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ALIMENTACION EL PARQUE DE YELLOWSTONE (PARTE FINAL)
Cuando se ha penetrado bien el sentido de lo que la naturaleza quiere, resulta comprensible lógico que los hombres primitivos comiencen sin esperar a persuadirse antes de la bondad de un método por medio del control o de experimentos.
Adolfo Just.
vestigación que les explicara qué comían, por qué comían, cuáles propiedades poseían los alimentos ingeridos o si estaban bien o mal combinados.
En verdad, hay un hecho más elocuente que cualquier argumentación: el hombre encontró, desde el principio, guiado por su solo instinto, el alimento que le permitió vencer las condiciones ambientales adversas, sobrevivir a los cambios geológicos, elevarse sobre las demás especies y conseguir tal desarrollo físico y mental que descubrió el fuego e inventó la rueda, con lo cual consolidó su futuro y se orientó hacia el progreso.
Pero eso fue hace ya mucho tiempo. El hombre actual es otro, con la civilización ha complicado.
su alimentación, acallado sus instintos, degenerado sus gustos, enviciado sus hábitos y relajado sus costumbres primitivas de sobriedad y frugalidad.
Fácilmente podemos apreciar que no obstante el desarrollo mental y social que ha alcanzado, se encuentra en clara desventaja con respecto al hombre rústico, porque éste vivía libre y sano y él apenas sobrevive, enfermo y esclavizado en medio de sus artificios Es evidente que al alejarse el hombre de la naturaleza se enfermo, y lo es también, que hoy busca NOCIONES GENERALES SOBRE ALIMENTACION ས opiedad Gracias al científico método hipocrático de la obervación, estableció Just õcon precisión, que los šhombres comieron durangte miles de años, guiándose sólo por su instinto, sin necesidad de usar aningún otro medio de indesesperado la panacea que le devuelva la salud perdida.
Procurando satisfacer esta inquietud y pretendiendo señalar un camino, han nacido variadas disciplinas dietéticas, bromatológicas y trofológicas.
La mayoría son teorías acomodaticias y convencionales que embrollan aún más el asunto y que alejan definitivamente toda posibilidad de una solución integral que redunde en salud para el individuo.
Algunas opinan que la alimentación del hombre es ovo lacto vegetariana; otras que es carnívora y las hay también que piensan que es mixta. Se insiste por unas en la importancia de comer sólo alimentos ácidos y por otras en comer sólo los alcalinos; se pregonizan determinadas combinaciones de alimentos y se combaten otras; se pretende introducir al cuerpo vitaminas, proteínas, sales minerales y substancias quimicas desentendiéndose de la integridad del alimento y de su digestibilidad.
Hoover Por fin, llegó el momento. Más rápidamente de lo que puedo referirlo, toda la balsa se levantó materialmente en el aire; subió más alta cada vez, y luego la gran masa se lanzó al espacio, como una columna solitaria, cuyo extremo superior no llegábamos a distinguir. El estruendo era ensordecedor; las nubes de vapor giraban por el espacio hacia los bosques: arroyos de agua hirviente corrian precipitadamente hacia el cercano río. La es cena era de una extraña belleza que infundía espanto, imposible de describir; ni siquiera es posible imaginar la terrible fascinación que ejercía.
Tratamos de representarnos esta escena cuando estamos ante la boca de la Giganta, pero sólo oímos el gorgoteo del agua caliente que se repliega contra los lados del cráter, y llegan a nuestros rostros bocanadas de vapor empujadas por el viento.
Pero aunque no podamos ver a la Giganta en erupción, hay otros muchos géiseres en el estanque Superior que están en actividad constante. Por ejemplo, el Viejo Fiel es digno del nombre que lleva, pues a intervalos de una hora, con pequeñas variaciones, arroja una podeTo sa columna de agua hirviente y de vapor, y luego la a spira de nuevo, para volver a arrojarla una y otra vez. Permanecemos a distancia y contemplamos los rayos del sol jugando con los colores del arco iris en la nube de vapor que se eleva hacia el cielo azul, y los bordes del cráter, deli cadamente tenido con matices de color de rosa, azafrán, gris perla, naranja, pardo y blanco perla.
Después de ver el Viejo Fiel, nos apresuramos a visitar otros géiseres notables el Castillo, el Gigante, la Colmena, el León, la Leona y los Cachorros, mientras se cierne por todas partes, en el aire, un vapor pesado, caliente y húmedo.
Los constantes rugidos y gruñidos de estos géiseres, combinados con el a LA ALIMENTACION NATURAL SANA Consiste en proporcionar al ser humano el alimento que, por ser necesario para la conservación de su salud y de su vida, la naturaleza le ha destinado en cada edad, en cada lugar y en cada ёроса.
Fácil es comprobar que existe en el reino de la naturaleza un orden preestablecido. Por ejemplo: todas las hembras de los animales mamiferos están dotadas de mamas, verdaderos laboratorios que transforman la sangre de la madre en deliciosa leche destinada al sustento de su crío y a satisfacer todas las necesidades alimentarias que éste pueda tener en sus primeros contactos con la vida.
Cuando infante, hombre que es mamífero, busca instintivamente el pecho materno, porque ahí está su alimento natural, el que la naturaleza le ha destinado en tal edad: la leche de mujer.
Un poco más allá vemos la cascada Inferior, cuyas aguas, al descender de una altura doble que la de las cataratas del Niagara, atruenan sobre el precipicio en una rugiente y espumosa catarata verde y ámbar.
gorgoteo y los resoplidos de las fuentes de agua hirviente, acaban por infundirnos cierto temor: la idea de nuestra impotencia y pequeñez nos ahoga, y con esta impresión volvemos súbitamente nuestros ojos a las distantes colinas, admirables, sonrosadas y plácidas, bañadas por la luz indecisa del crepúsculo vespertino Cuando la tarde va cerrándose en torno a nosotros en una vaga neblina de color, llegamos finalmente a la cascada Superior del Yellow stone, cuya altura es dos tercios de la del Niagara, y que se estrella contra las rocas en poderosos chorros de agua y espuma, reflejando cientos de irisados matices.
Trepamos por el cañón y nos colocamos, por fin, de pie sobre un borde rocoso para ver descender la noche sobre la tierra encantada. Abajo, a nues tros pies, entre muros de roca, corre el río Yellows tone.
Apenas cae la sombra sobre los muros del cañón. insensiblemente cierra la noche en torno a nosotros, el crepúsculo matiza la roca con hermosos y delicados tintes. Pasa por todos los tonos de color: anaranjado, castaño, amarillo y gris oscuro. El Gran Cañón de Yellow stone añade a la grandeza y hermosura que impresiona el ánimo, esta gloria del colorido delicado y armonioso.
Rompe el silencio de aquella soledad el distante rugido de las cascadas y el súbito batir de gigantescas alas al remontarse un águila en el aire bajo el mismo borde en que nos hallamos.
La noche, que nos cubre con su manto, hace pender de vista el Gran Cañón y pone término a.
nuestra visita al impresionante e inolvidable parque de Yellowstone.
LA REPUBLICA. Viernes de noviembre de 1984.
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