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24 LA REPUBLICA. Viernes 10 de octubre de 1980 Al acercarse el Día de la Raza MI RECADO AL INDIO Que afán el suyo por vivir. Cuánta fatiga y cuánta se irán. el tiempo esperado llegó. Un buen refriega por montes y valles. Cuánta observación día los españoles partieron para no volver ya más de su medio para legarnos a través de los tiempos, en conquista de pueblos.
el encaje de sus piedras labradas y la maravilla de y sus filigranas; la complicada greca en la cual la imaHosanna al indio de ayer y al indio de hoy que ginación más sutil, se desvanece; la urdimbre de im nacido en campo de libertades eternas, ha sufrido palpable tejido de pluma en artesanía mágica! Có todas las invasiones y ha podido permanecer el mo no recordarlo hoy, fecha cierta de independen mismo. El indio vive y vivirá por siempre en este cia nacional si él, más que nadie, fue desde el co escenario de América: entre sus Andes y sus ríos mienzo, dueño y señor. Pero toda civilización lle de vorágine, entre el gorgeo de sus jilgueros y el na su cometido y florece y aroma y pasa. Es ley arrullo de sus palomas; a la sombra de sus ceibos y de Dios.
el alumbrar de sus girasoles. Es que el mestizo de Un día cualquiera, una medida en uno de sus hoy y de mañana, no es sino un eslabón más de katunes, llegó el español. No venía por sí mismo, esa cadena sagrada para todos los costarricenses del que era enviado a fijar nuevos rumbos en los desti indio que fue. Cantemos la libertad bien llegada nos del indio. Llegó, orpimió, hirió para que fue por bien mantenida y juremos, en holocausto de se cierta la profecía de que el hombre blanco lle todas las hazañas y de todos los dolores, ser siemgaría en el katún de la flor. Pero, también otra pre libres en premio a nuestro destino histórico coprofecía dice que así como hoy llegan dioses ex mo ciudadanos de América.
traños y los de aquí serán bajados de sus teocallis, día llegará en que los hombres blancos también C Hosanna al indio de ayer y al indio de hoy Aníbal Reni.
Puesto el indio por Dios en el escenario de América, fue así como una planta más. Planta de vida en todos los matices y en todas las formas: tenía la musculatura recia como los Andes; los ojos auscultadores de sus grandes sabanas; el coraje de sus tigres y de sus leopardos; la atracción de los abismos y por austeridad de sus costumbres, ayunos sagrados atisbos perennes. siempre, en cada minuto, su alertitud para defender de propios y extraños su palenque, resumen de sus congojas y de sus amoy res. Me parece verlo: enjuto y grácil brillándole al sol su musculatura a ritmo majestuoso con sus atavíos de guerrero; su carcaja y sus flechas agudas de la más fina chonta; sus lanzas de pedernal cortantes como navajas; su honda de mastate y su bola de piedra; su penacho de plumas y su pectoral de oro y embelleciéndolo aún más, su valor. Así hemos de retrotraerlo en este aniversario de libertad. Libre por siglos como las águilas y como los huracanes. Así en su cerrar de los ojos, lo hemos de ver.
El indio vive y vivirá por siempre Una noche de luna, desde el castillo de proa de La Pinta. un marinero escrutaba a lo lejos, sin saber si creer o no lo que veían sus ojos. tras el estupor, el grito emocionado: iTierra! iTierra. Todos acudieron presurosos. Colón cayó de 12 rodillas y dio gracias a Dios. iHabía vencido!
de octubre Cristóbal Colón creyó haber llegado a las Indias Orientales y sin embargo había puesto los pies en una isla de un nuevo continente. su rede 1492 greso, triunfos y honores indescriptibles lo glorificaron, a su entrada en Sevilla, en la corte de Barcelona, y en la conmoción de toda Europa. El gran navegante volvió a embarcarse una y otra vez. ya no le fue menester enfrentar la enigmática incertidumbre del tenebroso mar. sino las rivalidades desatadas a su alrededor y las humanas ambiciones de tanta gente pequeña. De su tercer viaje volvió engrillado. del cuarto regresó enfermo, caduco y con profundos desengaños. La reina Isabel, su gran protectora, murió por entonces, ahondando su desconsuelo. Una larga serie de infortunios precipitaba su fin.
Colón murió oscuramente en Valladolid el 20 de mayo de 1506, y fue inhumado en el conViene de la Pág. 13.
vento franciscano del lugar. Algunos años después, LA GRAN AVENTURA bordo cundió un rumor de motín en la tripula de la cartuja sevillana. De allí, cumpliendo su últisu hijo trasladó los venerables restos al monasterio ción, que maduraba el siniestro plan de arrojar al Tripulando sus carabelas con carroña de almirante por la borda si no accedía a retornar. Ya donde quedó inhumado en la catedral de Santo Doma voluntad, fueron llevados a La Española. presidio, partió Colón del puerto de Palos, secunda nada esperaban del horizonte engañoso e infinito. mingo, que se derrumbó con el sismo de 1673. Los do por los hermanos Martín Alonso y Vicente Yáñez Pinzón. Qué sería de ellos. Llegarían real Las provisiones mermaban y las esperanzas se des pañoles los llevaron a La Habana. de allí fueron huesos que creyeron eran los suyos, en 1745 los esmente a países de leyenda. acaso el inconmen vanecían. Era mejor regresar. Retroceder ahora? trasladados a la catedral de Sevilla. Pero al parecer surable mar se los llevaría hacia un viaje sin retor Colón tenía aún encendida su fe y no habría de éstos son los de su hermano Bartolomé, pues en 20. retrocer. Sus sueños eran como estrellas fijas que lo Los días se desgranaban con la tremenda in guiaban. Habló entonces a su gente con pasión de Santo Domingo. iHasta la paz del sepulcro le negó 1877 se encontraron los suyos en la catedral de ertidumbre del vacío. Cielo y mar; mar y cielo. El alucinado, les hizo saborear la esperanza de pin el destino! ni siquiera su nombre recogió el nue orizonte, siempre el mismo. El almirante no dor. gües ganancias y obtuvo de ellos un poco más de vo mundo descubierto por él, como si la gloria ya Ba para largo. Era desesperante no llegar nuncal sabía como o profeta. Tendrán que llegar Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Biblioteas del Ministerio de Culturnensión de tan sueño.
Descubrimiento de América
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