Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
EDITORIAL Do Re Mi La UNA puede redimirse Nunca se dirá lo suficiente sobre la situación de la Universidad Nacional no sólo por ella, sino por lo que esta institución nos muestra en cuanto a las tácticas, métodos y designios de los extremistas.
La Universidad Nacional es un espejo de los sistemas comunistas. Si no aprovechamos esta lección, somos tontos de remate y le habremos hecho honor a una de las características del pueblo de Costa Rica, al menos, a esta generación de costarricenses: su miedo y su ingenuidad.
En nuestro editorial pasado sobre la Universidad Nacional, solicitábamos al Gobierno de la República que interviniera esta institución universitaria, dada la gravedad de las denuncias formuladas por su Rector, Pbro. Benjamín Núñez.
sido enormes y motivo de escándalo nacional, hay un núcleo de profesores y de estudiantes que no deben ser castigados y que, por el contrario, necesitan que se les tienda una mano, pues la mayor parte de ellos han obrado con sinceridad y esperanza. Su error ha consistido en prestarles fe a ciertos dirigentes extremistas o en no atreverse a oponerse a estos desde el principio, o si lo hicieron, como nos consta, la marea esnobista ha sido más fuerte que la razón.
El tico es una mezcla de miedo permanente y de Ingenuidad, rayana en la tontería. El costarricense es bueno, amable, servielal pero le meten diez con hueco todos los días y es incapaz de decir que no. Por eso, nuestro símbolo y escudo es la palangana.
Es natural que un planteamiento de este tipo suscite, en algunos círculos, desasosiego e inquietud, pues, dado el libérrimo funcionamiento de nuestras instituciones de educación supe.
rior, parece inadmisible que el Estado tenga que echar mano de esta medida extrema.
Al tico le da miedo dar la cara. Prefiere jugársela como un vikingo. para quedar bien con Dios y con el diablo, y no in disponerse con nadie. Puede ver a su hijo que se ahoga. pero no se echa al agua. Prefiere esperar para ver si sale a flote por sí solo.
De todos modos, siempre producirá más daño la indiferencia o ingenuidad de los buenos que la maldad de los malos. He aquí el punto, y esta es la gran lección de la UNA.
La situación actual de la Universidad Nacional y, en general, el avance de los extremistas en los colegios de segunda enseñanza, en los centros universitarios y en los sindicatos debería Inducir a los costarricenses a la acción inmediata. pero son pocos los que se mueven.
La mayoría prefiere acomodarse. lo que, en la Costa Rica de hoy, es el mejor negocio. Ojalá fueras frío o caliente, pero porque eres tiblo te vomitare de mi boca. dice Jehová.
La Universidad Nacional ha sido una terrible y costosa experiencia. Sin embargo, un grupo numeroso de profesores y de estudiantes está dispuesto a salvarla. Hay que darles, entonces, a esta universidad, a sus alumnos y profesores a quienes creen en la democracia y en ciertos valores esenciales, una posibilidad de redención. Que. entonces, la intervención del Estado sea una ayuda leal y sincera no sólo en el orden financiero, sino, sobre todo, en el moral a fin de salvar la Universidad Nacional, lo cual quiere decir comenzar de nuevo en muchos campos.
El tico es tibio. la tibieza funciona de perlas en la normalidad, en la paz, cuando no hay enemigos en el interior ni en las fronteras, pero en las horas de crisis, la tibieza es una tragedia. si a ella se agregan el miedo y la ingenuidad. qué podemos esperar!
Con todo, no hay que perder de vista el punto de partida o premisa mayor que preside tan grave cuestión: el denunciante no es un ciudadano cualquiera o sólo un profesoro decano de la Universidad Nacional, sino su Rector y, aún más, el inspirador de este centro universitario, al que se ha consagrado con abnegación durante varios años y cuyos meandros académicos, administrativos e ideológicos ha seguido dia a dia. Su testimonio es, pues, de primera mano.
