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Bomberos y disminución de vientos frenaron fuego en Atenas

Autoridades dicen que focos cercanos a capital cesaron pero sigue en otras áreas Equipos harán hoy inspección para precisar magnitud exacta de los daños

Atenas. AFP. Cientos de bomberos griegos, con ayuda aérea internacional, lograron contener ayer el avance de incendios que se acercaban peligrosamente a Atenas, amenazando tesoros de la antigüedad y obligando a muchos habitantes a abandonar sus casas.
"La situación está mejorando, ya no hay ningún frente activo importante en la región de Atenas", con excepción de Porto Germeno, en Beotia (60 km al oeste de la capital), anunció a última hora de la tarde el portavoz de los bomberos, Yannis Kapakis.
Los bomberos, siguen desplegados en toda la región, se enfrentan con frecuencia a pequeños focos que se reavivan pero lo apagan rápidamente, precisó el servicio de bomberos ayer.
Al llegar la noche, cuando ocho helicópteros que combatían las llamas en este frente habían cesado de actuar, las llamas ya no amenazaban zonas urbanas y el fuerte viento que azotó durante toda la jornada había dejado de soplar, explicaron los bomberos.
Las llamas tampoco avanzaban en Pikermi, más abajo del monte Pentélico, última barrera natural antes de llegar a los suburbios de Atenas.
Decenas de habitantes fueron reagrupados por la policía en el cementerio municipal, para dejar actuar a los aviones.
“Mi marido está en casa y no nos dejan comunicarnos con él”, lamentaba una mujer que agitaba una rama de higuera.
También se logró controlar el fuego en la región de Agios Stefanos, al norte de la capital, donde hacía estragos desde antier.
Los bomberos frenaron el avance de las llamas en los suburbios atenienses de Nea Makri, Ekali y Daou Penteli, donde no se escatimó en medios para salvar el monasterio histórico de Pantocrator.
Más de 500 bomberos con 132 vehículos y 300 soldados luchan contra el fuego que cerca Atenas.
El ejército anunció, además, que un millar de soldados fueron puestos a disposición de las autoridades para contribuir en las labores.
Daños. En un primer balance provisional, el ministerio de Medio Ambiente y de Trabajos Públicos, cifró en 150 las viviendas dañadas. Hoy varios equipos realizarán un inventario exacto de los destrozos.
Más de 17.000 hectáreas forestales han quedado calcinadas, según las autoridades regionales. El delegado del gobierno en Atenas, Yannis Sgouros, describió una “indescriptible catástrofe ecológica”.
Atizados desde hace cuatro días por vientos entre 50 a 60 kilómetros por hora, estos incendios se perfilan como los peores desde los ocurridos en agosto del 2007, que causaron 77 muertos y asolaron 250.000 hectáreas.
La especulación inmobiliaria y la falta de legislación clara que proteja las zonas afectadas están detrás de los fuertes incendios denunciaron ayer partidos opositores y grupos ecologistas.
La legislación actual prevé una moratoria en que se prohibe construir en zonas calcinadas pero gracias a vacíos legales en su aplicación, la normativa permite la construcción de asentamientos ilegales que, tras unos meses o años, luego quedan legalizados y ya convertidos en zonas residenciales que antes eran ocupadas por bosques.

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