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APRENDAMOS con NUMERO 461 Lo ASESORIA TECNICA: LIC. JORGE MORA República PRENSA GRAFICA una pasar él. Tonto, tonto!
MIGUEL EL TONTO Erase vez un muchacho Su respiración se fue haciendo llamado Miguel, que vivia con sus más y más pesada y acabó por padres y dos hermanos mayores roncar fuertemente, tan fuerteen un pueblecito de Tacuarembó.
mente, que más que ronquido Como siempre se mostraba parecia un trueno continuado, muy distraido, la gente dio en como si estuviera por desencadellamarle Miguel el Tonto, y así era narse un huracán.
conocido por toda la comarca.
Abrió Miguelin un ojo y viendo Ahí va Miguel el Tontodormido al coloso, se levantó gritaban los otros muchachos al cautelosamente, fue en busca de su cuerda, y, trabajando con ahinco, aunque en silencio, logró Miguel, distraído en quién atarlo fuertemente.
sabe qué pensamientos, parecia Al despertarse, el gigante no oírles y seguía su camino.
intentó moverse, pero vio con Un dia, todos los habitantes del sorpresa que no podía hacerlo.
lugar vieron elevarse sobre la ¡Cómo rugió de indignación al sierra de Tres Cerros, una espesa comprobar que estaba atado columna de humo que fue ascensólidamente!
diendo hasta alcanzar las nubes.
Se retorció, pateó, tiró de sus Luego fue disipándose poco a ataduras, pero éstas resistieron poco y apareció de repente ante perfectamente.
los ojos asombrados de todos, un Seguro de que el gigante no gigante descomunal, que con voz podía desatarse, corrió Miguelin de trueno anunció: al pueblo y anunció tranquila Oidme todos; prestadme mente: atención: he venido a instalarme. He peleado con el gigante y aquí por algún tiempo y deseo lo he vencido. Id si queréis a la que desde este momento y tres sierra, allí lo hallaréis atado veces al día, me proporcionéis los hermanos le preguntó: contigo y obligarte a que te alejes bonitamente.
alimentos que necesito. Debéis. Serás tú capaz, Miguelillo, de aqui para siempre.
Todos se rieron de buena gana traerme cada vez doce corderos de acabar con él?
El gigante echó atrás la cabeza ante lo que consideraban una asados, cien litros de leche y cien. Lo pensaré replicó Miguel y lanzó tan sonora carcajada que nueva muestra de imbecilidad de kilos de pan. Si no lo hacéis, el Tonto con toda seriedad, con lo la tierra tembló violentamente.
Miguel el Tonto, y no prestaron caeré sobre vosotros, destruiré cual no hizo otra cosa que. Ja, ja, ja. rió el enorme atención a sus palabras, pero vuestro pueblo y os mataré a provocar nuevamente la risa de individuo cogiéndose los costados cuando, poco después, acudieron todos.
sus familiares.
con ambas manos, como si temie a la sierra a llevar al gigante su Pero desde entonces, éstos ra reventar de risa. Tú quieres alimento, se llevaron la mayor Los habitantes del lugar se quedaron mudos de asombro y de notaron al muchacho más entre pelear conmigo? Mira, aléjate, sorpresa de su vida.
gado que antes a sus pensamien antes de que con un soplido te Allí estaba el monstruoso espanto.
individuo, sólidamente amarrado, tos y ya no dudaron de que mande hasta la Luna. Qué podrían ellos contra estaba dando vueltas. Poco a poco, he dicho. tal cual les dijera Miguel el aquel ser terriblemente grande. imaginación la idea de castigar al replicó Miguel el Tonto. He Tonto!
De un solo puntapié podría echar coloso de la montaña.
venido a combatir contigo y no Reuniéronse en seguida todos a volar todo el pueblo y de un Una mañana, Miguel entró en podrás rehuir la lucha sin poner los habitantes del pueblo y discupisotón aplastaría a todas las la cas luego de pasarse varias en evidencia que eres un cobarde. tieron la forma en que debían personas que lo habitaban.
horas rondando por los alrededo Mira. comenzó el gigante; librarse del gigante ahora que lo Resignándose pues, y desde res en actitud pensativa, tomó su pero Miguel le interrumpió pre tenían en su poder. Unos votaron ese mismo día llevaron al gigante alcancia, rompióla contra el suelo guntando: por darle muerte, pero, por los doce corderos asados, los cien y cogiendo sus ahorros, volvió a. Quieres luchar, sí o no?
último, resolvieron ponerlo en litros de leche y los cien kilos de marcharse.
Pero.
libertad si les prometia alejarse Con el dinero adquirió la soga No hay peros que valgan. para siempre y dejarles tranquiPoco tiempo después, mientras más larga y más resistente que luchas o no luchas?
se hallaban almorzando, los fami pudo encontrar, y echándosela al Pues. si tú quieres.
Se lo comunicaron así al giganliares de Miguel el Tonto comenhombre fuese en dirección de los No hay más que hablar te, y éste prometió volverse a su taban disgustados el hecho de Tres Cerros.
entonces: lucharemos. Pero como tierra si lo dejaban libre, reconoque todos los dias debian deshe hecho una larga caminata, treciendo que, pese a su tamaño, no Cuando llegó cerca de la guariprenderse de parte de su hacien da del gigante, escondió la cuer ruego que me dejes descansar un había tenido el cerebro necesario da para evitar las iras del da y siguió avanzando hasta rato y te recomiendo, o mi vez, para darse cuenta de la jugada de arribar a la vista del monstruoso que descanses tú también, pues un niño.
la lucha ha ser terrible.
Miguel, absorto en sus pensa enemigo, a quien dijo tranquila¡Estaba verdaderamente mientos, parecía no prestar atenY así diciendo, se tendió en el avergonzado de su derrota. mente: ción, y por ello causó no poco suelo y pareció quedarse dormido. Me conoces. Pusiéronolo, por consiguienEl gigante lo contempló un te, en libertad, y, fiel a su sus padres y sus hermanos al oírle decir como. Ni quiero conocerte, pigmeo largo rato admirado de la presen palabra, el gigante se alejó hablando consigo mismo. respondió el gigante con voz de cia de ánimo del pequeñuelo y, al rápidamente cubriendo media letrueno. Vete!
verlo roncar tan tranquilamente, gua a cada paso.
No debiéramos permitirlo; hay. Poco a poco, amiguito ex. le fue entrando sueño él que acabar con Desde ese día nadie volvió a ese gigante clamó Miguel el Tonto. Has de también. Poco a poco se quedó verlo. nadie se atrevió, tampoco, a Al asombro sucedió una explo. saber que ya estoy cansado de tu dormido con la cabeza apoyada en una piedra.
isión de risas y uno de los presencia, y he venido a luchar volver a llamar tonto a Miguelin.
en SU pan.
los.
gigante.
asombro a desalmado.
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