Abrir Noticia Guardar

Mi nombre

Muchos costarricenses me hacen el honor de leerme periódicamente. Por ellos, por mi familia y por mi buen nombre, debo decir algunas cosas en relación con lo publicado sobre las consultorías que en su momento di al Gobierno de la República.
1. De Casa Presidencial, solo recibí $1.500 como producto de un trabajo sobre evaluación de políticas sociales hecho para MIDEPLAN.
2. Del MIVAH, recibí 6.000 dólares en dos tractos y realicé un estudio comparativo sobre Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas y Fondos de Inversión Social en América Latina.
Solamente fue eso y, evidentemente, fue solicitado por el Gobierno y lógicamente nunca pregunté de dónde iban a tomar la plata.
3. Debe recordarse, porque es noticia bastante añeja, que yo dejé el Gobierno. Nadie me pidió renunciar. Cometí un error, lo reconocí y me fui, aun cuando fui claramente inducido a cometerlo. Luego pude ver claramente que todo obedecía a una bien planeada emboscada politiquera.
El frío, mis queridos amigos, no está en las cobijas; los responsables son otros, aunque, de todas maneras, pienso que el país debe reflexionar muchísimo sobre estos temas de ética y función pública, porque me parece que el desenfoque es realmente descomunal.

  • POR Diego Víquez
  • Opinión
Notas

Este documento no posee notas.