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San José (Redacción). Un reciente estudio de la Contraloría General de la República demostró que 32 municipalidades localizadas fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM) depositan los residuos en vertederos o botaderos a cielo abierto.
Según el informe DFOE-SM-IF-20-2009, del Área de Fiscalización Municipal, estos sitios "funcionan en condiciones totalmente inapropiadas, al margen de las regulaciones existentes, contaminando el suelo, las aguas subterráneas, afluentes, ríos cercanos y el aire".
Toda esta contaminación es producida por la ausencia de controles sobre los lixiviados y gases que se producen por la descomposición de los residuos.
En un comunicado de prensa, la Contraloría sostiene que la mayoría de estos botaderos operan desde hace más de 10 años, “lo que da cuenta de las grandes erogaciones que tendrían que realizar las municipalidades para mitigar los daños en el ambiente”.
Dentro de la GAM, 29 de las 31 municipalidades que la conforman depositan los residuos sólidos en 4 rellenos sanitarios privados que cumplen con los requerimientos sanitarios establecidos.
Sin embargo, la Contraloría exigió que se fortalezcan los mecanismos de control de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental y el Ministerio de Salud, para garantizar los adecuados cierres técnicos de estos depósitos.
Por último, el informe demostró que en la mayoría de las municipalidades están desactualizadas las tarifas para recolección, transporte y disposición de los residuos sólidos. “Esto, aunado a la deficiente gestión de cobro que se presenta en varias de ellas, que impide recaudar los ingresos necesarios para cubrir los costos”, concluye el ente contralor.
En el caso de las 32 municipalidades que vierten a cielo abierto, la Contraloría exigió que en el informe de aprobación del presupuesto del 2010, que dispongan “las acciones y recursos necesarios para realizar las obras de control de gases y lixiviados en las celdas o trincheras en uso”.
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