Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
de VE 2 LOS PLANES DE MANEJO FORESTAL Ing. Juvenal Valerio Garita Primera Parte EL LENGUAJE EL MAESTRO que constituye la forma siempre vaga. del pensamiento y del sentimiento. Sin un constante comercio con autores y doctrinas afines al arte de escribir, nunca podrá convertir la expresión de su idioma en algo natural y vivido.
Algunos creen que esto del lenguaje es una ociosidad que es tema que se posee por obra y gracia de la sola práctica diaria. Pero no es así.
Exige estudio, oportuna asimilación de doctrinas. Se piensa y se siente con claridad, sólo cuando poseemos la forma que encuadra estos recursos del espiritu. Recuérdese que si no hay diferencia, específica entre fondo y forma, sí hay y grande en el origen del impulso creador. El fondo es móvil y tiende a expandirse, y su dispersión es como si huyera de nuestra conciencia. sólo la forma el lenguajelo limita, y al limitarlo lo convierte en objeto de comunicación o de expresión El maestro, pues, debe luchar para que esta relación se realice con prontitud y acierto. Duro será tal empeño. Su propia educación lingüística le debe hacer huir del lastre que trae toda enseñanza especializada: formulas, lugares comunes y arbitrarios términos doctrinales. Pondra en cuarentena toda esa terminología que, acaso, fue adecuada en la hora de sus estudios sistemáticos, pero que después en el aula, sólo puede revelar un malsano afán de singularidad. En la cátedra de be hacer de su lenguaje como dijo Dewey vehiculo y no máscara, y menos, rótulo.
ΕΙ maestro en función de maestro, se afanará por tener además la habilidad necesaria para expresarse con adecuada propiedad, quiere decirse con sencillez y normal sin déresis. Su expresión será tan clara que revele de modo ostensible hasta la oscuridad del pensamiento si ésta es la naturaleza del pensamiento que expone. Porque una cosa es manejar pensamientos oscuros o dificiles otra cosa es hacerlos incomprensibles para ganar falso crédito de filósofo. Este pecado es común entre catedráticos de nivel superior. Es la máscara con que disfraza la incapacidad de su mente no adiestrada en el manejo del pensamiento.
Si el maestro tiene como catedra la enseñanza del idioma o de la literatura, mal podría desenvolver su contenido si se conformara con la rutina de los programas, la más de las veces inconscientes, por ser mera copia de los indices de los textos o manuales. Si enseña español, no confundirá el conocimiento práctico de la expresión con el conocimiento teórico de la estructura gramatical. Si quiere hacer algo eficaz ha de ir derecho a procurar el dominio de la expresión oral y escrita del alumno, valiéndose con cautela y hora oportuna, del auxilio de las reglas gramaticales. Seguirá una norma sencilla: a la vista del texto, la regla y de la regla el principio de su generalización.
a Ermilo Abreu Gomez Cuando se habla de la preparación del maestro moderno, se insiste en la necesidad de realizar un doble esfuerzo educativo. Uno se refiere a la elevación de su nivel cultural y otro al sistema social en que su personalidad debe ser inserta o estructurada. Se gastan energias para llevar a cabo, con la mayor diligencia, estos propósitos y es muy posible que se consigan buenos resultados.
Pero existe un punto básico que se descuida: la calificación o la importancia de las materias que se le imparten. Se hace hincapié en las materias que tocan a su formación, diríamos espiritual y en las del adiestramiento de su capacidad docente. Entre las primeras figuran, claro está, las que contribuyen a arraigar su moral sin la cual desaparecería la esencia del propio maestro. Entre las segundas, cabe señalar aquellas que le dan habilidad para trasmitir conocimientos y destrezas Por otro lado y es obvio advertirio se le inculcan doctrinas pedagogicas, más o menos vigentes, a fin de que conozca los principios de la ciencia que ha de ejercer.
Todo esto está bien. Pero hay una materia aparentemente generalque es específica, a la que, por lo que observamos, no se le da la suficiente categoria: nos referimos al lenguaje. Por creerla innecesaria, alguna vez hasta se ha llegado a suprimirla, cometiéndose así una verUn plan de manejo es un documento donde se recopila y analiza la información básica sobre una Unidad Forestal. que puede ser una finca o Reserva Forestal, u otro tipo de propiedad dedicada a la producción forestal.
Este análisis es la base para tomar las decisiones sobre las actividades silviculturales tendientes a lograr los objetivos del Manejo Forestal.
Los objetivos son definidos por el Estado en la política forestal; la que, basada en las necesidades de la sociedad, asigna los recursos disponibles y necesarios para la producción del sector forestal.
