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LA REPUBLICA. Domingo 11 de noviembre de 1979 11 COMENTARIO LA LITURGIA DOMINICAL Compartir lo que somos y tenemos La Confianza en Dios Toda nuestra vida debe girar alrededor de nuestra fe en Dios, fe que es confianza en la generosidad de nuestro Dios. La ensen anza más profunda que nos da la primera lectura de la liturgia de este domingo es, precisamente, que el que comparte recibirá abundamentemente. Los afanes y las preocupaciones por acumular las cosas de este mundo, nunca nos traerán la retribución que recibió la viuda de Sarepta por haber compartido lo poco que tenía con el enviado de Dios, El pobre es siempre generoso, vemos siempre que el LOS QUE NADA TIENEN que nada tiene, menos apegado a las cosas de este mundo, lo poco que tiene lo comparte; este hecho es lo que el Señ or hace resaltar de la viuda que da de limosna, no está dando de lo que le sobra, sino de lo que le es necesario. Este hecho nos recuerda las palabras de Paulo VI cuando pedía a los cristianos dar limosna, compartir con los que menos tienen lo necesario, no lo supérfluo. La caridad cristiana no es cuestión de palabras. sino que es obra, el que quiera dar testimonio del seguimiento de Cristo debe hacerlo con sus obras, que deben nacer del cumplimiento fiel del mandamiento nuevo. La misión de Fray Nelson Castillo Valle, la Iglesia es evangelizar, pues bien, son los pobres con su actitud y con su vida los que evangelizan. Desde la perspectiva del pobre, éste debe ser evangelizado y convertirse en evangelizador de sus hermanos. Este hecho de la misión evangelizadora debe ser plenamente consciente, asumida como comunidad de fe, esperanza y amor. Una comunidad donde sus miembros tengan las cualidades de la pobreza evangélica: sencillez, humildad, disponibilidad, lo que nos hará aptos para evangelizar, para que nuestro mensaje, el mensaje de cristo a los hombres, sea creído y aceptado por todos.
Una política científica para Costa Rica El Dr. Rodrigo Zeledón, como corolario de la Conferencia de Viena sobre la Ciencia y la Tecnologia (UNCSTD) del mes de agosto pasado, nos dice que los países pobres deber.
experimentar una mayor toma de conciencia sobre el esfuerzo endógeno hacia la autogestión autóctona, que debe hacerse para que la ciencia y la tecnologia sean puestas al servicio de sus propios desarrollos. La Nación de octubre, Por: Freddy Pacheco León 979)
Se lamenta, a su vez, de que el poder tecnológico, como instrumento de dominación, seguirá en manos de unos pocos si persisten las condiciones actuales.
Ese llamado de atención debe hacer reflexionar a todo aquel costarricense preocupado por el desarrollo global de nuestro país. Se nos está diciendo, que es hora de que abramos bien los ojos y contemplemos el nebuloso futuro que nos espera, si no variamos nuestro sentido.
Costa Rica, como pais dependiente, pobre, explotado y dormido, debe sacudirse de sus ataduras y caminar por senderos más seguros. Para esto, se le deben dar a la ciencia y la tecnologia la importancia estratégica que no han tenido en el pasado y que hoy demandan.
Cuando el CONICIT nos anunció que estaba buscando su reestructuración profunda, creimos ver en ese movimiento la aceptación oficial de que los objetivos de su creación, o no se habían cumplido, o demostraron ser insuficientes ante las necesidades científicas y tecnológicas de Costa Rica.
Cuando vemos que los Centros de Educación Superior modifican con cierta constancia sus políticas de investigación, la inestabilidad de sus programas se nos pone de manifiesto. Al ver la poca importancia que, en general, le dan los diferentes organismos del Estado a los pocos planes de investigación que de vez en cuando emergen en sus feudos, la pena es mayor. Nadie coordina nada y nadie acepta ser coordinado. En qué consiste esa toma de conciencia de que nos habla con tanta autoridad el Dr. Zeledón? Segura múltiples repuestas se darían ante tal interrogación. Por nuestra parte nos parece que tenemos algo que decir.
Aunque en los últimos años, con el nacimiento del CONICIT, hemos sido testigos de los intentos de organizar las actividades científico tecnológicas en nuestro medio, la verdad que no se ha logrado alcanzar fin en forma satisfactoria. La colaboración interinstitucional es muy limitada y los pocos recursos disponibles, aunque insuficientes, han sido también desaprovechados. Cuando se ha tratado de promover la realización de actividades tendientes a evaluar y diagnosticar necesidades nacionales, a determinar posibles mercados de trabajo, a impulsar la investigación científica, y demás aspectos relacionados, la partida, el desarrollo y el cumplimiento de los objetivos han encontrado obstáculos de la más diversa naturaleza, muchas veces infranqueables. Los entes que se han atrevido a realizar tales actividades se han tenido que someter a las múltiples trabas que caracterizan nuestra burocracia enferma.
