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LA REPUBLICA. Lunes 22 de agosto de 1977 13 Carta respuesta a don Gonzalo Páez Montalbán ¡UN OBJETIVO!. Saludos. El 22 de julio, recién pasados (hace un mes) lei un artículo que usted suscribe bajo título que omito transcribir por respeto a la nomenclatura religiosa.
Como allí se refiere a la glosa En el nombre del padre y del hijo. que apareció con anterioridad. como alli cita mi nombre, me tomé el tiempo necesario para reflexionar sobre su escrito y contestarle del modo más indicado, para evitar que el diálogo se convierta en un intercambio de ignorancias.
De entrada, lamento mucho que usted manifieste que esas notas no lo doblegan. Lo lamento, porque ni en esa ocasión, ni en ninguna otra, pretendo doblegar a nadie.
En la gestión docente, a la que me dedico, eso no debe permitirse jamás.
Porque el diálogo, la persuasión argumentada y la claridad, deben ser siempre los instrumentos del maestro. Nunca el Magister Dixit. Yo reconozco el valor didáctico que posee el periódico.
Por eso lo utilizo como medio de difusión de ideas. También por eso procuro ser objetivo en los pensamientos que escribo si estos pensamientos no complacen a nadie, no podrán ser sino malos. escribe Diderot pero los consideraría detestables si complacen a todo el mundo. Suscribo el sentimiento Contar, por otro lado, la anécdota personal, no deja más que una especie de sabor a chisme que carece de interés por la gente inteligente. Tal vez justificable, en alguna medida, en páginas sociales. Tal vez en los sucesos.
En el tanto en que manifiesten cierta importancia informativa.
El objetivo permanente de aquellas cuartillas publicadas, es la búsqueda de causas y reacciones, para ayudar a resolver, de manera armoniosa, las comunes fricciones familiares entre los padres (ambos) y los hijos.
Por la indole de mi trabajo, creo poseer más amplia información que sotros progenitores, sobre el comportamiento de los niños. Sobre los sueños, esperanzas y visicitudes de nuestros jóvenes. De nuestros adolescentes.
Poner esas experiencias a su servicio, es una de mis intenciones.
Con el material recabado en conversaciones con muchachos y jovencitos.
Con las observaciones realizadas sobre su diaria conducta, durante años.
Con las notas de entrevistas a padres de estudiantes y docentes de casi todo el país. Con eso y con un interés particular que me sensibiliza ante la realidad de la vida humana, avivo siempre el propósito de ayudar. en diminuta medida, claro está a sostener en pie la célula social, fundamental, que significa la familia.
Es necesario, entonces, vivir de cara hacia el futuro. Evidentemente, sin olvidar el pasado que, glorioso o de angustia. ya está vivido.
El problema de las relaciones padre. hijo, requiere mucho estudio. Requiere mucha meditación. Acaso un interés perenne.
Pero no puede hacerse esta labor con una visión injustamente unilateral de padre o de maestro. Sino con una comprensión objetiva y desinteresada del rol del adulto. Pero también con iguales condiciones de objetividad y esfuerzo para comprender los dificultosos roles que le corresponde inaugurar a la juventud.
Cualquier esfuerzo en esa dirección será insignificante para mí.
Además, si un solo chico. Escuche usted! si uno solo de nuestros hijos. Si uno solo de nuestros padres, obtiene un beneficio para la armonización de sus relaciones. Para la necesaria armonia y productividad de la familia.
Para la felicidad y salud emocional de la familia, el pequeño trabajo sería satisfactorio para mi. Aunque nunca lo llegase yo a saber.
Desdichadamente, la imperfección es la marca de fábrica de los quehaceres humanos. Sólo queda una mitigación de los errores, en virtud de la honradez de la intención con que éstos se cometen.
Usted comprenderá que un tema vital para la salubridad social, como lo es éste, no se puede tratar en unas cuartillas. Ni en una vida. Casi como todo lo demás que se refiere a la humanidad.
Para ceñirse al espacio y por respeto a la atención, debe presentarse en pequeños módulos.
De algún modo, su participación satisfizo un pequeño vicio de vanidad que siempre ha matizado al alma humana. Espero que la respuesta también lo logre.
Ricardo Dobles Maquiavélico plan marxista 11. Insistir en la necesidad de criar a los hijos lejos de la influencia negativa de los padres. Atribuir pre juicios. bloqueos mentales y el retardamiento de los niños a la influencia supresiva de los padres.
12. Internacionalizar el Canal de Panamá.
ag Hace catorce largos años, o para ser más exactos, el 10 de enero de 1963, aparecieron publicadas en el Congressional Record las cuarenta y cinco metas de los comunistas. a las que ya entonces se llamó metas actuales. Ellas fueron tomadas del libro Naked communist (Comunista Desnudo) de Cleon Skousen.
Muerto o apolillado trascendental documento, olvidado por la petulante ignorancia o prepotencia de unos, y sepultado por la traicionera complicidad comunistoide de otros, las cuarenta y cinco metas comunistas han avanzado en catorce años, tan espantosamente como verá el lector, no sólo en Norteamérica, sino también en Centro y Sur América y desde luego, Europa.
