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Para leer en vacaciones Se alimenta de hierbas y de vegetación acuática.
LA TRIPULACION DE PIRATAS 80 Animales de otros continentes EL RINOCERONTE DE LA INDIA azotaba el agua contra el suelo. Los muchachos se gritaban unos a otros, pero el rugir del viento y los estrepitosos truenos ahogaban sus voces.
Sin embargo, uno por uno fueron abriéndose paso y lograron llegar a la tienda, ateridos, calados hasta los huesos y aterrorizados, aunque agradecidos de tener compañeros en la desgracia. No podían hablar, pues la vieja vela se agitaba tan furiosamente que no habrían podido oírse aunque los demás ruidos hubiesen cesado. La tempestad arreciaba por momentos, y poco después la vela se desgarró, se soltó de sus amarras y desapareció en medio del fragor arrastrada por el viento.
Los muchachos se agarraron de las manos, y a todo correr, entre tropiezos y arañazos, se dirigieron a resguardarse bajo el gran roble que se erguía en la ribera. En ese momento la batalla estaba en todo su fragor. Bajo el incensante esplendor de los relámpagos, todos los contornos se distinguían claramente, sin una sola sombra: los árboles, que se doblaban al embate del viento; el ondeante río, blanco de espuma que se desgajaba en copos salpicando las aguas; los borrosos perfiles de las altas lomas del otro lado, que se atisbaban a través de las nubes flotantes y las cortinas oblicuas de la lluvia. intervalos, un árbol gigantesco cedía ante la lucha y se derrumbaba estrepitosamente sobre los más jóvenes, y el incansable retumbar del trueno era ya una serie de estallidos ensordecedores, agudos y penetrantes, que causaban indecible espanto. La tormenta culminó en un paroxismo inigualable que parecía hacer pedazos la isla, quemarla, anegarla hasta las copas de los árboles, barrerla, y ensordecer cualquier criatura viviente, todo ello al mismo tiempo. Era una noche salvaje, nada apropiada para que unos muchachos sin hogar se aventuraran por ella.
PASA LA HOJA Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
El rinoceronte de la India sólotiene un cuerno, de tamaño no muy grande, sobre su nariz. Pero el animal es enorme, aunque no se puede decir si supera o no en peso, altura y longitud al otro gigante de la especie, el rinoceronte africano de morro chato, o rinoceronte blanco. que tiene dos larguísimos cuernos.
grafiarlo donde vive. En cambio, en cautividad se domestica muy fácilmente y se reproduce con bastante regularidad. El zoo de Basilea se ha especializado más o menos en este tipo de cría, y con éxito. Como ya hemos repetido varias veces en los textos de esta colección, los parques zoológicos admirablemente cuidados que conocemos en Europa, los Estados Unidos o cualquier otra parte son la última posibilidad de sobrevivir que tienen algunas especies animales en trance de desaparición.
Existía, por ejemplo, una segunda variedad de rinoceronte indio, más pequeña y bicorne. que vivía en Assam, Bengala y Birmania, pero ha desaparecido completamente de estas regiones y hay que considerarla definitivamente extinguida, tanto en Asia como en los parques zoológicos. Más adelante veremos que una tercera variedad bicorne, muy próxima a ésta, existe aún en Sumatra, mientras que una cuarta especie, unicorne, está desapareciendo en las islas de la Sonda. Estaríamos justo a tiempo de salvar estas razas que se están perdiendo, instalandolas en alguna reserva celosamente custodiada. Creemos que es lo que en la actualidad está intentando el Fondo para la Defensa de la Vida Salvaje, amplia sociedad internacional que se ha ocupado de todas las operaciones de este estilo y a la cual nunca se ayudará bastante.
Que no nos digan que esta ayuda sería más útil para los hombres: lo uno no quita a lo otro, y algún día se sabrá que el hombre necesita del mundo animal entero e intacto. eso de la medianoche Joe despertó y llamó a los muchachos.