Por otra parte, se supone que el Estado es superior a cualquier centro universitario y su deber es resguardar el bien común y defender ciertos principios esenciales, aunque la autonomia universitaria sea sagrada y digna de todo respeto y apoyo.
Mas, si la intervención del Estado es un acto extremo ha de entenderse nuestro planteamiento no como un deseo de destruir la Universidad Nacional y de aventar un esfuerzo realizado durante varios años, sino todo lo contrario: de salvar esta universidad, pues, aunque las denun.
cias de su Rector son en extremo graves, ni él ni quienes las hemos comentado hemos afirmado que todo en la Universidad Nacional debe ser reducido a polvo o desaparecer.
Aunque sus vicios y errores hayan Hemos criticado, en estos años, al Rector de la Universidad Nacional, Pbro. Benjamín Núñez. Mas reconocemos públicamente e coraje moral que ha tenido al denunciar los vicios de la UNA y, aún más, al entonar el mea culpa.
Lo que no toleramos, en forma alguna, es el miedo de los que se dicen demócratas y cristianos ante el poderio de los extremistas en Costa Rica. la cobardia de quienes, habiendo estado en una posición de mando o de decisión en la UNA, ahora se ocultan. esta no es caza de brujas ni la resurrección de una inquisición ideológica, sino una dolorosa realidad, que muchos no quieren vero que adoman con una dialéctica estúpida, a lo Chamberlain. si esta es la decisión, no se ha de obrar con medias tintas o con decisio.
nes vagas o evasivas. La solución en la Universidad Nacional es de tipo quirúrgico y el bisturi tiene que llegar diticil operación, hasta su alma, si es que, en realidad, se quiere salvar esta universidad y no, simplemente, sacarla a flote.
Los verdaderos cristianos, los de mócratas auténticos, los que creen en la excelencia académica, en fin, los que aún creen en el país, aquí tienen un desafio. Si esta vez se fracasa, las exequias están a la vista.
Quien denuncia a los extremistas deja de ser inteligente, amable, culto, y. de inmediato, se le cubre con toda suerte de calificativos. Se convierte en un segregado, por cuanto la moda es repetir a coro las consignas de estos grupos y dárselas de hombres de avanzada coqueteando con ellos.
En estos momentos, Corea del Norte, la Embajada Soviética y dirigentes cubanos en Costa Rica financian con holgura a los dirigentes estudiantiles comunistas. Un profesor chileno de la UNA el lider e inspirador de estos grupos.
Pero, es más fácil agachar la cabeza y cerrar los ojos ante la realidad que dar la cara en defensa de los principios esenciales de nuestro país.
QUE DECLAREN 1978 COMO EL ANO DE LOS OBJETOS VOLADORES NO IDENTIFICADOS SENOR PRESIDENTE ANTES DE QUE TERMINE SU PERÍODO, QUEREMOS INVITARLO.
El temor a recibir algún calificativo, o a que a uno lo encasillen entre los reaccionarios, los conservadores, los explotadores y otros términos de la aburridora monserga extremista ha indueldo a más de uno a poner ples en polvorosa y a escabullirse, en lugar de de fender con gallardia los principios democráticos o darles la cara. quienes, con dinero y asesoramiento extranjero, se esfuerzan en anlqullar a nuestro pais.
a El mal ha calado hondo. Los extremistas han metido sus células en los colegios, en las universidades en los sindicatos y por centenares han volado los jóvenes de Costa Rica a estudiar a los países comunistas. Es decir, existe un plan. perfectamente trazado.
para apoderarse de la clase media profesional, ante el evidente fracaso de otros años entre los trabajadores y los obreros. Pero, así se comienza, Sigan algunos durmiendo a pierna suelta, rumiando y haciendo la slesta, que el despertar será muy doloroso.
leb Costa Rica no está vacunada contra el extremismo. Ningun pais lo está. Si la ingenuidad y el miedo siguen siendo nuestra consigna y nuestro modo de ser, no lloremos tardiamente.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.