Para no entrar en detalle, me permito enunciar sólo algunas de las metas para que el lector vea los alcances de dicho plan: Conceder el reconocimiento a China Roja, Admisión de China Roja en las Naciones Unidas. Establecer Alemania del Este, y el Oeste como Estados separados, a pesar de la promesa de Kruschey, en 1955 de resolver la cuestión alemana por medio de elecciones libres bajo supervisión de la ONU.
Por Ricardo Longan Permitir representación individual a todos los satélites de Rusia en las Naciones Unidas. Obtener el control de las escuelas. Usarlas como correas de transmisión para el socialismo y la actual propaganda del comunismo. Suavizar los planes de estudios. Lograr el control de las asociaciones de maestros. Poner las líneas del partido en los libros de texto. Ganar el control de los periódicos estudiantiles. Utilizar los disturbios estudiantiles (provocados y dirigidos por nosotros desde la sombra. para fomentar protestas públicas contra programas u organizaciones que están siendo atacadas por los comunistas. Romper todas las normas culturales de moralidad, promoviendo la obscenidad en libros, magazines, películas, radio y televisión. Desacreditar la Biblia e insistir en la necesidad de una madurez intelectual que no necesita de las muletas religiosas. Infiltrar y lograr el control de más sindicatos.
10. Desacreditar la familia como institución. Incitar la promiscuidad y el divorcio.
De ahí que en la actualidad, el ciudadano corriente se encuentra ante dos problemas: 1) Conformismo Inconformidad y rebelión. Estos problemas los resolverá en la medida de su integración a las variables de ser individuos libres que les importa el futuro de su país.
Hagamos todos un análisis estructural de nuestra sociedad y tratemos de buscar soluciones a nuestros problemas, sin la intervención de doctrinas extranjeras para que el día de mañana no tengamos que llorar lo apáticos que fuimos ayer.
Recordemos que un gobierno democrático existe por la voluntad de la mayoría, pero para garantizar la supervivencia de un gobierno democrático, se requiere que el pueblo colabore con él. el pueblo colaborará con él sólo en el caso de que este posea dotes de mando y demuestre fuerza y valor que nos garantiza la conservación de nuestras libertades, Rincón del idioma LLEVA EL NUMERO 046.
CODA CON SUBORDINACION CAUSAL En los casos que anotamos. pues si que se justifica, ya que expresamos la causa del hecho que antes se indica: es causal, servirá para expresar la causa, razón o motivo de lo dicho en la oración anterior. no vine, pues estaba enferma. si es consecutiva, servirá para expresar la consecuencia o efecto de lo dicho en la oración anterior. Estaba enferma; no pude, pues, venir. Cuando la conjunción pues es causal, puede sustituirse por porque. que es la más empleada de todas estas palabras. No quiero ir a tu casa, pues me disgusta tu marido. porque me disgusta tu marido. En el caso que analizamos, la conjunción pues es causal, ya que puede sustituirse por porque. Fui uno de los primeros miembros asociados de APSE, PORQUE aún poseo el carné 046. Sin embargo, la segunda oración no expresa la causa de lo aseverado en la anterior nadie diría que el hecho de poseer aún el carné de una asociación sea la causa de haber sido uno de los primeros miembros asociados a ella. Está, por lo tanto, la conjunción causal empleada de una manera que no corresponde a una sintaxis correcta, de modo que debe reconstruirse el período prescindiendo de este elemento de coordinación (o de subordinación, diría, ahora, la Academia. Proponemos la forma siguiente: Fui uno de los primeros miembros asociados de APSE, LO QUE PUEDE COMPROBARSE EN MI CARNE, QUE AUN UTILIZO QUE TIENE EL NUMERO 046. No quisiera salir pronto, PUES. espero una llamada. muy luego sabrás su nombre, PUES figura en esa carta. vinieron todos corriendo, PUES lo llamaban de casa. el chiquito no esta aquí, PUES fue a jugar a la plaza.
MYRIAM BUSTOS ARRATIA Si los lectores observan con cuidado los ejemplos.
verán que hemos puesto coma antes de pues. y es correcto.
od En un matutino, leemos. Fui uno de los primeros miembros asociados de APSE PUES aún poseo el camé 046 (En artículo titulado Una huelga inconsecuente e irresponsable, aparecido el de junio de 1977)
Pero debió escribirse: Fui uno de los primeros miembros asociados de APSE, COMO LO PRUEBA MI CARNE, QUE LLEVA EL NUMERO 046 la palabra pues. cuando une dos oraciones como ocurre en el caso que analizamos, puede ser una conjunción causal o una conjunción consecutiva. Si Cuando hay conjunción causal dijimos que pues lo eradebe escribirse una coma que indique la pausa aquella.
Antes de pues. por lo tanto, una coma muy bien hecha, que se vea desde lejos bien: Fui uno de los primeros miembros asociados de APSE, COMO LO PRUEBA MI CARNE, QUE y se note su presencia.
Eso es todo, mis lectores, PUES se agota la paciencia.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica

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