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LA REPUBLICA. Viernes 29 de setembre de 1978 11 APRENDAMOS NUMERO 133 con La República ASESORIA TECNICA: LIC. JORGE MORA PRENSA GRAFICA.
Juan Rafael Mora El héroe y su pueblo (Fragmentos. La esposa Doña Inés, esa sombra de amor del hombre bueno lejos rezaba, en la Santa Tecla silenciosa y recatada, esperando el póstumo fruto de su vida: mi abuela Doña Juana. Que se oiga su nombre en los mercados y las plazas, que se repita siempre sin patriótico alarde, como cosa sencilla, como hierba, como agua, como camino y polvo como piedra de río humilde y conocida: que sea maíz en el hogar del pobre y agua en la calabaza que refresca al labriego en sus faenas de labranza.
Saquémoslo de los archivos, de los papeles muertos.
El no entregó la tierra, no enajenó el predio; no se vendió a los ricos, ni explotó a los pobres.
Es grande sin dobleces, es potente sin vicios.
Arturo Echeverría Loría El camino se hizo niebla y abandono.
El águila en el Norte, quiso hacerlo suyo para unir nuestros pueblos: la América del Centro con cadenas de esclavo. Mora vio lejana una cruz en el cielo entre barras y estrellas aherrojada: la ambición no alcanzó la altura de su alma, Después El Salvador, tierra magnanima, caminos de hospitalidad brindó a su caminar sin patria.
Llegaron los correos, la revolución se preparaba. Cañas no quería que regresara)
Al fin, hermano y héroe, le siguió en su camino, amigo y compañero se le brindó en la muerte.
Madrugada. Un velero ancló en Puntarenas.
Hubo combate y sangre en la Angostura. Arancibia escarbó su tumba silenciada. El estero abrió brazos de agua inquieta a los vencidos: pitanza de lagartos fueron en los manglares.
Sombras de muerte con el mar tranquilo dialogaron, mientras la calma del viento en la resaca dejaba oír el grito mne de los her el tiroteo de los fusiles y el chocar de los sables.
Al amanecer, sangre y desolación sobre la playa.
De nuevo, la traición le perseguía inclemente.
Talo su vida la negra pezuña de la venganza: todos sabemos bien la historia, Mora pudo salvarse. Una goleta anclada en la rada del puerto, lista para zarpar a tiempo lo esperaba.
Pero el deber se impuso y la amistad sagrada hizo a Mora entregarse: otra traición más cruel que todas las traiciones.
en el odio incubada y en la envidia fraguó en la noche la muerte de los héroes.
Pequenas series Nuestros escritores Arturo Echeverría Loría Nació este escritor en San José, año de 1909. Realizó sus estudios en las escuelas primarias y en el Colegio Seminario de esta misma ciudad. Por varios años vivió en los Estados Unidos y en México. En este último país, fue colaborador asiduo en revistas y diarios, actividad que también realizó en Costa Rica.
En 1937 publicó un tomo de POESIAS.
Más tarde vinieron tres libros más que superaron al inicial: FUEGO TIERRA (1963. ELEGIA EN UNA LAGRIMA (1965) y JUAN RAFAEL, MORA, EL HEROE EL CAUDILLO. Este último es un elogio del caudillo de la Campaña Nacional de gesta, en que el tono épico se une a una estilizada interpretación lírica de temas nacionales.
De esta obra ofrecemos algunos fragmentos en nuestro Suplemento de hoy, como homenaje al gran patricio y como muestra de la vena artística de Echeverria Loria, descendiente distinguido de don Juanito, pues precisamente su abuela materna, doña Juana, es la hija póstuma del último.
Refiriéndose a los poemas de Echeverria Lorla, dice el poeta Alfredo Cardona Peña, en una carta dirigida al propio escritor. Cuando contas a la tierra, al Mora cayó, muy pocos se salvaron.
Sin venda ante los ojos.
bajo aquel jobo añoso y agrietado, su última sombra de vegetal ternura, lo fusilaron en la madrugada.
Soldados del 56, Mora ha muerto. Lo mataron hermanos, los de su propia sangre. Los filibusteros criollos lo ultimaron!
Festin para las bestias podia ser su cuerpo, pero manos amigas de alli lo rescataron.
Mora y Cañas unidos en la muerte!
La noche los cubría: entonaron las aguas sus cantos funerales en los templos de mangle y en un bongo sombrio por el estero, fantasma en esa noche tan húmeda de estrellas y de peces plateados, por los caños abriendo brecha de agua, buscaban a los héroes sepultura.
Como sombras piadosas iban viejos nombres que tienen significado y sello generoso, y viejas manos amigos que dieron a la tierra, raptándole a la ira, al rencor, a la venganza pagada por los ricos el calor humano de la sangre Mora, de la sangre Cañas.
Bonnefill, Constantine, Nanne, Rosat, Farrer, Roger; nombres siempre presentes en el corazón del pueblo, forman corona de amistad sobre la tumba solitaria que sus manos abrieron con amor en la arena: mar de voces, estero de silencios.
SU Xiografia de Arturo Echeveria Lona, por Francisco Amighetti.
agua y al fuego, cuando hundes tus imágenes en la costra del hombre, recuerdas cosas que hacía mucho tiempo bullian dentro de ti, poemas olvidados que eran tu ser mismo, y que una angustiosa persecución tras el idioma reproducen de pronto, dejándolos ahí en las palabras como hijitos recién nacidos.
Además de sus libros y de sus publicaciones periodísticas, Echeverria Loria publicó durante un buen tiempo, la revista literaria BRECHA.
Murió en 1966.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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