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EL USO DEL MICROSCOPIO LAS VELAS EL AUMENTO. Cómo se sabe la relación existente entre el tamaño real del objeto observado y la imagen que el microscopio presenta. El número de aumentos depende de los tipos de ocular y objetivo empleados. Cada ocular lleva grabada una cifra, seguida por el signo de la multiplicación, que indica el llamado factor de aumento. Multiplicando la longitud o el diámetro del objeto observado por este factor, obtenemos la longitud o el diámetro de la imagen, tal como se nos ofrece a través del objetivo u ocular.
En el caso del microscopio, las dimensiones del objeto deben multiplicarse, sucesivamente, por el factor de aumento del objetivo y el del ocular que estemos utilizando.
Sin embargo, como el objeto observado con el microscopio suele ser invisible a simple vista, generalmente es más útil seguir el cálculo inverso. Por ejemplo: si la imagen que nosotros vemos por el microscopio tiene un diámetro de mm. objetivo, un factor de aumento de 20 x, y el ocular, uno de 10 x, podemos afirmar que las dimensiones reales del objeto son las resultantes de efectuar estas sucesivas divisiones: mm. 20. 10 025 mm.
Es decir: el objeto observado mide 25 milésim as de milímetro o, mejor empleando la unidad métrica generalmente utilizada en las mediciones microscópicas, 25 micras (una micra equivale a una milésima de milímetro. De todos modos, los ejercicios de observación que iremos proponiendo serán siempre muy simples y sencillos, y, para llevarlos a cabo, bastará un miscroscopio de pocos aumentos (unos cuantos centenares. Por lo que respecta a los accesorios ópticos, aconsejamos un par de oculares de 10 y 15 x, y dos o tres objetivos de 10 x, 30 y 60 respectivamente.
Durante mucho tiempo las velas fueron para el hombre la mejor manera de alumbrar su hogar en la obscuridad de la noche. Las velas evitaban la molestia del humo de las lámparas y de las antorchas que se usaron antes. Aun ah ora usamos velas cuando querem os alumbrarnos, a falta de luz eléctrica. En las iglesias tam bién se usan muchas velas.
Nadie sabe quién las inventó.
Probablemente, algún monje de la Edad Media hizo la primera. Podríamos imaginar como ocurrió, con un poco de fantasía. Reconstruyánmoslo de este modo: Un monje derretía sebo en un recipiente. El sebo es la grasa de las ovejas o de los bueyes. Para que unas pequeñas antorchas produjeran más luz al quemarse, las remojaba en el sebo derretido.
Junto al recipiente se encontraba la mecha de una de las lámparas de aceite que se usaban en aquel tiempo. Accidentalmente, el monje derramó un poco de se bo derretido sobre la mecha. El sebo pronto se endureció, y cuando el monje levantó la mecha, halló que ésta estaba tiesa; le prendió fuego a uno de sus extremos, y ardió, produciendo una pequeña llam a brillanté. El monje pensó: Si la mecha tuviera más sebo a su alrededor, la llama duraría más tiempo encendida. comenzó a remojar la mecha en el sebo una y otra vez. Al fin, logró que una gruesa capa de sebo tuviera la rigidez necesaria para poder colocarla en algo que la sostuviera. El monje había logrado hacer la primera vela.
Puede ser que esto no haya sucedido así, pero las primeras velas conocidas se hicieron con sebo.
na. veces les tiñe de algún color decorativo.
Este método primitivo de hacer velas es muy lento; resulta más rápido harcelas en moldes. Para esto se aseguran primero las mechas y luego se llenan los moldes con sebo, cera o parafina. Las velas de mos de se hacen ahora en muchas for mas caprichosas. En la Navidad se venden miles de velas en forma de bolas de nieve, de árboles de Naſ vidad y de ángeles.
La mecha es una parte muy importante de las velas de moldes Cuando la mecha se enciende, eso como si se pusiera en actividad una minúscula fábrica de gas. El calore de la mecha, que se consume por elj fuego, derrite una parte de la parafina del extremo superior de la vela.
Esta parafina humedece la mecha, y al llegar al centro de la llama, se calienta tanto que se transforma en gas. Este gas se quema al juntarse con el fuego de la llama. Seria muy difícil encender una vela sinž mecha; su llama sería muy desigu al y despediría mucho humo.
Todavía se usan las velas hechas en la forma descrita anteriormente, pero se hacen con cera o parafiUn modelo bastante común de microscopio, con platina fija. Cuesta alrededor de 30. 000 pesos.
LA IMAGEN MICROSCOPICA. Los objetos observados a través del complejo juego de lentes del microscopio (ocular y objetivo) presentan una imagen invertida, en la cu al la derecha corresponde a la izquierda del objeto real, y la parte superior, a la inferior. Sin embargo, existen microscopios (llamados binoculares de disección. que, gracias a un ingenioso sistema de prismas, ofrecen imágenes directas.
Los microscopios de este tipo rerultan especialmente comodos para diseccionar con precisión fragmentos de vegetales o de animales muy pequeños, que deban ser examinados en su estructura interna. Huelga decir que quien se provea de un instrumento de esta clase, verá notablemente mejoradas sus observaciones de aficionado.
Cuanto más aumenta el microscopio, más disminuye su profundidad de foco (por ésta se entiende la capacidad de mostrar nítidamente enfoco. detalles dispuestos en profundidad y a diferentes niveles. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Antigua fabricación casera de velas 20 LA REPUBLICA. Lunes 14 de febrero de 1983 PASA LA HOJA Despabiladores de las

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