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Jarmara Marimba, cánticos, aplausos, caracterizaron el ambiente frente a la Nunciatura; todos tenían la esperanza de ver a Su Santidad.
La gran cantidad de personas que esperaron desde la madrugada frente a la Nunciatura Apostólica, tuvieron la suerte de ser los primeros en recibir la bendición del papa Juan Pablo II.
Recuerdos de Varsovia en amanecer con marimberos ITA La mañana fresca, ventosa, oscura, presa In nomine patris et filiis et espiritu sancgiando agua pero con titubeos. Arriba y aba tum, amén.
jo de la Nunciatura, en Rohrmoser, una bru Los jóvenes cantan, aplauden, gritan, y ma ligerita, como que sí como que no. Es el entre ellos se abren paso una cincuentena alba, pero la luz no ha terminado de comba de polacos legítimos, de Cracovia, de Dantir con las sombras de la noche. Llegan co zing, Varsovia, y sus descendientes. Los mo en sigilo unos marimberos. Puro trópico, coordina Cristóbal Zadwasky, ex presidente pura madera, puro corazón.
del Instituto Nacional de Seguros. Marimba Diria. de Santa Cruz, Guana Vestidas a la usanza del país, polacas de caste, al comienzo de la bajura real de Gua sangre en parte y de corazón en mucho, Vinacaste. Coyoleros, jaragualeros, hechos a vian, con enagua roja, blusa blanca y chaleco la soga, al chiquizá, a la garrapata.
rojo. Cristi con enagua blanca, fajón verde, Le zumban al teclado y la Nunciatura chaleco verde musgo y corona de flores blandesentume en armonía. Las monjas corren cas marcando contrapunto con rígidas botas adentro. El Nuncio, con la cara de pocos negras de la Pomeramia. Ana Lucía, con veramigos, se molesta un poco. Pero ya Su San de y blanco color helecho. Los varones Entidad se ha bañado, rasurado, repuesto del rique y Pablo recios en cracoviana vestimencansancio, y hombre amigo de vencer fati ta. Eugenia, la mayor de todos estos Zadgas, duro de piel, frágil de corazón, asoma wasky, al lado de sus padres Cristóbal e Hilcon timidez por una ventana.
da de Montes de Oca de Zadwasky.
Un poco de oración al Angelus. Aso Otros de la vieja Polonia pre Walesa sima blanca su figura a un balcón. Ríe. Absor guen el color de la juventud y absorben el be la música tropical autóctona y saluda más calor paisano de Karol Wojtyla, Papa.
allá de los recios marimberos, a dos centena Hablan en la lengua nativa y se pasean res de jóvenes estoicos que han pasado la unos segundos por el Vístula, Varsovia y noche esperándole, velándole, orando por él Pomeramia. Juntos, amigos, orando por la bajo las araucarias de la casa del nuncio La paz y la solidaridad, pidiendo a Dios Nuestro jos Kada.
Señor por la libertad, la paz, el amor. Muchas gracias por vuestra presencia, termina entre araucarias, viento fresco, cánticos y muestras de amor. Cristo en mí emoción y las miradas escrutadoras de una es Cristo en osotros y Cristo en todos. noble anciana que ha subido sobre el techo Dios bendiga este segundo día que debemos de su casa para espiar al Sumo Pontífice, pasar juntos. Oremos. y luego ex tien de la la primera jornada de un día agotador, rico mano firme y da la bendición en latín: en lecciones, experiencias y oraciones.
De pronto apareció el Papa, la gente grito de entusiasmo, él les agradeció que estuvieran ahí desde temprano, y pidió a Dios bendecir el día que pasaría junto a los costarricenses.
Lluvia de flores en lugar de las bombas Mientras en otros países llueven balas y bom bas, aquí llueven flores comentó el arzobispo de San José, monseñor Román Arrieta, al referirse a la forma en que los costarricenses han recibido al papa Juan Pablo II arrojando miles de flores a su paso.
Monseñor Arrieta dijo que los obispos centroamericanos que se reunieron con Su Santidad, regresaron a sus países muy impresionados por la forma en que actuaron los costarricenses y deseosos de que sus pueblos puedan vivir como se vive en Costa Rica.
Comento que a pesar de que ha tenido la suerte de esta en las visitas de Juan Pablo II a México y Brasil, en ninguno de estos países vio tanta emoción en la gente.
Monseñor que dio estas declaraciones para Radio Reloj, con entusiasmo dijo que cuando acompañaba a Juan Pablo II en el papamóvil éste le dijo que estaba muy impresionado por el gesto de los rostros del pueblo costarricense que le lucían como los de un pueblo feliz y lleno de esperanza. Todos los obispos nos felicitaron, todos estaban conmovidos por las muestras de amor hacia el Papa agregó. Algo que impresionó a los obispos y a mí mismo, fue la forma en que el pueblo se autodisciplinó y siguió el paso de Su Santidad, sin que hubiera casi vigilancia policial, vi a la gente ordenada, esto quedará grabado en mi mente; estoy or gulloso de nuestro pueblo. comentó flnalmente.
Monseñor Román Arrieta, que acompañó al Papa en el papamóvil. dijo que éste le expresó que se veía en el rostro de los costarricenses que eran un pueblo feliz.
coitos e ovog Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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