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AFLA REPUBLICA. Lunes 20 de agosto de 1984. 19 29. La redondez cultural del mundo y la explosión tecnológica La solución de los conflictos laborales ar la sobatle Alfredo Vincenzi Lic. Oscar Bejarano Coto gana.
rma.
con piada a que odeon de mar EMA permanentemente de actualidad en nuestro país, agravado cíclicamente por las huelgas, lo relativo a la solución de los conflictos laborales merece un poco de consideración.
Los conflictos, inevitables dentro de los seres humanos cuando se relacionan entre sí debido a la falta de entendimiento, suelen ser más notorios cuando enfrentan grupos sociales y surge la presión colectiva. Un conflicto nace de la discrepancia en torno a una situación dada; cuando se trata de cuestiones jurídicas, el ordenamiento legal brinda la adecuada vía de los tribunales de justicia para ntilarlos y resolverlos. El problema se presenta cuando la discrepancia no es sobre asuntos legales, sino económicos, sociales o de otro tipo, en que los mecanismos de ley se ven en dificultades para brindar la solución necesaria.
on de bue asos y para de datos y teorías. Y, dentro de esa uniformidad de trabajo, se produjo el mayor fenómeno cultural de nuestro siglo: el es.
tallido de la explosión tecnológica. Se puede citar el año de 1942 por poner una fecha. como fin de los tiempos modernos porque fue en ese año cuando En.
rico Fermi y sus colaboradores del famoso Grupo de Roma lograron la primera reacción nuclear en cadena hecha por manos del hombre.
Fue a partir de ese momento histórico cuando, del centro mismo del acervo de la cultura mundial, comenzaron a desprenderse, como fragmentos de luz disparados em todas direcciones, las más sorprendentes realizaciones tecnológicas: el desarrollo fantástico de la cibernética; los grandes avances en los medios de comunicación, los radio telescopios dirigidos hacia las galaxias, los increíbles viajes al espacio exterior; los satélites artificiales girando en torno de la Tierra, y las sondas espaciales que exploran hasta los mismos límites de nuestro sistema solar.
El historiador alemán Hans Freyer, en su conocida obra titulada Teoría de la Epoca Actual expresa, entre otras conclusiones dignas de nota, lo siguiente. La Jación actual del hombre poco a poco empieza a hacerse semejante a la de una nave del espacio. La nave del espacio que forma la Tierra no tiene una tripulación unitaria ni está bajo una dirección única. Pero se ha hecho posible una mirada que abarque toda la Tierra, incluso una voluntad que se sabe responsable de su futuro próximo. Parece aludir Freyer, en esta última frase, a los peligros que avizora, a la temible ambivalencia de la tecnologia contemporánea.
El estilo de vida que ahora se nos im.
pone a todos es el que implique el concepto nítido de que navegamos juntos en la misma nave espacial. La redondez cultural del mundo idea expuesta no hace mucho tiempo en ensayos de aparen.
te interés académico. es ya una realidad insoslayable. La explosión tecnológica que produjo nos impone nuevas normas de conducta, que, paradójicamente, co.
rresponden a las reglas éticas de las antiguas costumbres: los rezagados son, en este momento histórico, quienes más se aferren a las viejas ideas de los llamados tiempos modernos: al maquinismo industrial masivo que convirtió a la humanidad, con su ilusión de riquezas materia.
les, en algo muy parecido a la horda primitiva No existe en la historia, desde luego, una restauración posible en el sentido exacto de esta palabra. Sin embargo, la historia se alimenta del subsuelo y, de ahí, sus aparentes paradojas. Es así como se imponen, en nuestro tiempo, las antiguas costumbres: los valores éticos de la equidad, la justicia, la cortesía, las buenas maneras, la fraternidad, la conducta austera, la abnegación y el desprendimiento. Este retorno dentro del nuevo estilo de vida, al modo como los concebía Vico, es tanto más imperioso cuanto más urgencia tengamos de él. cuando el máximo problema del hombre es el de sobrevivir, en un mundo amenazado por sus propios avances culturales, es obvia la necesidad de la antigua moral puesto que todos somos compañeros de viaje, en la misma nave espacial, con un destino común sobre el globo terráqueo, y avan.
de asombro, hacia el hori.
zonte inescicable de los nuevos rumbos en la aventura milenaria del hombre sobre este polvoriento planeta. ha dicho, hasta la saciedad, que entramos a una nueva era. Que la vieja época de los tres últimos siglos desapareció o está en trance de irse. Que debemos adoptar un nuevo estilo de vida y otras cosas semejantes, Tanto, que ya resulta un lugar común.
