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TECNOLOG sunt TITUTO INSTITUTO TECNOLOGICO LOGICO DEPARTAMENTO DE INGENIERIA FORESTAL COSTA RICA OS EL RALEO FORESTAL, TECNICA DE MANEJO Ing. Ruperto Vargas Sanabria Bi Este doc. Tercera Parte MO GERIS ste es uno de los criterios establecidos para ộc terminar cuando practicar los raleos, su mitante es la determinación de estos dos itlores extremos para conocer cuantos orboles ralear.
En el período entre raleos. el árbol que guedó en pie aumenta su diámetro (engrose) y ğu área basal individual.
Raleo por lo alto: También llamado raleo de copas.
Su objetivo es librar o favorecer a aquellos árboles prometedores de las clases dominante o codominante a través del corte de otros árboles en el rodal de las clases superiores dominantes o codominantes que interfieren el crecimiento de los primeros. Hawley y Smith, 1982. En sí se favorece el nivel intermedio de la plantación, cortándose árboles demasiado grandes o bien pequeños y aquellos cuya copa retrasa el crecimiento de árboles vigorosos en el nivel medio. ver figura No. pos de raleo: Galco por lo bajo Consiste en el corte de todos los árboles el nivel inferior en el rodal o plantación de 11a misma edad (coetaneo. dependiendo de la intensidad con que se practique (número de årboles a cortar en el raleo) se pueden dejar juellos árboles cuyas copas reciban luz en su parte superior. dominantes) y en su parte perior y lateral (codominantes. Camacho, 80 Daniel et al. 1982. ver figura No.
EL ARTE DEL ZURCIDO 10 Figura No. Raleo por lo alto Hoe vor lo bao Raleo de selección: En este, el corte se practica sobre todos los árboles dominantes y aquellos que no pueden sobrevivir al siguiente raleo. Su objetivo es promover el crecimiento de los estratos intermedios (Camacho, 1980. a través del corte (selección de los árboles que impiden un crecimiento homogéneo en altura en el mismo y deseables de dejar crecer. ver figura No. Continúa)
Figura No. Raleo por lo bajo En el observamos que algunos árboles de menores dimensiones permanecen en el rodal una vez que este ha sido raleado. Esto se debe a que la apertura del rodal debe tratar de ser lo más homogénea posible, no dejando grandes claros o espacios cubiertos en el mismo. Esto eliminaría el efecto posterior de competencia entre los árboles, comportándose como árboles individuales, en perjuicio directo del efecto que pueda provocar el raleo Sen el rodal como masa total.
El cfecto que persigue básicamente este tipo de raio es el de estimular aquellos arboles mas vigoroso OM Hay que aprender a remendar. Zurcidos y remiendos no son, ciertamente, labores agradables. Sin embar go, son muy necesarias: un zurcido o un remiendo bien hecho, dan idea de una mujer ordenada y pulcra.
Zurcidos y remiendos representan un principio de economía, pues no es posible comprar a menudo las prendas de ropa de casa que se van desgastando con el uso.
Ante todo, téngase presente que los zurcidos sobre tela blanca se hacen con un algodón especial llamado hilo de zurcir y se ejecutan por el revés de la tela.
Zurcir es tejer. Como podemos ver en la figura 64, deben prepararse, para empezar, los hilos de la urdimbre. Cuídese de no estirar demasiado el hilo y háganse partir los primeros puntos a una distancia de casi centímetro del trozo roto.
Háganse con paciencia puntos de bastilla o hilván corto, tomando dos o tres hilos del tejido y lanzando el hilo a través del agujero. Al volver pásese la aguja por los hilos de la tela que están al lado de aquellos por los que se pasó la vuelta anterior, dejando los que antes se tomaron.
La trama se hace del mismo modo, procurando pasar la aguja alternadamente por encima y por debajo de los hilos de la urdimbre. El zurcido repondrá, en el lugar del agujero, un tejido del mismo espesor que el que falta, si se tejen con regularidad los hilos de trama urdimbre.
Como hemos dicho, zurcir es tejer.
Si se trata de paño, donde se haya hecho un rasgón, únanse los bordes de la tela pasando la aguja enhebrada con seda finísima de igual color, a través del paño haciéndola salir y entrar en el tejido hasta que los dos extremos del rasgón queden juntos y unidos. Hágase de modo que los puntos queden escondidos lo más posible y cuando el zurcido esté terminado, plánchese con la plancha bien caliente; pero poniendo sobre la tela un paño mojado.
LA REPUBLICA. Martes 22 de enero de 1985 15 Figura No. Raleo de selección

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