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Diputado antisirio murió durante atentado en Líbano

Ataque mató a cinco personas más a pocos días de elección presidencial Coche bomba también hirió a 56 vecinos de suburbio cristiano en Beirut

Beirut. AFP. El diputado de la mayoría libanesa antisiria Antoine Ghanem murió asesinado ayer durante un atentado con coche bomba en un suburbio de Beirut.
El hecho, que cobró la vida de cinco personas más y dejó a 56 heridas, ocurrió a una semana de las elecciones presidenciales.
El vehículo con los explosivos estaba en una calle de Sin el-Fil, un barrio en las afueras de Beirut, anunció un portavoz policial.
Metales retorcidos y en llamas de unos 12 vehículos, así como casas destrozadas, fue el escenario que dejó el estallido.
La explosión ocurrió cerca de la residencia del expresidente falangista Amin Gemayel, cuyo hijo, el ministro de Industria Pierre Gemayel, murió abatido a balazos el 21 de noviembre del 2006.
El pasado mes de junio, otro diputado cristiano, Walid Eido, murió en otro atentado en Beirut que también mató a nueve personas.
Aunque Siria condenó el atentado como un acto criminal, la mayoría parlamentaria libanesa –a la cual pertenecía Ghanem– imputó a Damasco en este ataque contra uno de sus miembros.
La otra semana, el parlamento libanés elegirá al sucesor del presidente prosirio, Emil Lahud, en medio de una grave crisis política.
Ghanem, abogado de 64 años, pertenecía a la Falange cristiana y era diputado desde el 2000.
Su muerte es la octava en las filas de la mayoría antisiria desde el asesinato del exprimer ministro Rafiq Hariri, en febrero del 2005.
"Acababa de pasar dos meses fuera del país. Le dije que se cuidara, pero no tenía medios para pagarse una protección adecuada", explicó su hija Mounia.
El partido falangista llamó a una huelga general para hoy y anunció que los funerales del diputado serán mañana.
Desde la muerte de Hariri, cuyo asesinato fue atribuido a Siria y obligó a su gobierno a retirar sus tropas de Líbano, el país vive una implacable oleada de violencia.
La crisis política libanesa se agravó cuando las fuerzas prosirias opositoras, lideradas por el movimiento chiita Hezbolá, retiraron a seis ministros del gobierno en noviembre pasado.
Según analistas, si fracasa la elección de un candidato presidencial consensuado la otra semana podría ocurrir un vacío de poder o incluso la proclamación de dos gobiernos, una peligrosa situación vivida en los años de la guerra civil que desangró al país entre 1975 y 1990.

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