En realidad, la época moderna que finaliza ahora y que fue la era del maquinismo industrial masivo nació en el siglo XVIII, se desenvolvió paulatinamente en el XIX y arribó, impetuosa, hasta la primera mitad de nuestro siglo XX en me.
dio de felices realizaciones que prometían un progreso constante sin solución de continuidad. Fue la época ingenua de la fe sin limites en el poder utilitario de las máquinas. Se esperó, de ellas, que lo resolvieran todo, La civilización, como sinónimo desa rrollo material bajo el signo de una misma tecnología, cubrió a todo el planeta: el mundo se hizo culturalmente redondo. este fue un hecho nuevo en la historia de la humanidad. Los filósofos y cientificos de todo el orbe intercambiaron toda clase ao tan le pride los Los conflictos laborales, que son el ob.
jeto de este comentario, y se ubican dentro de los conflictos sociales, tienen varias formas reconocidas de solución que deben ser debidamente distinguidos para no confundir las variadas formas y etapas en que se suceden.
arcas, obte.
ué va mejo tá lledarle uraron on has atleordeación.
zamos, llen quizá aproPor sus nes de En primer lugar, se encuentra la conciliación, que se entiende como la función de una persona para acercar a las partes en conflicto y procurar diálogo, única forma civilizada de entendimiento entre seres inteligentes. El conciliador puede procurar de oficio su intervención, en tanto sea de la confianza y aceptación de ambas partes. La conciliación puede ser oficial, cuando quien la hace es funcionario encargado especificamente de esa labor, como ocurre con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. En ambos casos es fundamentalmente voluntaria, ya que no se puede obligar a atender la conciliación en esas dos formas. Existe la conciliación laboral que sí es obligatoria, en cuanto a la presentación ue las partes al Tribunal, pero esto cuando el asunto está en un procedimiento llamado, erróneamente, en nuestro Código de Trabajo, de Conflicto Colectivo de Carácter Económico y Social.
Si la conciliación falla, porque las partes no se ponen de acuerdo, se pasa a la segunda etapa, que es la mediación; en ésta, el mediador, a diferencia del conciliador, interviene activamente en la búsqueda de fórmulas para solucionar el diferendo, proponiendo alternativas, es decir, su papel es más complejo que en la conciliación. Desde luego, entre más rango o mayor prestigio tenga el mediador, así su influencia entre las partes será también mayor.
carcodiculo de la en por Las opiniones que contienen los artículos que se publican en esta página, son las personales de quienes las firman y no coinciden, necesariamente, con las del periódico.
etencia atletas Artículo 139 de la Constitución Política T do Nel capítulo II de la Carta Magna de esta república, Alvaro Chávez Sánchez hay un título llamado De.
beres y atribuciones de quie.
nes ejercen el Poder EjecuLey que ha hecho el presidente Monge, tivo y seguidamente tenemos el artículo número 139 que dice no porque algunos funcionarios se retiren; sino porque después de haber adqui Son deberes y atribuciones exclusivas rido compromisos que bus iejores de de quien ejerce la Presidencia de la Re.
rroteros para un país en crisis y no habien pública, nombrar y remover libremente do salido la cosa tal como a los ministros de Gobierno.
planeó, sería lo más oportuno revisar los cuadros de Razón por la cual no hay porqué tanmando y hacer los ajustes necesarios por ta alharaca, por el hecho de que el presi la vía correspondiente.
dente Monge haya pedido a los minisSobre los cuatro compromisos básicos tros y presidentes ejecutivos su renun.
que se adquirieron el primero con la Pro dro de mando: porque no hay que olvi.
cia; entre más escándalo se trate de haducción. el segundo Justicia Social. el dar que los funcionarios pasan y la patria cer con esto, estamos afirmando más tercero Democracia y el más importan queda y que ésta debe sufrir cambios coel desconocimiento de la Ley, y desde te el cuarto compromiso con los Valores mo todo organismo viviente; únicamente luego del artículo 129 de la misma Caréticos y morales: que los de ésta deben estar contemplados ta que dice entre otras cosas: Las leyes Son las metas por las que tiene que lu dentro del marco jurídico por excelencia, son obligatorias y nadie puede alegar char todo el pueblo con un buen equipo que es la Carta Magna; en conclusión se ignorancia de la Ley, salvo en los casos y dirigido por un conductor que es el Pre. aplicó el inciso, uno del artículo 139 de la que la misma autorice. por esta razón sidente, al que se le debe apaude Constitución Política y Costa Rita Aguel debemos alegrarnos de la aplicación de hann AS WEST bién pedir cuentas de combattúa el cua viviende en paz.
ASSOT Este deeume de la Biblioteca Nacional oliguel Obregon izan del Sistema Nacional de Bibliotecas det ministerio de Cultura y Juventura, Costa Rica.
Finalmente, tenemos el arbitraje; en este medio, una persona, o varias, o un tribunal, escogido y aceptado por las partes, da la solución que, de antemano, ambas partes aceptan. El arbitraje extrajudicial no tiene mayor aplicación en nuestro medio, y en general en otros países, porque en un conflicto laboral, las partes desconfían en soluciones obligatorias, temiendo perder sus posiciones de fuerza.
El arbitraje judicial, lento por naturaleza, tampoco se utiliza, salvo cuando el conflicto no ha llegado al extremo de la huelga. Esperamos que haya quedado suficientemente clara la diferencia entre esos tres medios, que se suelen confundir, entre otros fines, para que quienes hacen tales funciones, sepan los límites de su intervención en cada caso.
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    Código de TrabajoDemocracyStrike
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