Había en el aire una melancólica opresión que parecía presagio de algo siniestro. Los chicos se apretujaron junto a la amistosa compañía del fuego, aunque el calor de la irrespirable atmósfera era sofocante. Permanecieron sentados, tensos, como en espera de algo. El solemne silencio seguía como antes. Más allá del resplandor de la hoguera todo desaparecía tragado por la oscuridad de la noche. De pronto se vio una claridad trémula que por un instante reveló vagamente el contorno del follaje y luego se desvaneció. Al rato brillo de nuevo, un poco más intensa que la anterior, y luego otra vez. Poco después un leve quejido llegó a través de las ramas del bosque, y los muchachos sintieron en las mejillas un soplo fugaz, y se estremecieron pensando que era el Espíritu de la Noche que había pasado por allí. Hubo una pausa, y un vivo resplandor convirtió la noche en día e iluminó cada hojita de hierba que crecía a sus pies, haciéndola perfectamente distinguible. también iluminó tres rostros pálidos y asustados. Un profundo tronar empezó a dar tumbos y retumbos desde los cielos y se perdió a lo lejos en sombríos y sordos rumores. Sopló una bocanada de aire helado que hizo susurrar las hojas y levantó las cenizas esparcidas alrededor de la fogata, como si fueran copos de nieve. Otro feroz relámpago iluminó el bosque; siguió un estrépito instantáneo que pareció desgarrar las copas de los árboles por encima de las cabezas de los muchachos. Se apretujaron más, aterrorizados, en medio del denso y lóbrego silencio que siguió al trueno. Unas gotas grandes de lluvia empezaron a caer sobre las hojas con un golpeteo acompasado. IRápido muchachos! corramos a la tienda. exclamó Tom.
Se pusieron en pie como impulsados por un resorte y empezaron a correr en la oscuridad, tropezando con raíces y entre lianas, cada uno por su lado. Un furioso retumbo rugió entre los árboles, haciendo que les zumbaran los oídos. Siguió relámpago tras relámpago, y una sucesión ininterrumpida de truenos ensordecedores. Para entonces llovía a cántaros, y el creciente huracán Los mejores compradores son siempre chinos, pues su farmacopea se interesa desde muy antiguo por estos productos, y su acción nefasta se ejerce también en Africa, donde es la causa de la desaparición acelerada de las dos variedades del continente: el rinoceronte blanco y el negro, ambos bicornes. Nuestro gran rinoceronte unicornio será pues, el segundo mamífero terrestre mayor del mundo, junto con su colega africano chato. Tiene casi las mismas costumbres que este último, con una inclinación muy clara hacia la humedad, los pantanos y los cañaverales. La protección de que goza contra los cazadores furtivos, admitiendo que sea efectiva, que no siempre lo es, no hace fácil su estudio y es difícil ir a filmarlo o a fotoe La estatua de Tom Sawyer (izquierda) y Huck Finn en Hannibal, Misouri. Estos personajes son los héroes del libro LAS AVENTURAS DE TOM SAWYER del escritor norteamericano Samuel Langhorne Clemens, más conocido como Mark Twain. El pasaje de dicho libro que reproducimos en esta página narra como Tom, Huckleberry Finn y Joe Harper instalaron un campo de piratas en una isla del río y tuvieron que enfrentarse cara a cara con las fuerzas de la naturaleza.
Otra particularidad del de la India es el espesor de su coraza, que parece estar formada de placas de blindaje yuxtapuestas y empernadas. Conocido mucho antes que los rinocerontes africanos, el de la India está representado desde hace mucho tiempo en las obras de zoología europea, siempre con su espesa coraza que parecía impenetrable para las armas de aquellas épocas.
Los romanos los opusieron a los elefantes en sus horribles juegos de circo, y ya antes de la Edad Media algunas colecciones zoológicas lo presentaron a la admiración de los visitantes. Cada vez más raros, por no decir rarísimos, los grandes rinocerontes de la India están protegidos en la actualidad y no habitan más que ciertas regiones claramente delimitadas de dicho país: Bengala, Assam en su reserva de animales salvajes y Nepal. Prácticamente inofensivos, alimentándose únicamente de hierba y de vegetación acuática y no abandonando nunca las marismas, el rinoceronte habría tenido que continuar poblando abundantemente la India, tal como ocurría hace menos de un siglo.
Desgraciadamente, la invención de las armas modernas les fue fatal, igual que la leyenda estúpida que hace de ellos, de su sangre, su carne, su piel, sus pelos y, especialmente, su cuerno, una especie de panacea que se paga, cuando menos, a precio de cre.
LA REPUBLICA. Miércoles 14 de julio de 1982 11 El rinoceronte de la India sólo tiene un cuerno, de tamaño no muy grande.
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