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LA REPUBLICA. Miércoles de julio de 1981 Volver a la tierra Volver a la tierra no es una mera divisa política, ni un pensamiento trivial, nacido de la efervescencia partidista. No.
Son cuatro palabras que recogen y encierran la esencia misma del alma nacional y, a la vez, la clave para conservarla intacta. Volver a la tierra significa aumentar la producción agropecuaria y preservar, al mismo tiempo, las más puras tradiciones de trabajo, orden y paz que nos legaron nuestros mayores. olver a la tierra significa bosques extensos, ríos cristalinos, playas limpias. El cultivo de nuestros fértiles campos no sólo depara frutas, verduras y granos, sino también confianza en los valores autóctonos y en nuestro elevado destino histórico. Volver a la tierra es saber y sentir, viendo el sol o la lluvia sobre los terrenos labrantíos, cálido y radiante aquél, fresca y diáfana ésta, ambos fecundantes y enamora Volver a la tierra es regresar a la vida var nuestras mejores costumbres, es consana y sencilla de nuestros abuelos, sin solidar nuestro folclor y fomentar el condesprenderse de los beneficios y recursos sumo de platos típicos. tan sabrosos y aportados por la ciencia y la tecnología; nutritivos y de todos los productos naes rescatar los valores éticos y morales cionales. Volver a la tierra es devolverle que nuestros mayores, para forjar a Costa a Costa Rica su singularidad, ganada en Rica, para elevarla a la plenitud de su buena lid; es reintegrarle su progresiva bo existencia histórica, enarbolaron con fir nanza, su sosiego, su optimismo, su poder meza en la sala de la casa o en las oficinas creativo, su secular preferencia por los públicas, en la calma o en la tempestad. procedimientos pacíficos para conseguir Sí, esos valores inmarcesibles, tantas ve las cosas, su gradual ascenso hacia la justices rezados en las iglesias, clamados en las cia social, su perpetua condena de toda tribunas y defendidos en las trincheras. imposición sectaria y de todo extremisLa vuelta a la tierra es la clave de la super mo. Volver a la tierra significa aprovevivencia de nuestra democracia. Volver char racionalmente los recursos naturales, a la tierra significa enaltecer al campesi no para el enriquecimiento desmedido de no, estimular su ingente esfuerzo diario, unos pocos, sino para incrementar el bieagradecerle de veras su insuperable he nestar común, para asegurar la redención roísmo de arado y semillas, y honrar la de los desposeídos. Son cuatro vocablos memoria de sus antepasados. los nues que encierran un programa, una praxis, tros. también labriegos probos y valien una exégesis del ser costarricense, una tes, generosos y hospitalarios, que supie moral salvadora, una filosofía para evitar ron darnos un formidable anticipo de lo la pérdida de nuestra identidad histórica, que será la paz ecuménica cuando triunfe un limpio camino para reafirmar la dig.
la justicia social en el mundo.
aidad y la grandeza de Costa Rica. Es un Volver a la tierra implica, además pensamiento feliz de Luis Alberto Monge.
de aceptar que la agricultura es el funda TVolver a la tierra es liberarse de los lasmento de nuestra economía, de recordar tres foráneos, de las excrecencias exótique nuestra identidad histórica se formó cas, de las influencias extranjeras nocivas, al ras de los surcos, un total rechazo de para sembrar en el suelo patrio un estilo la violencia y el terrorismo, tan ajenos a de vida más auténtico, más alto y más la auténtica vida campestre, y una perpe justo. Volver a la tierra es buscar lo metua defensa del suelo patrio, de la sobera jor en el suelo natal. Volver a la tierra nía nacional. Volver a la tierra es culti es creer en Dios y en el hombre.
Carlos Luis Altamirano dos de los espacios abiertos, que la libertad es el aire del ser costarricense; es saber que nuestra democracia no es todavía perfecta, pero que es ejemplar aún con sus transitorias imperfecciones y muy permeable a todos los genuinos avances sociales.
Las opiniones que contienen los artículos que se publican en esta página, son las personales de quienes los firman y no coinciden, necesariamente, con las del periódico.
Bonpland y las divinas plantas Desastre tras desastre en Argentina Por Osiris Troiani 90 por ciento de los cuales ya no puede solventar los gastos mínimos de subsistencia.
por ciento de capacidad ociosa y han suspendido los pagos entre sí, con la consecuencia de que se acumulan intereses definitivamente imposibles de saldar.
