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TEMBLORES SISMOGRAFOS lll o Sin mucha dificultad puede construirse, en la forma que se indica en la figura, un instrumento sencillo que nos proporcionará interesantes datos. Tomemos un bastón o varilla ligeros e introduzcamos una aguja en un extremo. un tercio de la altura de dicha varilla, atemos un peso de unos tres kilos, y en el mismo sitio pongamos un bramante delgado de unos dos metros de longitud. Suspendamos entonces la varilla, según indica el dibujo, dejando que la aguja se apoye sobre una pieza de metal o de cristal, lisa, fijada contra la pared.
de imanes. En otros, se coloca una aleta en la barra, que se mueve dentro de aceite, para amortiguar sus movimientos.
Desde luego, el papel del tambor ha de estar siempre en movimiento. El sismógrafo de Kew usa un tambor que da una vuelta por hora y, al mismo tiempo, se mueve con lentitud oblicuamente, de modo que resulta una línea espiral.
La velocidad es de 30 milímetros por minuto.
Los terremotos tienen un período de vibración de a 30 segundos, por lo que los movimientos de la barra resultarán confusos a menos que el tambor se mueva a bastante velocidad. Entre las vibraciones de las explosiones y de las bombas, hay algunas muy rápidas que duran menos de un segundo, y para poder registrarlas se usa a veces la elevada velocidad de un metro por minuto.
Los modernos sismógrafos son unos instrumentos muy delicados y se colocan generalmente en cámaras subterráneas. Se cuenta que el ya mencionado sir John Milne fue despertado tres veces durante una noche porque una araña había tejido una tela sobre la barra, haciendo funcionar el aparato registrador y tocar un timbre de alarma adaptado a él. Si el sismógrafo estuviese instalado en un edificio, demostraría cómo éste se balancea como un árbol movido por el viento. También indicaría que cada vez que la marea sube, la tierra se reduce en muchos kilómetros. Asimismo señalaría que una persona, de pie sobre el suelo, produce una depresión que se hace sensible a varios metros en torno al lugar que ocupa.
Para lograr buenos resultados han de tomarse dos precauciones. La pared contra la cual la aguja descansa debe estar situada de norte a sur, o de este a oeste. Además, el aparato registrador funciona mejor si tiene una oscilación natural de unos 20 segundos. Podemos conseguir esto introduciendo delgados trozos de madera entre el cristal de la pared.
Los auténticos sismógrafos adop tan diferentes formas, pero todos funcionan a base del péndulo horizontal. El más frecuente es el Milne Shaw, y tiene un soporte rígido de metal colocado sobre una columna de mampostería, tal como se indica en la figura 68. La barra es de aluminio, con un dispositivo en el extremo más distante para reflejar un rayo de luz, a través de lentes adecuadas, sobre un tambor provisto de un papel sensible a la luz. medida que el rayo luminoso se mueve de un lado a otro bajo la influencia de un terremoto, el lugar iluminado proporciona una imagen en forma de una línea ondulada trazada en el tambor.
Una parte importante del aparato es el dispositivo para amortiguar los movimientos, es decir, para hacer parar rápidamente la barra después de haberse movido. En algunos aparatos, se consigue esto mediante una combinación ORIGEN DEL TEMBLOR Diferentes clases de sacudidas producidas por los terremotos, a a с el peso TIRANTE La corteza, el manto y el núcleo de la Tierra.
AGUJA Este asismógrafo» es de construcción muy sencilla. Es muy importante señalar que ha de ser lo bastante grande para mantener fija la aguja contra la pared. Para esta clase de instrumento bastan unos kilos. Debe recordarse que la aguja registrará cualquier choque lo bastante potente para sacudir la pared. Por lo tarto, si nuestra aguja se mueve PIVOTE irregularmente, deduzcamos PALANCA PLUMA que la ciudad sufre los efectos de un terremoto importante. Asegu.
CILINDRO rémonos primero de que no pasa por la calle un camión pesado.
no Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventug fogprisiquɔɔp ap sauni voland V1 91 BARRA Los técnicos que estudian los terremotos se llaman sismólogos. y distinguen tres clases de ondas. Las primeras, u ondas primarias, son del tipo estira y afloja (hemos mencionado este tipo de ondas formadas por compresión y expansión alternativas al hablar del sonido. Estas ondas van muy rápidas y, por lo tanto, alcanzan un punto distante antes que todas las otras. Las llamadas ondas secundarias son ondulantes, como las del mar. Se mueven a menos velocidad y, como explicamos antes, pueden sufrir cierto número de reflexiones y refracciones al pasar de la corteza al manto, o del manto al núcleo, y viceversa. Además de las ondas primarias y secundarias, hay otras que circulan por la superficie del globo: son ondas lentas con un largo período o pequeña frecuencia.
No podemos, como es de suponer, impedir los terremotos, ni pronosticarlos para que la gente pueda huir de las zonas de peligro. Pero, en cambio, se registran los de todo el mundo, estudiándose los resultados para ver si existe relación entre los terremotos y cualquier otro fenómeno terrestre. Algún día se encontrará tal relación, con lo cual se hallará también el sistema de anunciarlos anticipadamente. Explicaremos ahora cómo se registran los terremotos.
Un inglés, John Milne, empezó a estudiar a finales del siglo pasado, y a su trabajo débese que la sismología se haya convertido en una ciencia. Milne era todo un carácter. En 1876, cuando fue a enseñar ingeniería en la Universidad de Tokio, prefirió viajar a través del Asia, en lugar de tomar un pasaje en un confortable transatlántico O. En Tokio, donde los terremotos son frecuentes, empezó sus estudios, y solía decir que tenía terremotos para desayunar, para comer y a la hora del té. En 1895 volvió a Inglaterra y montó un laboratorio para registrar terremotos a distancia.
Casi todos los instrumentos para registrar terremotos se basan en el principio del péndulo horizontal CONTRAPESO PLACA DE CRISTAL Al otro extremo de la varilla se sujeta una ligera palanca que puede ser, por ejemplo, un trozo de tubo de aluminio. sostenida mediante un pivote, de modo que el extremo corto encaje entre dos piezas colocadas sobre la palanca o varilla principal. El objeto de esta disposición es ampliar mecánicamente cualquier ligero movimiento de la palanca más pesada. Este movimiento puede registrarse sobre un tambor giratorio, mediante una cerda o un fino hilo de cristal fijado con un poco de cola a la palanca de extensión y apoyado sobre un trozo de papel ahumado colocado en torno al tambor.
El peso permanece en un relativo estado de reposo, formando un punto fijo, de modo que si la pared se mueve a causa de algún terremoto, el movimiento es trasmitido a través de la palanca provista de peso, y ésta, a su vez, lo trasmite a la segunda palanca amplificadora. Dicho movimiento hace que la cerda o estilete registrador se mueva en grado mucho mayor que el movimiento original, describiendo una línea en zigzag sobre el papel ahumado, mientras que cuando no hay terremoto u otras perturbaciones, traza una línea recta.
ATADURA PLATAFORMA Sismògrafo de Milne Shau.
Su fundamento es el mismo que el del sismógrafo anterior. La principal diESPEJO ferencia estriba en que para registrar el choque, en lugar de una plu LAMPARA ma se usa un rayo de luz proyectado sobre un papel fotográfico sensible.
Cuando el papel se desenrolla, se observa una clara imagen del movimiento del rayo luminoso. Este método elimina el rozamiento, que es inevitable er. pleando una pluma y papel corriente.
BARRA TABLERO
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