Ya es hora de que Costa Rica, si en verdad se está preocupando por su futuro, sea poseedora de una Política Científica que sirva de guía y motor para su desarrollo.
Hemos alcanzado un punto tal de incapacidad productiva que los problemas irrelevantes dominan nuestro diario vivir, mientras que el uso adecuado de nuestros recursos y la actividad creativa no merecen la mayor atención.
Necesitamos una Politica Científica que le otorgue a los costarricenses pautas claras para el manejo de la ciencia como un elemento significativo de actividad nacional. Que nos permita tratar de solucionar problemas fundamentales sobre el uso racional de nuestros recursos renovables y no renovables, sobre el establecimiento de prioridades de carácter obligante, sobre cooperación internacional, sobre definición y distribución de funciones. Estamos en la obligación urgente de crear un sistema científico más dinámico y con la capacidad de responder a las necesidades cambiantes y a los nuevos problemas.
Un ejemplo con el cual hemos insistido en el pasado, es el del uso de los recursos marinos nuestros. En la Universidad Nacional se hace énfasis en la necesidad de un enfoque multidisciplinario dirigido hacia esa área, como única manera de buscarle solución a los múltiples problemas adjuntos. No se cree que ésa sea una característica exclusiva del área marina, sino que por el contrario, la organización de la investigación futura, en ese y en muchos otros campos, deberí a estar sen alada por esa idea.
La creciente necesidad de desarrollar enfoques multidisciplinarios frente a los nuevos problemas, está intimamente ligada a la estructuración de una nueva relación inter universitaria que sustituya, o modifique al menos, el mecanismo operativo de OPES y CONARE.
No se trata de que el Rector de una Universidad, en vista de la deficiente financiación de parte del Estado, le declare la guerra a muerte a la otra Universidad, como medio fácil de sobrevivencia. Esas posiciones belicosas y primitivas, deberán abrirle campo a un mecanismo equilibrado y de diálogo honesto. Trabajo conjunto es lo que se necesita y trabajo conjunto es lo que debe prevalecer.
El enfoque multidisciplinario de que hablamos, debe incluir imprescindiblemente, un amplio plan de desarrollo de las ciencias sociales en general. Si deseamos una Política Científica clara pero sólida, necesitamos de la participación decisiva de la sociologia, la economía, el derecho, la educación, etcétera; pilares importantes en el planeamiento de un desarrollo ordenado.
Función conjunta es lo que se necesita. mayor número de grupos e intereses actuando individualmente, mayor también es el número de objetivos y enfoques, muchas veces conflictivos, que se van gestando.
Nos parece, a su vez, que un sistema dinámico y flexible se debería desarrollar en base a tres niveles definidos: El estratégico (determinación de prioridades de acuerdo a los problemas y objetivos nacionales. El de la Planificación de la investigación (que incluye la determinación de amplios programas de investigación para los diferentes sectores. y La implementación (el seň alamiento de quien o quiénes se harían cargo de tal investigación)
Hasta aquí algunos podrían pensar que estamos yendo muy lejos en nuestra propuesta y que la independencia de las instituciones (incluyendo la autonomia universitaria) estarí an siendo restringidas.
Nos adelantamos a decir que no vemos peligro alguno, siempre y cuando el poder de las buenas intenciones predomine en la posible forja de una politica como la propuesta. Reconocemos que una gran dosis de desprendimiento, respeto y trabajo se hari a necesaria, pero tenemos confianza en que si alcanza una toma de conciencia elevada, esos atributos fijarían la pauta.
Otro aspecto que se debería tomar en consideración es el de la alternabilidad de poder de los grupos dominantes en la política electoral del país. Los gobernantes, crfrentados a la necesidad de cazar votos, generalmente tienden a ignorar los problemas del man ana.
Ante la complejidad de los cambios socioeconómicos.
tecnológicos y políticos que caracterizan al mundo actual, y ante la rapidez con que generalmente se presentan, esa actitud debería ser eliminada. Una política científica, por su gran importancia, deberia estar libre de etiquetas y ser el resultado de un concenso nacional y no partidista. El hecho de que nuestro Plan Nacional de Desarrollo no se ha podido escapar de la sombra de los partidos políticos, lo ha convertido en un documento inoperante. Ese error no se debería volver a repetir a la hora de establecer una Políticica Científica.
Otro vicio inconstitucionales (como el de la subejecución presupuestaria. habría también que eliminarlos del seno de dicho plan de desarrollo científico.