Sigaut señaló una notoria tendencia recesiva. una cuenta corriente de balance de pagos deficitaria. un nivel desocupacional que aumenta, tras haberse duplicado entre octubre de 1980 y abril de 1981. un elevado endeudamiento de las empresas por acción de las altas tasas de interés y un debilitamiento de las remuneraciones del trabajo. Nadie, con sensatez, podrá volver a sostener que el peso en nuestro país está sobrevaluado; hoy, con estas medidas, está subyaluado. dijo el ministro. Tal vez sea verdad hoy. Pero cuál será la relación dentro de pocas semanas? La inflación, que sin duda volverá a su nivel habitual del 160 por ciento anual, eleva los costos internos con un impetu muy superior al de los países con los cuales comercia Argentina. Por otra parte, el público, para proteger el poco dinero que le queda, se desprende vertiginosamente de sus pesos y los convierte en dólares. De tal modo, la nueva devaluación no tardará mucho en agotar sus efectos, y todo el país está convencido de que la promesa de que fuera la última correrá la misma suerte que la anterior.
Mientras la devaluación del de abril fue acompañada por medidas compensatorias que disminuyeran el impacto sobre los precios finalidad que, por otra parte, no se alcanzó, porque arreciaron las expectativas inflacionarias. la del de junio prescinde, sin más, de precauciones tales como los derechos de exportación aplicados a los productos primarios y la baja de aranceles para las importaciones. Esta vez la variación en el tipo de cambio se trasladará íntegramente a los ingresos de los exportadores y a los costos de los importadores. Esas diferencias serán pagadas por los consumidores, el El gobierno del general Viola aún dispone de un plazo para dominar la crisis económica más dramática de la historia argentina. No parece que ese. plazo alcance al año próximo. El régimen militar ha entrado en su semestre decisivo. ALA)
Manuel Pérez Vila (S. P) Zarzaparrilla, jengible, palo de vaca, bejuco, cañafístola, palo santo, liquidámbar. Nombres un tanto cabalisticos de plantas medicinales americanas que enriquecieron la farmacopea europea desde el siglo XVI. La zarzaparilla, por ejemplo, era considerada entonces un eficaz remedio contra la gota, y el poderoso Rey de España Felipe II solía medicarse con ella en su senectud. En cuanto al guaycan, guayaco o palo santo, se le tenía por un gran sudorífico y era muy buscado en una época en la cual la medicina le atribuía mucha importancia a la eliminación de los malos humores del cuerpo.
Por todo esto, no es de extrañar que el sabio alemán Alejandro de Humbodt visitó estas tierras en 1799 y los años siguientes, le acompañase un eminente botánico francés, Aimé Bonpland, quien se dedicó con gran entusiasmo a herborizar. es decir, a recolectar y describir plantas. No sólo las medicinales, desde luego.
La expedición científica de Humboldt y Bonpland es bien conocida. Tal vez lo sea menos el hecho de que Bon pland, ya sin su ilustre compañero estuvo a punto de volver a Venezuela cuando América luchaba por su independencia. Ocurrió así.
En 1815, después de la derrota definitiva de Napoleon Bonaparte se encontró desamparado en su propia patria, y pensó en viajar otra vez al Nuevo Mundo. Varias veces se a Londres, se entrevistó con amigos suyos, como el venezolano Manuel Palacio Fajardo y el colombiano Francisco Antonio Zea, quienes le alentaron en su propósito. Pero la caída de la Segunda República de Venezuela, las disensiones de Cartagena y la reconquista de la Nueva Granada por Morillo hicieron que Bonpland dirigiése sus miradas hacia el Cono Sur. El mismo lo dijo una vez. Los desastres que sufrió el General Libertador de Venezuela, hicieron mudar mis proyectos y gané las aguas del Plata.
Así fue como el sabio francés, su esposa Amelia y su hija desembarcaron en Buenos Aires en enero de 1817, Durante la travesía, a mediados de 1816, el buque donde viajaban hizo escala en la isla francesa de Guadalupe. Allí, una vez más, Bonpland sintió la atracción de las vírgenes tierras venezolanas que había conocido 15 años antes, y pensó en ponerse en contacto con Bolívar quien entonces preparaba en Haití (pero no sabía Bonpland) su Segunda Expedición, la de Jacmel. Bonpland se entregó a un compatriota suyo de Guadalupe que comerciaba con Tierra Firme una carta para Bolívar, que éste no recibió sino dos años después, a fines de 1818, cuando el Libertador redactaba en la capital de Guayana su célebre Discurso de Angostura. Recordaría entonces al amigo a quien había tratado en París en 1804 y 1805. cuando en el mencionado Discurso se refirió a las divinas plantas de América que le devolvían la salud y la vida a los enfermos del Viejo Mundo, es muy probable que el Libertador pensara en su amigo Aimé Bonpland, el botánico sabio, bueno y generoso, un verdadero científico.
