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LA REPUBLICA. Miércoles 29 de mayo de 1985 11 Figueres y Costa Rica, Fidel Castro y Cuba: Casos ejemplares 2 DIA 15 del presente mes, durante una entrevista radial en Panamá. Radio Cadena Millonaria. me preguntaron cuál era el líder (o lideres) que yo admiraba y veia como ejemplos o puntos de referencia en el marco de mis concepciones y actividades políticas. Res.
pondí que no creía en modelos a copiar, pero sí en los grandes hombres como fuentes de enseñanza y de inspiración. Seguidamente afirmé que, a pesar de que critico las posiciones de José Figueres en lo que respecta a la actual dictadura nicaragüense, contra la cual lucho, veo en él un gran líder, un paradigmático demócrata de nivel continental y mundial.
Para aclarar la aparente contradicción, debo empezar por recordar un concepto de Gregorio Marañón leído hace ya varios años que me impactó y nunca he olvidado. Sostenia el insigne médico y humanista español que a los hombres (o mejor dicho a la obra de los hombres) se les debe juzgar hasta cierta edad; porque llega un momento en que los humanos, por imperativo biológico, decaen y cambian: para los efectos de su obra, ya dejaron de ser ellos mismos.
Claro, esto es muy relativo; porque la relación entre las tres edades (cronológica, fisiológica y mental)
no es igual en todos los individuos.
No llegamos a la adolescencia, madurez y vejez automáticamente al cumplir determinado número de años; asimismo, hay individuos ex cepcionales que alcanzan muy avanzada edad con las facultades intelectuales prácticamente intactas, pero excepciones al fin.
El asunto es de vital importancia en el campo de la política. Porque es allí donde las actitudes y acciones de los hombres en especial de los líderes se proyectan y afectan mayormente al grupo o sociedad en que viven.
Preocupado como político y como médico por todo lo relacionado con la psicopatologia del poder (ver mi escrito La Opiomania del Poder. me parece que el concepto del polifacético científico español llama a reflexión. aunque no es mi intención profundizar en el tema de la senilidad en los líderes y dirigentes y los estragos que causa en la personalidad de los mismos y, de reflejo, en las sociedades si creo que vale la pena considerar el tema desde cierto ángulo politico ideológico. Nada mejor para ello que un buen ejemplo: Figueres y la democracia de Costa Rica; instituciones ambas de dimensiones continentales, inclitos patrimonios de nuestra identidad latinoamericana.
Figueres en 1948 lideriza el movimiento político militar que instaura en Costa Rica una democracia desarmada que no inermeejemplar para América y para el mundo. Tan ejemplar y bolivariana que ha sido y es la pesadilla de las dictaduras americanas, tanto de derecha como, sobre todo hoy, de izquierda.
Figueres en 1985 es un dolor de cabeza para la democracia que ayudó a fundar; pero, más que eso, es prueba viviente de que sólo la democracia puede salvaguardar a las sociedades de las desviaciones Dr. Hugo Spadafora que por senilidad, por opiomania del poder o por otras causas, puedan acusar sus dirigentes. Hoy Figueres, el líder más querido y respetado en Costa Rica, dice y hace cosas que desdicen bastante su pasada trayectoria. Pero, lo más importante, sus despropósitos no ponen en peligro la estabilidad de la democracia cuya solidez él mismo contribuyó a alcanzar. Qué mejor aunque paradójico monumento para un lider en el ocaso de su carrera. Qué mejor demostración de la vitalidad y fuerza de una democracia? Porque en el reverso de la medalla podemos ver lo que son las dictaduras. Sencillamente preguntémonos. Qué garantias tienen los cubanos de que la vejez de Fidel no les depare mayores sinsabores y desgracias. Qué mecanismos politico institucionales pueden poner a salvo a la tierra de Martí de una senilidad aberrante del barbudo dictador. Idem para Haiti, Paraguay, Chile. El contraste no puede ser más estridente. En Costa Rica las ocasionales metidas de pata del venerable y venerado lider, aunque embarazosas e irritantes, son elocuentes y reiteradas evidencias de la fortaleza de una democracia que posee los mecanismos capaces de protegerla inclusive de los excesos de sus más reputados líderes.
En Cuba, en cambio, bien pueden preocuparse los isleños ante las terribles interrogantes e incertidumbre que plantea la vejez de un dictador cuyo poder no conoce limitaciones ni regulaciones.
