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Información Económica Publicación Mensual Editada por MINISTERIO DE ECONOMIA INDUSTRIA COMERCIO.
Junio 1980 LA IDIOSINCRASIA COSTARRICENSE EL PROCESO INFLACIONARIO Oferta Especial AQUI 63595 Cuando observamos desapasionadamente el comportamiento de los seres humanos, y pseudo desarrollados (como el nuestro. ya que los países verdaderamente industrialies casi imposible no concluir decidiendo que la expresión Homo sapiens sapiens no es zados agregan los aumentos en el costo de las materias primas en este caso, el petróleo al más que una arrogante exageración. Salta a la vista que el adjetivo sapiens a menudo precio de las mercancías que ellos producen y que nosotros compramos. De aquí que no es una descripción correcta de la conducta humana, pues ésta es, con alarmante fre. nuestra economía se vea afectada no sólo por los precios siempre más altos de los hidrocuencia, irracional y aun autodestructiva. esta conclusión ya habían llegado una serie carburos, sino también por los precios más altos de todos los productos manufacturados, de grandes pensadores del siglo pasado y de principios del presente, como el danés Kierke muchos de los cuales nos son indispensables.
gaard, el alemán Nietzsche, el austríaco Freud, el francés Sorel y el italiano Pareto, entre otros. Sin embargo, esta verdad elemental parece penetrar muy lentamente en la conciencia, tanto de los intelectuales como de las masas. Es posible que esta dificultad en aceptar Pero aun más importante en la determinación de nuestra crisis económica es el comlo obvio, se deba a que nuestra propia irracionalidad, nuestra, por así decir, alogicidad. portamiento del costarricense medio. Parece evidente que ese costarricense medio consuinduce en nosotros una profunda reacción de temor, pues no sólo nos enfrenta a nuestro me más de lo que produce y que ese desequilibrio entre productividad y consumo es una pasado animal, sino, además, nos encara a los peligros que lo imprevisible de nuestra conde las causas principales de la presente crisis económica. Nadie parece dispuesto a socarse ducta implica. tal vez la dificultad en aceptar nuestra irracionalidad reside simplemente el cinturón. Nadie quiere trabajar más y mejor. Todos queremos conservar nuestro preen que es más cómodo creer que nuestras acciones y reacciones son lógicas y racionales, sente nivel de egresos, lo que refleja una actitud que podría resumirse en la expresión cuando en realidad a menudo no lo son. Por si en otra no me veo. Nos quejamos amargamente si aumenta el precio de la gasolina o del diesel, si las papas o el arroz o la carne cuestan más, pero continuamos a trabajar a medias y a producir poco y malo. Por otro lado, dinero para viajar a Panamá, San AnSea cual fuere la razón o razones de este rechazo, yo creo que sería más acorde a la drés, México, Miami, o aun a Europa, Africa o Asia, nunca parece hacernos falta. Tampo.
verdad, si nos autodenomináramos Homo sapiens irrationalis. renunciando así por lo co nos hace falta dinero para adquirir equipos de sonido y televisor a colores. Ningún cimenos a la arrogante repetición del sapiens.
ne ni salón de baile, desde los humildes hasta los lujosos, parece estar amenazado de que brar, pues para eso sí tenemos dinero. Los automóviles se venden como pan caliente, sin que el elevadísimo precio de los mismos parezca constituir un obstáculo serio. En otras Ejemplos de nuestra irracionalidad, de nuestra alogicidad. no son nada difíciles de palabras, gastamos a manos llenas, pero tenemos los bolsillos vacíos. como lo que ganaencontrar. tal vez los más interesantes entre ellos se dan, precisamente, en el comporta mos no nos basta para adquirir todo lo que deseamos, abusamos del crédito y recurrimos miento económico, en donde se creyó y se sigue creyendo que reinan la lógica y el cálculo a constantes demandas de aumento de salarios, sin comprender o sin querer comprenderracional. Tomemos, como ilustración, la reacción de un muy elevado número de costarri que ambos mecanismos contribuyen, inevitablemente, a la misma inflación de que quisiécenses ante las dificultades económicas por las que atraviesa nuestro país, dificultades eco ramos escapar. La tristísima verdad es que nuestro bienestar y es obvio que nunca en la nómicas que se manifiestan, particularmente, en una comparativamente alta tasa de infla historia de nuestro país habíamos vivido tan bien, materialmente hablando, como hoy en ción, o sea en una merma paulatina del poder adquisitivo del dinero. Este es, para noso día es ficticio. es ficticio porque no está basado en la producción, sino en la acción del tros los costarricenses, un fenómeno relativamente nuevo. De ahí que nuestra reacción a estado paternalista, del cual hemos llegado a esperar la solución de todos nuestros probleél sea aun más irracional que de costumbre. Los intentos de hacer comprender sus causas mas. Así las cosas, el castillo de naipes creado por nuestra irresponsabilidad y por la irresy su complejidad, chocan con un profundo deseo de encontrar un chivo emisario único y, ponsabjlidad de nuestros líderes políticos, no puede sino derrumbarse, con consecuencias por así decir, a mano. El candidato natural para este papel de chivo emisario es, por va sociales y políticas totalmente imprevisibles.
riar, el Gobierno de la República. Ahora bien, cabe aclarar que mi intención no es de de fender a ésta o a anteriores administraciones, sino de apuntar la existencia de otras causas, Cuando la situación se vuelva totalmente insostenible, tal vez comprendamos que el mediatas e inmediatas, que son, a mi juicio, más importantes que cualquier error que, en verdadero bienestar sólo puede ser creado por el trabajo responsable y productivo, tal vez su política económica, hayan incurrido los funcionarios gubernamentales.
aceptemos que la estabilidad política y el auge económico solamente pueden surgir por Antes que nada, creo yo, se debe señalar que la presente corriente inflacionaria no es medio de la toma de responsabilidad por parte de la ciudadanía. Lamentablemente, tanto un fenómeno nacional, sino internacional, el cual se debe, principalmente, a las constantes el trabajo serio como la responsabilidad parecen ser virtudes que, en estos momentos, es alzas en los precios del petróleo. Puesto que la economía industrial se basa, en gran medi casean en nuestra patria.
da, en el petróleo y sus derivados, estos constantes aumentos no pueden sino incidir en el costo de la vida. Esta aseveración es austeraálinkeino disprepledal Gasendte danásbrasibuedosrajonabanoloa Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Rodrigo Paris Steffens, Ph.
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