Abrir Noticia Guardar

Empresarios solidaristas

Identidad, individualidad y autonomía no significan separatividad e independencia

René Descartes creó el método de pensamiento analítico, consistente en desmenuzar los fenómenos complejos en partes para comprender, desde las propiedades de estas, el funcionamiento del todo. El universo material, incluyendo los organismos vivos, era para él una máquina que podía ser comprendida analizándola en términos de sus partes más pequeñas. La mecánica clásica basada en ese pensamiento crea el sistema analítico que aisla las partes del todo para estudiarlo y comprenderlo. En la mecánica cuántica, que nace con Planck, la situación se invierte: es el todo el que determina el comportamiento de las partes. "Nuestras ansias por atrapar un territorio, tanto interior como exterior, son la causa profunda de frustración y ansiedad. El poder del pensamiento abstracto nos ha conducido a tratar el entorno natural –la trama de la vida– como si estuviese formado por partes separadas, para ser explotadas por diferentes grupos de interés. Para superar esa ansiedad cartesiana, necesitamos pensar sistémicamente, desplazando nuestra atención conceptual de los objetos a las relaciones. Solo entonces podremos comprender que identidad, individualidad y autonomía no significan separatividad e independencia. Como Lynn Margulis nos recuerda, ‘independencia’ es un término político, no científico" (Fritjof Capra).
Mi modelo institucional para la republicanización democrática de la empresa mercantil, que he venido explicando, supera en el ámbito productivo esa “ansiedad cartesiana”, uniendo al capital y al trabajo para producir con eficiencia y distribuir simultáneamente con justicia.
Minoritaria y mayoritaria. Las asociaciones solidaristas son empresarios, pero, como no son formas asociativas con acciones que representen el capital que invierten en las empresas que explotan, no les adjudican a sus asociados la parte proporcional que les corresponde en ese capital más la plusvalía. Por eso, mi modelo institucional organiza cada empresa que formen como una sociedad anónima pluralista que complementa el contrato de trabajo con el de sociedad orientándola hacia la era institucional del derecho, y la comunidad de trabajo de la nueva empresa forma una nueva asociación solidarista. Esas medidas evitan que la comunidad de trabajo quede marginada jurídicamente al no par- ticipar en la asamblea de socios y limitada económicamente a un salario mínimo. Como dueña de las acciones laborales, la asociación es socia minoritaria en la sociedad anónima donde opera, y como dueña de las acciones comunes, es socia mayoritaria en la sociedad anónima que como empresario forma.
La sociedad anónima de la asociación solidarista puede adquirir el 49% de las acciones de la holding dueña de las acciones comunes de la sociedad anónima donde opera esa asociación. Los bancos financian la compra de las acciones. Los préstamos se pagan con los dividendos de las acciones adquiridas y con el porcentaje en las ganancias netas que el empresario destina a capitalización laboral al aplicar la fórmula de justicia: ganancias netas por salarios mínimos entre salarios mínimos más intereses legales sobre el capital social de la sociedad anónima igual ganancias para el pago de acciones preferidas laborales de la asociación solidarista. Los salarios son adelantos a dividendos de acciones laborales y los intereses son adelantos a dividendos de acciones comunes. Su resultado cambia con los intereses y los salarios. Comparte la opinión de Heráclito: Nada es, todo deviene, se elabora, se forma y se transforma, cambia de estado y de posición.
Voto conjunto. Para evitar que la capitalización laboral se interrumpa y los socios comunes pierdan el control, el voto en conjunto de las acciones comunes supera en un 1% el voto en conjunto del resto de las acciones de la sociedad anónima. El capital manda, pero democráticamente. La asociación solidarista atiende las cargas sociales de la comunidad de trabajo de la empresa que representa, y la holding se ocupa de la comunidad de inversionistas que le aportaron sus acciones comunes. Cada palo aguanta su vela. Los entes públicos productores de bienes y servicios pueden acoger el modelo si la voluntad política así lo acuerda.
La mecánica cuántica demuestra que las propiedades emergentes de las partes surgen al unirse con el todo. Acojamos el modelo institucional que une al capital y al trabajo para que surjan sus propiedades emergentes. Unir al capital para enfrentarlo al trabajo y viceversa es insistir en los errores del sistema analítico cartesiano que la mecánica cuántica ha superado. Civilicemos al capitalismo asociando al pueblo para que asuma directamente la soberanía económica. Así se defiende al pueblo, no indisponiéndolo con los tratados de libre comercio. Es necesario perfeccionar el sistema de producción y distribución simultánea de la riqueza en nuestro continente y abrir el mercado.

  • POR Marcelo Martén
  • Opinión
Capitalism
Notas

Este documento no posee notas.