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2231 Nocturno de Cartago, dio muestras de tener un fervor patrio del más alto nivel, demostrando con su actitud en esta época de crisis, que el esfuerzo humano y material en conjunto, están por encima de todo egoísmo personal, que todavía nuestros trabajadores estudiantes ansían prepararse y aman a Costa Rica. Es.
ta actividad ha demostrado que todavía quedan valores en nuestros alumnos, que deben ser explotados por los educadores.
No solo se forma al estudiante costarricense a través de libros y conocimientos expuestos oralmente por los profesores, también se forma al estudiante mediante la creatividad, como lo demostraron esta noche del 13 de setiembre los alumnos del Colegio Nocturno de Cartago.
También es digno de destacar la coordinación llevada a cabo por los profesores del Departamento de Estudios Sociales, gracias al esfuerzo de ellos, fue posible el éxito de esta actividad. También pueden ser ejemplo para aquellos que piensan que queda poco por hacer.
El reconocimiento y felicitación para los profesores de Estudios Prof. Jaime Ortiz Martín Coordinador Departamento Estudios Sociales Sociales.
NACIONAL LA FECHA DE LA INDEPENDENCIA CELEBRO CON GRANFERVOR PATRIOTISMO El Colegio Nocturno de Cartago, durante las celebraciones de la Semana Cívica, organizó el dia 13 de setiembre un concurso a nivel institucional, donde cada qrupo de estudiantes por sección, debería arreglar o adornar con motivos típicos costarricenses, su aula y preparar una comida característica de Realmente impresionante y reanimador fue ver el ir y venir de nuestros estudiantes, a partir de la apertura de la institución bajo torrencial aguacero y con un alarde de gran espíritu cívico de trabajo envidiable; cómo cada alumno se dedicaba a cooperar en esta labor que estuvo acompañada por el enorme ingenio estudiantil. Al entrar la noche fue posible observar, una extensa gama de aulas con motivos y costumbres costarricenses, que iban desde un bautizo, un rezo al Niño, hasta un matrimonio campesino o un velorio con su respectivo funeral; también motivos como una plantación de café o de banano o el convivir del hogar campesino caracterísEn combinación con el decotico de nuestros pueblos.
rado de aulas, se presentaron una gran variedad de exquisitos platos y bocadillos típicos de la nuestro pueblo.
El estudiantado del Colegio comida costarricense.
muchos con promesa de u religión y no ninguno sin otros votos y romerias, hasta terminar el tiempo malo.
Llegué a a tierra de Caria, adonde me detuve a reme diar los navios y bastimentos y dar aliento a la gente, que venía muy en ferma. Yo que, como dije, había llega.
do muchas veces a la muerte, all supe de las minas del oro de la provincia de Ciamba, que yo. buscaba.
Dos indios me llevaron a Carambaru, adonde la gente anda desnuda y al cuello un espejo de oro, mas no le querían vender ni dar a trueque. Nombráronme mu.
chos lugares en la costa de la mar, adonde decían que había oro y minas; el postrero era Veragua, y lejos de allí obra de veinticinco leguas. Parti con intención de los tentar a todos, y llegando ya al medio, supe que habla minas a dos jomadas de and adura. En esa noche se levantó tanta mar y viento, que fue necesario de correr hacia adonde él quiso; y el indio adalid de las minas siempre conmigo.
En un puerto excusé diez dias de gran fortuna de la mar y del cielo; allí acorde de no volver atrás a las minas y dejélas ya por gan adas. Parti, por seguir mi viaje, lloviendo; llegué a puerto de Bastimentos, adonde entré y no de grado.
