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10 LA REPUBLICA, sábado 1º de marzo de 1980 PENTAGRAMA La danza de la política electoral recomenzó.
EDITORIAL La Junta de Adecuación de precios Cada quien baila como le viene en gana.
El algo así como música disco, donde habiendo ciertas reglas, uno se las apaña para desarreglarlas. como el mambo perezpradiano de otros tiempos, que tuvo la particularidad de inspirar a la gente a mover en forma destartalada su humanidad.
Moverla con calor, con cierto ritmo arritmico, cadereando, cintureando, cimbreando y capturando fusas difusas, corcheas y semicorcheas.
En las tiendas verdes, color pasto recién nacido de Liberación, el desfile de balletistas lo encabeza Luis Alberto Monge, y lo continúa Carlos Manuel Castillo.
車來車車車車 en las celestes tiendas de la Unidad desunida, o lo que llama alguien con sangre en el ojo desunidad. no se aclaran los nublados.
Aunque la verdad es que hay mucha gente que está empujando a unos pocos para que sacudan la carpa a paso de conga.
La creación de la Junta de Adecuación de Precios equivale, con muy poca diferencia, a haber creado un espejismo.
La fijación oficial de precios no es otra cosa que el reconocimiento, por decreto, de una realidad económica.
En épocas de inflación, especialmente en países que dependen en gran parte de la materia prima que se importa, la fijación oficial de los precios viene a ser, en alguna medida, un error politico.
El Gobierno, incapaz de controlar los costos de producción, básicamente porque no tiene ninguna influencia en el valor de los insumos que se importan, no puede hacer otra cosa que levantar los precios de los artículos de consumo en el mismo momento en que tales precios son alcanzados por los costos de producción.
Si asi no lo hiciera, desaparecería la producción de los artículos, porque nadie trabajaría con pérdidas garantizadas.
El Gobierno queda colocado, entor es, frente a una untiva de consecuencias fatales en el campo político: se convierte en un elevador de precios, o se convierte en el verdugo de la producción.
Invariablemente los gobiernos prefieren elevar los precios de los artículos a provocar la desaparición de esos artículos del mercado, porque las consecuencias políticas son peores en el segundo caso.
Una Junta de Adecuación de Precios tiene que enfrentarse a la misma realidad económica que aquella a la que ha venido enfrentándose el Ministerio de Economía, y las decisiones futuras serán exactamente las mismas, porque no pueden ser otras.
La creación de la Junta de Adecuación de Precios, frente a esta realidad, no puede obedecer a criterios económicos. Obedece entonces a criterios políticos.
Como nadie puede ser tan ingenuo como para esperar que la Junta de Adecuación de Precios pueda, aun en una medida mínima, detener por si misma el alza de los precios, constantemente empujados por los costos, la creación del organismo no puede responder a otra cosa que al afán de compartir o diluir las responsabilidades.
Ese pensamiento se levanta sobre una premisa falsa. Lo importante no es, de ninguna manera buscar responsabilidades que no estén ubicadas en las deficiencias de la producción.
Sólo una producción vigorosamente creciente y competitiva en los mercados mundiales, puede frenar el proceso inflacionario en que estamos.
Si dependiéramos de materias primas propias, se podrían limitar artificialmente los costos, pero esa no es nuestra realidad económica. En la medida en que seamos dependientes de las materias primas extranjeras, estaremos imposibilitados para luchar, con algo que no sea la producción eficiente, contra el aumento en el costo de la vida.
Así el baile de que hablamos con regocijo, con verdadera fruición y cosquilleo, tiene ya colores.
Celeste y verde, con pintas de blanco y pintas de rojo, todo adecuadamente batido, homogenizado y pasteurizado.
Quienes no son amantes de la danza, y abominan a Terpsſcore, se niegan a aceptar el comincipio del baile.
Ellos afirman que lo que comenzó es la época de las zancadillas.
来来来来来来 Tiempos en que no hay contoneos ni devaneos hablados con la cintura, sino zancadilleos salerosos, garbosos y tramposos.
Sin embargo, sostenemos que por ahora solamente persiste una danza libeluliana y coquetona, de medrosa figura.
Una cosita pequeñita y tímida.
En la cual algunos, además de bailar, cantan.
REUNIÓN DEL GRUPO ANTES PATRIA QUE PARTIDO CON LOS CUATRO EXPRESIDENTES Por lo menos Castillo en el PLN cantó sin guitarra y quiere que desaparezca Monge. POR QUÉ NOS HABRÁN LLAMADO LOS CUATRO?
SERA PORQUE ALGO TENEMOS EN COMÚN SI, Cantó casi a dúo con Luis Alberto Monge, que había entrado a la orquesta de solista primerizo, o como diría don Alcides Prado, de primera voz. y que a su vez quiere que se derrumbe el castillo.
LAS GANAS En la Unidad esto del canto no se produce todavía a nivel de solistas destapados, aunque el coro se oye bien.
Canta una pieza de Las Lavanderas. de Amilcar Dos Santos, el travieso brasileño que ama los sones sincopados.
La música viene con la intención de lavar que tienen los coristas.
事事非事事 Lavar la imagen del Partido, que se ha deteriorado por culpa de su elevada cabeza.
cor La cabeza que ganó las elecciones pasadas, se entiende. como aquí ya pisamos terreno peligroso, ponemos pies en polvorosa.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Labeo
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