Muchos otros aspectos necesitarian respuestas a decuadas (ро ejemplo el de quienes se encargari an de organizar ei trabajo de creación de la Política Científica. pero en Costa Rica contamos con los entes capaces de buscarle solución, los cuales seguramente brindarían el aporte necesario si se les solicita Estamos enfrentados a una emergencia nacional.
Vamos de crisis en crisis conforme pasa el tiempo. Las soluciones a nuestros problemas domésticos nos van a llegar de afuera. La actitud de los países ricos es de absoluto rechazo ante las peticiones de colaboración de parte de los países pobres. Un nuevo orden económico internacional se hace necesario, pero internamente también, debemos ordenarnos. Si queremos una ciencia y una tecnologia, eficientes y que nos impulsen en nuestro desarrollo hacia un sistema social justo, debemos esforzarnos por crearlas nosotros mismos. Para esto, estamos convencidos, necesitamos de una Politica Científica nacional sólida. Hacer lo contrario sería igual que condenarnos a andar con un caf án al hombro, incó modo futuro.
es ese Ciencia en Israel Descifrando los secretos del átomo El núcleo atómico ya no es un secreto hermético para los científicos. Se ha logrado detectar en el núcleo, verdadero centro de microcosmos, más de cien particulas sub atómicas, además de los protones de electricidad positiva y de neutrón, que carece de carga eléctrica. Nuevos instrumentos científicos permitieron incluso medir el diámetro de un protón, que equivale a veinticuatro diez millonésimas de una millonésima de milímetro. El Centro Atómico del Instituto Científico Weizman, en Israel, se encuentra en la avanzada mundial en este género de investigaciones. Entre los instrumentos perfeccionados por el Instituto para la investigación del átomo se encuentra un acelerador de partículas dotado con el prestigioso poder de catorce millones de voltios.
Con los instrumentos utilizados hasta el presente era posible acelerar parti culas atómicas. Con el nuevo aparato se puede acelerar iones pesados con el objeto de hacerlos chocar con otros iones y observar los resultados.
Se trata de una investigación en el campo de la física pura, pero es posible prever aplicaciones prácticas derivadas de estos experimentos teóricos.
Los aceleradores convencionales tomaban una particula Alfa y la proyectaban contra placas, por ejemplo de aluminio, para crear nuevos núcleos atómicos. De esta manera las partículas se transformaban en proyectiles dirigidos contra átomos de uranio radiactivo. Al partirlos en dos originan la desintegración en cadena, principio que caracteriza a las bombas atómicas. En los reactores nucleares es posible obtener desintegraciones controladas, utilizando el mismo medio. Sin embargo, el método utilizado en el Instituto Weizman es de tal magnitud que utilizando la imagen biblica puede hablarse de un David que en lugar de lanzar una piedra, dispara al espacio una roca gigantesca.
Este experimento era imposible utilizando métodos convencionales: proyectar iones pesados contra otros iones pesados no era concebible porque era necesario que un núcleo arrojado implicara una aceleración que pudiera vencer la repulsión del núcleo elegido como blanco. Utilizando el nuevo acelerador de iones pesados se producen fenómenos de transferencia de partículas y de fusión. El procedimiento empleado consiste en añadir un electrón al átomo escogido, que de esa manera se convierte en un ión negativo. Así aumentan las posibilidades de dar en el blanco previsto, un átomo normal. Durante este encuentro se desprenden parte de los electrones que rodean al núcleo y este hecho da lugar a fenómenos de energia sumamente interesantes. De esa manera el acelerador concebido en el Instituto Científico Weizman posee características revolucionarias.
El grupo de científicos dedicados al proyecto intenta descubrir si es posible la comprensibilidad de la materia es decir, saber si los núcleos reducen su tamaño al reducirse el espacio que separs sus particulas interiores. Esta investigación podría llegar a desentrañ ar uno de los secretos más guardados del átomo: la convivencia en el núcleo de los protones, que en circunstancias normales debieran rechazarse. Los científicos recuerdan al respecto una anécdota de Albert Einstein que afirmaba que en una particula carbón había má energia que en toda la caballería prusiana. Explicaba que la energia de la partícula de carbón no era apreciable porque se encontraba en el caso de un multimillonario que jamás había gastado un centavo.
Los resultados prácticos de la aceleración de iones pesados todavía son desconocidos. Sin embargo lo mismo ocurrió en el pasado. Por ejemplo la medicina nuclear, tan importante para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, no figuraba ni remotamente entre los objetivos de los físicos nucleares que investigaban el átomo en la década de 93 En la actualidad existe una verdadera industria de productos radioactivos, que ni siquiera se soñaba en los días en que Oppenheimer hacia detonar la primera bomba atómica. El equipo del Instituto Científico Weizman es optimista respecto de las aplicaciones futuras de los esfuerzns teóricos del presente. IS AL. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.