La tormenta y gran corriente me entró alli catorce días; y después parti y no con buen tiempo. Cuando yo hube andado quince leguas forzosamente, me reposó atrás el viento y corriente con furia. Volviendo yo al puerto donde había salido, hallé en el camino al Retrete, adonde me retraje con harto peligro y enojo y bien fatigado yo y los navios y la gente. Alli mudé de senteni cia de volver a las minas yg hacer algo hasta que me. viniese tiempo para mi viaje y marear. llegado con quatro leguas, revino la tormenta y me fatigó tanto, que ya no sabía de mi parte, Allí se me refresco del mal la llaga: nueve días anduve perdido sin esperanza de vid a; ojos nunca vieron la mar tan alta, fea y hecha espuma. Alli me detenía en aquella mar hecha sangre.
hirviendo como caldera por gran fuego. cielo jamás fue visto tan espantoso: un día con la noche ardió comb horno; y así echaba la llama con los rayos, que cada vez miraba yo si me había llevado los másteles y velas.
La gente estaba tan molida, que deseaba de verdad la muerte para salir de tantos martirios.
CARTA DEL ADMIRANTE LOS REYES CATOLICOS el Sister PACE ET OFICIALIZADOYLE Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano TRABA PD1218191 COLEGIO NOCTURNO CAIRTAGO SABER LA REPUBLICA. Miércoles 19 de setiembre de 1984.
FUNDADO EN 19:40 Serenisimos y muy altos y poderosos principes, Rey y nuestros señores: De Cádiz pasé a Canaria en cuatro días, y dende a las Indias en diez y seis días, donde escribía. Mi intención era dar priesa a mi viaje en cuanto yo tenía los navios buenos, la gente y los bastimentos. y que mi derrota era en la isla de Jamaica; y en la Dominica escribí esto.
Hasta alli traje el tiempo a ped ir por la boca. Esa noche que allí entré fue con tor.
menta grande y me persiguió siempre.
Cuando llegué sobre la Española envié el envoltorio de cartas y a pedir por merced un navío por mis din eros, aunque otro que yo llevaba era inavegable y no sufría velas. Las cartas toma ron, y sabrán si se las dieron la respuesta. Para mi fue ma ndarme de parte de ahí, que yo no pasase ni legase a la tierra. Cayó el corazón a la gente que iba con migo. por temor de los llevar yo lejos, diciendo que si algún caso de peligro les vin ise que no serían remedia dos allí: antes les sería hecha alguna grande afrenta. También a quien plugo dijo que sólo el comendador hab ia de proveer todas las tierras que yo ganase.
La tormenta era terrible, y en aquella noche me des membró los navios: a cada uno llegó por su cabo sin esperanzas. salvo de muerte; cada uno de ellos tenia por cierto que los otros eran perdidos. Quién nació, sin quitar a job. que no mu riera desesperado. qué por mi salvación y de mi hijo. hermanos y amigos se fuese en tal tiempo defendid a la tierra y puertos que, por voluntad de Dios. gané a España sudando sangre? torno a los navios que así me había llevado la tormenta y dejado a mi solo.
De parómelos Nuestro Señor cuando le plugo. El navio Sospechoso había echado a la mar, por escapar, hasta la isola la Gallega; perdió la barca y todos gran parte de los bastimentos: en el que yo iba, abalumado a maravilla, Nuestro Señor le salvó, que no hubo dano de una pas En el Sospechoso iba iai hermano; y él, después de Dios, fue su remedio. con esta tormenta, así a gatas, me llegué a Jamaica; allí se mu dó de mar alta en calmería y grande corriente, y me llevó hasta el Jardín de la Reina sin ver tierra. De allí.
cuando pude, navegué a la tierra firme, adonde me salió el viento y corriente terrible al opósito, combati con ellos sesenta dias, y en fin no le pude ganar más de setenta leguas.
En todo este tiempo no entré en puerto, ni pude ni me dejó tormenta del cielo, agua y trombones y relámpagos de contino, que parecia el fin del mundo. Llegué al cabo de Gracias a Dios.
y de alli me dio Nuestro Señor próspero el viento y corriente. Esto fue a 12 de setiembre. Ochenta y ocho días habia que no me había dejado es pa ntable tormenta, ata ndo que no vide el sol ni estrellas por mar; que a los navios tenia yo abiertos, a las velas rotas, y perdidas anclas y jarcia, cables, con s barcas y muchos basti.
la se safe todos contritos y FIDE הוו

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