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APRENDAMOS con República 684 Asesoría técnica: Lic. JORGE MORA Mientras Ana rogaba en el templo para que Dios le concediese la gracia de un hijo, el supremo sacerdote Helí, que la observaba, la creyó ebria o enajenada.
Al crecer Samuel, su madre lo confió a Helí, y el sacerdote supremo entregó a su discípulo la túnica de lino, llamada efod.
Por tres veces Samuel acudió a Helí, que dormía, y lo despertó con estas palabras: Tú me has llamado; aquí estoy.
Enardecidos, los filisteos se arrojaron contra los israelitas, hicieron una gran masacre y se apoderaron del Arca de la Alianza.
SAMUEL Los filisteos, mientras tanto, hapían llevado el Arca a la ciudad de Asdod y la habían colocado en el templo, junto a la estatua de Dagón, su dios (éste tenía busto humano y la parte inferior del cuerpo pisciforme. la mañana siguiente, cuando entraron en e templo, vieron la mostruosa estagua derribada, delante del Arca. Al amanecer del día siguiente, con gran asombro, observaron que la cabeza y las manos de Dagón habían sido separadas de su cuerpo.
SIKK UNA HISTORIA BIBLICA Hubo un hombre en Ramathain Un día llegó un profeta que pre ciudad situada entre las montañas respondió con aquellas palabras.
dijo a Helí la muerte de sus hijos Dios le dijo: Haré caer sobre Heli de Ephhraim. de nombre Elcana, Hofni y Fineas, que ocurriría en un las culpas de sus hijos, que no han que tenía dos esposas: Ana y Peni mismo día, y le repitió las palabras querido corregirse. Ningún sacrifina. De ellas, Penina le había dado de Dios: Habrá un sacerdote fiel varios hijos, mientras Ana, a su pecio, ninguna promesa podrá impedir que obrará según mi voluntad y mi el castigo.
sar, ninguno.
espíritu; yo le edificaré una casa fir Por la mañana, Helí interrogó al Un día, Ana dirigió a Dios esta me, y marchará delante de mi todos joven acerca de las palabras de Dios.
plegaria: Señor, si me concedes la los días.
Samuel titubeó al principio, pero gracia de tener un hijo, te prometo luego le reveló cuanto el Señor le consagrarte todos los días de su vihabía dicho. El sacerdote escuchó da. Ana rogó en el templo con tancon resignación, y aceptó la volunto fervor que Helí, sacerdote supretad de Dios.
mo, viéndola enrojecida y alterada, Pasaron los años; los israelitas ya pensó que estaba ebria y le aconsejó entreveían en Samuel al profeta y salir del templo. Pero ella respondió escuchaban sus palabras con fe.
que ni había probado vino ni tenía Mientras tanto, los filisteos forla mente alterada. Sólo soy una maron un ejército y se disponían a mujer desesperada y abro mi alma marchar contra Israel. su vez, los al Señor. Entonces Heli replicó: hebreos acamparon en el sitio don Ve en paz, y que Dios te conceda de más tarde habría de colocarse la cuanto has pedido.
Piedra del Socorro, entre Mispa y Así fue. Ana tuvo un hijo, y lo Jesana. Combatieron. en la lucha llamó Samuel, que en hebreo signilos hebreos perdieron cuatro mil fica consagrado a Dios.
hombres. Entonces los ancianos Cuando Samuel creció, su madre propusieron que se trajera el Arca de la Alianza. Así se hizo, y Hofni y lo llevó a presencia de Helí, y lo Cuando un mensajero refirió a Heli Fineas la acompañaron.
confió al sacerdote. Rogó luego en cuanto había sucedido, el anciano Cuando, por los gritos de los isel templo y agradeció a Jehová, que sacerdote cayó de su silla, abatido raelitas, los filisteos advirtieron que le había concedido su gracia; a su aquéllos habían traído al campo de vez, ella había cumplido el voto. sucedió que una noche, mien batalla el Arca Sagrada, se abalanEl sacerdote supremo entregó a tras Helí dormía, antes de que se zaron sobre ellos con un impetu tal, Samuel una túnica de lino el efod apagara la lámpara de Dios (el canque toda resistencia fue vana. Treinde los sacerdotes, y comenzó a insy delabro de siete brazos. Samuel ta mil israelitas cayeron, y los filistruirlo.
oyó que una voz lo llamaba. Corrió teos se apropiaron del Arca. Entre Mientras tanto Helí envejecía, sin junto al sacerdote, pero éste le dijo: los que murieron en el campo de que ninguno de sus hijos se mostra Yo no he llamado; vuélvete a acos batalla estaban los dos hijos de Helí.
ra digno de ser su continuador; en tar. Dos veces más Samuel escuchó El anciano juez escuchó la triste efecto, ni siquiera sabían extraer de el llamado, y dos veces se presentó nueva: el pueblo de Israel, masacralas víctimas que los fieles sacrifica al sacerdote. Al cabo, éste compren do; sus dos hijos, muertos; el Arca ban, los trozos que por ley se reser dió: era Jehová quien llamaba al jo Sagrada, en manos filisteas. Esta ven. Le dijo entonces: Ve y acuésúltima noticia terminó de vencerlo; vaban a Dios. En vano Heli reprendía a sus hijos; éstos persistían en el tate, y si nuevamente oyes que te cayó de su silla y quedó tendido en llaman, dirás: Habla, Señor, que tu el suelo, traspasado de dolor. Así pecado, en cambio, Samuel crecía MOTIO Uten durante cure en virtud delante de Dios y de los servo escucha. Así hizo Samuel y por el dolor.
Los filisteos comprendieron que el Dios de Israel reivindicaba de este modo el culto debido, y acabaron por convencerse de esto cuando se produjeron desórdenes en la ciudad de Asdod. Disturbios semejantes tuvieron lugar en las demás ciudades a las que fue llevada el Arca: Gat y Ecron.
Finalmente, habiend transcurri do ya siete meses después de su usurpación por los filisteos, el Arca fue transportada por ellos mismos hasta Betsemes la ciudad sacerdotal que se levantaba entre Ecron y Jerusalén, y colocada sobre una gran piedra. Mientras el pueblo celebraba sacrificios y ofrecía víctimas, se enviaron mensajeros que anunciaron al pueblo de Chiriaticarim: Los filisteos devuelven el Arca del Señor. Venid pronto y llevadla a vuestro país. así se hizo: el Arca fue conducida a Abinadab y puesta sobre un Este documento os.

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