Hablando de dictaduras y de psicopatologia del poder, años atrás un científico propuso a las Naciones Unidas (O. un proyecto que estableciera el requisito de un examen psiquiátrico a todos Los Jefes de Estado y de Gobierno en el mundo. Si tenemos presente que para obtener la licencia de conducir, para ingresar a escuelas y universidades, para ocupar ciertos puestos de trabajo, etc. se exigen exámenes médicos que incluyen la exploración psicológica del candidato, realizaremos cuánto sentido común encierra la tal propuesta. Porque si algo nos enseñan las experiencias históricas de los Nerones y Caligulas, los Hitler, los Stalin y los Idi Amin es que nada ha hecho tanto daño a la humanidad como los monstruos paranoicos, esquizofrénicos y adictos al poder que han extendido a pueblos enteros los efectos catastróficos de su enfermedad.
Pero claro, en un mundo donde el sentido común es nada común y si muy escaso, en un mundo donde todavía la mayoría de los hombres viven bajo sistemas dictatoriales, la tan inteligente propuesta no tiene terreno fértil para arraigar.
Las opiniones contenidas, en los artículos publicados en esta página, son las personales de quienes las firman y no coinciden, necesariamente, con las del periódico.
Lic. Atilio Vincenzi Las pruebas ultramarinas y los Caros Quinteros IEMPRE fue proverbial entre los abogados la frase de que el Inspector Judicial tiene jurisdicción de mar a mar y de frontera a frontera. Pero ahora asistimos con sorpresa a actuaciones de funcionarios con más jurisdicción territorial. El Organismo de Investigación Judicial ya trasciende nuestras fronteras y va a tomar pruebas ultramarinas inclusive con permiso de la Corte. Admirable ampliación de sus facultades.
Pero lo que más nos sorprende es por qué motivos esas pruebas no fueron tomadas aquí, cuando tenian a todos los imputados en sus manos; ignoramos por qué motivos no se hizo ninguna investigación aqui, antes de la expulsión de esa gente, cuando era obligación de las autoridades y específicamente de la OIJ, como lo ordena el artículo 161 y siguientes del Código de Procedimientos Penales, cuando se tiene noticia de la comisión de hechos delictuosos. En el caso de los mexicanos se señalaron los delitos de resistencia agravada, contrabando de armas, contrabando de joyas, falsedad de documentos y el delito internacional de tráfico de drogas. Todos esos delitos de obligada persecución en nuestro país. Dónde está la investigación preliminar ordenada por el artículo 166 de ese Código. Por qué no funcionó la denuncia al Ministerio Público. Por qué no se puso a la orden de los jueces a los presuntos implicados. Si a todo esto agregamos que resulta extraño que se vaya a tomar declaración como testigos, a unos imputados que se tuvieron detenidos aquí, inclusive si tomamos en cuenta la jurisprudencia nacionai y mundial de que las declaraciones de imputados no son prueba, resulta mucho más sorprendente esa recepción de prueba ultramarina. Por ejemplo, la Sala Segunda Penal, en resolución de las hs. del 20 de abril de 1978, refiriéndose a la declaración de un coimputado. dijo: que de tal declaración no puede salir ningún cargo contra este.
por tratarse de una indagatoria en la cual puede faltar a la verdad sin responsabilidad. pero en esta causa al imputado que confesó, le tomaron declaración de testigo y quedó en libertad.
Estos mexicanos imputados y aquí detenidos, se les expulsa y luego se les manda a tomar declaración como testigos. Encima, los agentes de la autoridad sacan conclusiones de esa clase de prueba.
Como lo dijo la Sala de Casación, en resolución 50 de las 14:40 hs. del de junio de 1973. cuando se trata de apreciar los testimonios de los coprocesados debe tomarse en cuenta la doctrina según la cual el dicho de los mismos no tiene eficacia probatoria respecto a los demás.
En cuanto al equilibrio procesal del que se ha hablado tanto, queda muy mal parado, ya que la persona objeto de las declaraciones de los imputados no está ni siquiera en capacidad de preguntarlos y mucho menos de traerlos a declarar aquí, en Costa Rica. Alguien debiera explicarnos ese sistema de captación de pruebas a distancia que tiene toda la apariencia de indefensión para quien es objeto de imputaciones ultramarinas de imputados a quienes se expulsó de nuestro país sin levantarles ninguna información.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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