En estudios realizados por la Oficina de Planificación, ahora Ministerio de Planificación, se prevee, para el futuro cercano, una escasez de madera para aserrar y otros bienes provenientes del bosque, por lo que la política forestal va encaminada a producir estos bienes.
Hasta hace pocos años, la producción de madera ha sido una actividad secundaria en el proceso de deforestación para convertir los bosques en campos para agricultura y, principalmente, potreros. Pero ante la inminente situación de escasez de bosques, la Dirección General Forestal ha implementado una serie de medidas tendientes a aliviar la situación que se avecina. La principal estrategia ha sido la exigencia de planes de manejo para conceder permisos de aprovechamiento de árboles.
No debe verse ésto como un requisito o traba para que sea más difícil obtener un permiso, sino como lo que es: una garantía para el país, para la sociedad y para nuestros hijos de que en el futuro vamos a tener una fuente de productos forestales, de que no vamos a depender de la importación para satisfacer nuestras necesidades de madera.
De acuerdo con lo establecido por la Dirección General Forestal un plan de manejo, para un área mayor de 100 hectáreas, por ejemplo, debe identificarse al plan con un título así como que debe ser respaldado por un profesional, así como la fecha en que se presenta.
Una vez identificado el plan y el profesional responsable, se indica la ubicación de la finca o unidad forestal, así como sus características de tenencia, límites, área y colindantes, también información sobre la composición del bosque. Una información más detada dera aberración. a poco que se examine el punto, el conocimiento del lenguaje es de talnaturaleza, que sin su cabal dominio, el maestro viene a ser un ente incapaz para si mismo y un lastre para sus alumnos. El lenguaje que maneje es el reflejo de su personalidad. Es el lenguaje el instrumento que necesita para vivir su vida de maestro, para mostrarse con la eficacia superior que corresponde a su profesión; y también es una de las materias escolares básicas que debe enseñar. En ambos casos, el lenguaje del maestro debe constituir un modelo. Si no lo enseña será el recurso indispensable que necesita para su formación cultural. También será el mejor recurso para impartir las materias que están a su cargo. El lenguaje del maestro será; así, no sólo su instrumento de comunicación o de expresión, sino también la más ostensible forma de su ser. Debe ser de este modo porque el lenguaje es lo que el hombre es, porque establece intima interrelación entre el sujeto y su expresión; y porque ambos términos acaban por constituir un todo indisoluble y se influyen y se afectan reciprocamente.
No se habla aguí del método que debe emplear para su más completo dominio estudios de la esencial doctrina gramatical, lecturas selectas, y reiterados juicios de redacción sino de la conciencia vigilante que necesita poner en una materia tan inasible por lo mismo 22 LA REPUBLICA. Jueves 17 de mayo de 1984 llada se debe agregar sobre la forma de la superficie del terreno, el clima, las características generales de los suelos, así como la determinación de cuál sería el mejor uso que se les puede dar y en que se están usando. Al analizar esta información ya nos vamos dando cuenta si la finca sirve para explotar la madera y en este caso si se puede hacer agricultura o ganadería después de aprovechar la madera o si es más conveniente mantener el bosque produciendo madera. Bien puede darse el: caso de que como el bosque protege al suelo y las aguas y se den condiciones en que sea mejor no tocar el bosque para asegurarnos la perpetuación de esos otros recursos, como se mencionará más adelante.
Otra información que nos ayuda a decidir sobre el manejo del bosque es la historia del: mismo, si se ha explotado o entresacado antes, si existen caminos, etc. esto junto con una descripción general del estado del bosque nos da una idea del potencial de producción y: reproducción del mismo, y por consiguiente las posibilidades de manejarlo.
Hasta el momento nos hemos referido a aspectos cualitativos, es decir de las caracterís ticas de calidad del bosque; pero es indispensable saber cuántos árboles hay en el bosque, cómo están distribuidos por hectárea, de qué especies son y en qué se pueden usar, qué volúmenes de madera tienen esos árboles de las diferentes especies y de los diferentes tamaños o categorías diamétricas. Esto se determina mediante el inventario. El trabajo del inventario consiste en recopilar la información cuantitativa en el mismo bosque, y ordenar y analizar esta información en la oficina. Este es un trabajo sumamente delicado, pues hay que medir determinada proporción de árboles para tener una idea del promedio de lo que hay en el bosque; para determinar y ubicar las áreas en que se van a medir esos árboles hay que conocer métodos especiales. La medición misma de los árboles debe ser muy precisa pues un pequeño error altera grandemente los datos de número de árboles y del volumen de los y mismos, pues se toma una muestra y después se estima, con base en esos datos, lo que hay en todo el bosque. El estudio de estos datos, llamado análisis estadístico, es complicado y al igual que la planificación y recolección de la información de campo, este trabajo debe ser realizado por un profesional forestal.
Este documento no posee notas.