Enfoque de redactores Sesenta días después de prometer al país que la devaluación del peso argentino con que inició su gestión sería la última, el gobierno del general Roberto Viola repitió la operación, arrebatándole al signo monetario otro 30 por ciento de su valor adquisitivo internacional.
Con el 30 por ciento anterior, más el 10 por ciento dispuesto por el gobierno saliente, y las minidevaluaciones mensuales, todo acumulado, la cotización del dólar aumento en lo que va del año un 114 por ciento. El 31 de diciembre, la transferencia del Banco de la Nación costaba 998 pesos; el martes de junio el mercado oficial abrió a 270. Pero, además, había reaparecido el mercado negro del dólar, y en ese mercado la paridad era de 000 a uno.
Los argentinos están viviendo, estupefactos, las consecuencias del plan estabilizador que aplicó imperturbablemente, durante cinco años, el anterior ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, quien, actualmente, se pasea por Europa con toda su familia, mientras su abrumado sucesor, Lorenzo Sigaut, se ve obligado a lanzar reiterados paquetes de disposiciones financieras para liberar la inflación reprimida y mantener un nivel mínimo de actividad en el derruído aparato productivo del país.
Sigaut lucha desesperadamente con el desastre que le ha legado Martínez de Hoz, no con el que dejó el gobierno peronista derrocado en 1976. Pero ha recibido una orden presidencial que le prohibe criticar abiertamente al gobierno militar que cesó el 29 de marzo último. Es que el actual régimen es herededor directo del que presidió el general Jorge Videla y, como él, está sujeto a las directivas de una Junta Militar que designó a los dos y tiene facultades para removerlos. Por tanto, la crisis que ha detonado no es solamente financiera, sino política, y no solamente compromete a los dos gobiernos, sino al régimen mismo, y amenaza la cohesión de las Fuerzas Armadas.
En su último mensaje al país, Sigaut confesó que las medidas aplicadas en los dos primeros meses de gobierno no han conseguido reanimar y reactivar la activi.
dad industrial, ni la de la pampa húmeda ni la de las provincias periféricas. No han logrado corregir las tendencias negativas de la cuenta corriente del balance de pagos ni favorecer el ingreso de capital a largo plazo, ni consolidado las reservas internacionales a niveles adecuados, ni detener la caída del salario real, ni reducido el desmesurado gasto público, ni tampoco las tasas de interés que abonan la industria y el agro, y que son las más altas del mundo, sin discusión.
Las empresas trabajan con más del 50 Emergencia: Se necesita sangre Por Isaura Esquivel Los que están conscientes de la importancia que reviste pertenecer al grupo de donadores voluntarios de sangre, son personas dispuestas en todo momento a ayudar a sus semejantes, en verdaderos momentos de angustia.
Se necesita con urgencia sangre tipo Negativo. Presentarse de inmediato al hospital San Juan de Dios. Son los llamados frecuentes que escuchamos en la radio y la televisión, que indican una emergencia en un hospital.
Bueno, pues algo más que esos dramáticos llamados necesitamos, para darnos cuenta de que una persona sana puede ayudar a la recuperación pronta de otra que no lo está, y hasta salvarle la vida.
Yo me pregunto para qué esperarnos a que nos llamen en medio de la desesperación y la congoja, si reunimos las condi ciones necesarias para donar unos cuantos gramos de sangre.
El problema de la escasez del líquido vital en los bancos de sangre de los hospitales, tiende a ser cada vez más grave, ya que la gente pone oídos sordos a los constantes llamados que hacen los médicos sin recapacitar en la trágica posibilidad de que en algún momento dado sean ellos mismos los que se vean urgidos del imprescindible elemento.
Un miedo casi general existe en la mayoría, tal vez porque ignoran que el donar sangre no implica dañar la salud, sino únicamente sentir la satisfacción de evitar la muerte de un compatriota.
Considero que es un deber de todos acudir a esos elocuentes llamados, y estar conscientes de que falta sangre en los hospitales.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica.

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