de haber publicado siete artículos en el periódico La República en relación con la propuesta del señor Alberto Martén para incorporar a la Constitución Política un capítulo de Garantías Económicas, creo que es necesario que haga un resumen de las objeciones que plantee a dicho proyecto, con el fin de facilitar al lector un análisis general Primero: el señor Martén en su proyecto de garantías económicas dice que las limitaciones al desarrollo económico de Costa Rica son de indole financiero, descuidando, o más bien ignorando, que los elementos limitantes deben ser buscados en factores reales, tales como escasez de tierra, trabajo, capital y tecnologia Segundo: el señor Marten confunde las magnitudes económicas de existencia y flujo, por lo cual, al igual que sucedió con la puesta en práctica de las ideas de John Law en la Francia del siglo XVIII, la aplicación de las ideas del señor Martén va a originar un aumento de las existencias de dinero en la economía, con la consecuente inflación.
Tercero: el concepto distribucionista del señor Marten, incorporado a la denominada cuota de capitalización laboral, en conjunto con el llamado superávit nacional del autor, puede perfectamente conducir la eliminación del disfrute de la propiedad privada.
Cuarto: El autor del proyecto, señor Marten, sostiene la tesis obsoleta de que el valor está determinado exclusivamente por el trabajo; pero, extraña ilógicamente, no postula una teoría de la explotación.
Quinto: Aparte de la incorporación de un término exótico proteccionismo paralelo coadyuvante. las teorías del señor Martén sobre el comercio internacional se reducen a un deseo manifiesto de que, por su buena voluntad, los extranjeros estarían dispuestos a subsidiar con precios más elevados nuestros productos de exportación.
Sexto: Una vez más se abusa del término social (justicia social, por ejemplo. sin que por ningún lado aparezca definido, lo que causa la impresión de que se ha Creo que estas seis conclusiones básicas sobre el plan constitucional del señor Martén resumen claramente mi deseo de que dicho proyecto sea olvidado, tal como está planteado, pues sufre de serios defectos lógicos, presenta desconocimientos elementales de temas de inmensa complejidad en el ramo de la economía, repite errores que la Historia ha registrado y provoca confusión innecesaria entre, al menos, algunos economistas.
a Dr. Jorge Corrales Quesada Una arriesgada operación. de cirugia radical vulnera los intereses del periódico al despojar a sus lectores acuciosos y fieles, de una gloria semanal Granatrocidad pedir a una artifice egregia la hechura de gacetillas, acotaciones o glosas para leedores de chistes obscenos y de tiras cómicas, a su disposición en montones. Todo aniquilador de conquistas útiles, es un fracasado o un insatisfecho con sus triunfos de argolla o de peana. El que no edifica, se ve empujado a destruir. a serto del renombrado humanista galeno Juan Rof Carballo.
La esclarecida Myriam Bustos llega a LA REPUBLICA a dar más brillo a sus páginas torales. Sus escritos descuellan por docentes, claros, precisos y a menudo festivos. Es mi opinión firme y la de gentes de pro que escucho en mis diálogos innumerables. Esto me autoriza para emplear el plural de majestad.
ΕΙ exterminio de las entrevistas imaginarias ordenado por suscritores fri.
volos o ignaros, priva de una joya valiosísima a los que sabemos leer, con movernos, estudiar, pensar, reflexionar. En breve: a los mantenedores del fuego divino llamado superación. No merecemos esta pena. Tampoco el diario que ascendia con la publicación de folios realmente insólitos.
Rogamos al castigador que medite en el problema. Se convencera de la importancia de instaurarlas. Verá que la supresión ¡Mucho cuidado! Es riesgoso agradar a ciertos deprecantes. Los pedigüeños son insaciables: cuanto más se les complace, más demandan. Cualquier día, sujetos aludidos en el Rincón del idioma y en Do re mi, solicitarán su prescindencia. Cualquier otro, varios felones intentarán silenciar los editoriales. no faltarán irascibles con las verdades retos de Ricardo Blanco Segura, Marco Retana, Alvaro Madrigal. exigiendo la muerte de sus columnas. sugiriendo que les brinden su condumio sabroso: crónicas deportivas o relatos de los acontecimientos en centros nocturnos. por qué no en los moteles en boga?
Regalan temas apasionantes.
Lilla Ramos No deberíamos asombrarnos de lo ocurrido: el hundimiento de Costa Rica es obvio y rotundo. Sin embargo, Las esperanzas prevalecen contra las angustias. Si nos sorprende la rapidez con que el autor de la arriesgada operación de cirugía radical, dio gusto a los peticionarios. ¿fue uno sólo?
Sus nombres engalanarían un suelto en que nos dieran los motivos de su rechazo de las entrevistas imaginarias de Myriam Bustos.
Satisfarían nuestra curiosidad mórbida.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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