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LA REPUBLICA. Viernes 11 de diciembre de 1981 PAGADO POR MOVIMIENTO NACIONAL EL TEMA DE LA PENETRACION COMUNISTA DEBE SER ANALIZADO EN CAMPAÑA Una carta al redactor de La Columna Estimado señor columnista: No conviene a la salud democrática de la República, que el Movimiento Nacional deje pasar inadvertida la crítica que Ud. ensaya, en La Columna de ayer, sobre la campaña política que se está desarrollando, por cuanto los conceptos que Ud, emite procuran desviar el interés nacional de temas que le son vitales, razón por la que deben analizarse serena y profundamente para el conocimiento y correcta información de los electores.
ron confiadamente con el Frente Sandinista de Liberación Nacional controlado por los marxistas. En uno y otro caso los comunistas se tragaron los rosarios que portaba Fidel y las buenas intenciones de los demócratas nicaragüenses y establecieron los gobiernos marxistas e imperialistas que con toda propiedad señala La Nación. Es ilusorio, por no decir tonto, pensar que se puede ser solidario y que se puede apoyar a los sectores democráticos de esos movimientos revolucionarios, sin comprometerse con el conocido resultado final que tendrían, de triunfar, los mismos.
Si hace cuatro años, cuando La Nación y su columnista nos decían que el candidato de entonces era demócrata casi iluminado, hubiera habido alguien que nos dijera que de llegar a la presidencia sería capaz de abrir las puertas de nuestro país y del continente a las armas cubanas, otra, muy distinta, habría sido la suerte de este generoso pueblo, porque lo grave de la actitud nacional contra la satrapía de Somoza, fue que en la presidencia no hubiera alguien capaz de comprender que junto con las armas comunistas de Cuba, vendrían la influencia y la dominación marxista en el gobierno del país vecino, y capaz de comprender, también, que los comunistas se sirven de la ingenuidad y buena fe de los pueblos que sinceramente quieren derrocar a las dictaduras.
Nadie ignora, a estas alturas, que La Unión Soviética comienza a perfilarse como parte en el conflicto centroamericano y del Caribe; como potencia interesada en su problema político. de tal manera que si la presencia de la Unión Soviética en esta zona del continente no se incluye como un nuevo factor desestabilizante, es más que probable que la democracia en América Latina tenga sus días contados. como dice La Nación el martes de esta misma semana.
Eludir, como Ud. lo aconseja en La Columna. el tema de la pentración comunista y de la influencia que podrían alcanzar la Unión Soviética, Cuba y la Nicaragua Marxista a través de quienes se perfilan como sus consejeros, alentadores y amigos, equivaldría a colaborar para que los días de libertad en nuestro continente americano estén contados, y para eso no nació el Movimiento Nacional.
Creemos, como La Nación. que los países centroamericanos y del resto del continente tienen velis nolis, que ocuparse del problema político de mayor rango y perentoriedad del hemisferio, circunscrito por lo pronto al istmo que une las dos Américas. La importancia de este problema no deriva principalmente, desde luego, del fondo social e histórico de los movimientos revolucionarios que han estallado en Centro América, sino de la intervención en ellos a través de Cuba. como lo dice en el editorial del de diciembre, probablemente escrito por Ud. mismo, como se deduce de los latines que emplea. El Movimiento Nacional, al sañalar los vínculos recientes del sector mongista de Liberación Nacional con las tendencias que representan a la intervención en Centro América de la Unión Soviética, de Cuba y de la Nicaragua Marxista, no hace otra cosa que ocuparse del problema político de mayor rango y perentoriedad del hemisferio. como Ud. lo pide cuando escribe para el editorial, aunque diga lo con.
trario cuando escribe para La Columna.
Podríamos decir que es La Nación. a través de sus editoriales y de La Columna. la que nos ha convencido del fondo marxista del sandinismo que gobierna en Nicaragua, y que la misma fuente tiene la seguridad en que estamos de que el Frente Farabundo Martí no pretende establecer, por medio del terror, la democracia en El Salvador, o en la que estamos de que Ejército Popular de los Pobres no daría libertad a Guatemala, de alcanzar el poder en esa nación a través de las guerrillas y del asesinato, pero nos limitamos a señalar el hecho histórico político de que el noble sacrificio hecho por los pueblos caribeños al levantarse contra las dictaduras, ha culminado invariablemente en el establecimiento de regímenes comunistas, en aquellos casos en que no hubo quien les Hamara la atención acerca del verdadero y real propósito de los sectores marxistas que se adueñaron de los movimientos revolucionarios. Eso ocurrió en Cuba y está ocurriendo en Nicaragua, y pasará también en El Salvador y en Guatemala, si en esas naciones llegaran a triunfar los movimientos de violencia de que for.
man parte los sectores comunistas. En Cuba, Fidel Castro bajó de la sierra diciéndose demócrata y llevando al cuello la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre; en Nicaragua, todos los grupos democráticos antisomocistas se unieLa realidad de la política actual del continente nos impide ignorar que don Luis Alberto Monge, y la argolla que ha formado para dominar a Liberación Nacional, se han comprometido a apoyar y a ayudar a la subversión en El Salvador y en Guatemala, y que, como lo dijo personalmente Sergio Ramírez, esperan mejorar aún más su ya estrecha relación con el sandinismo de Nicaragua. Esto lo debe saber con toda claridad el pueblo costarricense, y de allí reulta que es un deber patriótico decírselo con toda precisión. Si los electores, después de conocer que el mongismo ha adquirido esos compromisos, sabiendo cómo piensan y sienten los que serían gobierno, votan por ellos, esa es su responsabilidad; la nuestra, la de todo verdadero demócrata, es señalarlo en una forma objetiva, cierta y comprobada, como lo ha hecho en todos los casos el Movimiento Nacional.
Estos temas, señor Columnista, deben ser debatidos con serenidad y altura.
No es intelectualmente honesto echar arena a los ojos del pueblo diciéndole que El país está lleno de temas de todo orden, económico, político, social, cultural, humano, institucional, como para que tengamos que hacer de la barbarie que se vive en algunos países próximos, el centro de la campaña política. como Ud. lo dice en La Columna que se comenta, porque Ud. mejor que nadie sabe, que El Salvador sigue perfilándose como la pieza clave en el actual ajedrez ideológico y político del Caribe. De la solución democrática o totalitaria que ahí surja, dependerá la suerte de la intervención soviética y cubana en esta zona vital de América, y, desde luego, el destino de sus pueblos. como lo dice La Nación en el editorial que se publica en la misma edición, a la par, de La Columna en que usted nos pide no ocuparnos de estos temas. ucted sabe, señor columnista, que el grupo mongista, y el mismo señor Monge personalmente, hace muy poco tiempo se pronunciaron oficial y públicamente en apoyo decidido de la subversión que en El Salvador impondría una solución totalitaria. También conoce Ud. la importancia que para el triunfo de esa solución totalitaria tendría el apoyo de un gobierno en Costa Rica y, por ende, el resultado de las próximas elecciones.
COMITE POLITICO PARTIDO MOVIMIENTO NACIONAL Firma responsable: Ana Cristina Arceyut. Céd. 405 308 Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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