Guardar

LA REPUBLICA, viernes de mayo de 1986 B SECCION EDITORIAL. OPINIONES REPORTAJE CULTURA. SOCIALES CLASIFICADOS ENTRETENIMIENTOS SECCIONES ESPECIALES SPENTAGRAMA EDITORIAL No hay caso: la seguridad personal y colectiva deberá ser entendida en el futuro, como responsabilidad directa de los propios ciudadanos Algo más que palabras San José es una ciudad desguarnecida.
Con menos de 700 guardias civiles en cada turno callejero, un total de casi 850. 000 habitantes tienen que apañarsela con el hampa de la manera que se pueda.
La eterna tonteria usada como argumento para que el problema se nos haga ancho y profundo, es la de que no se debe autorizar a Seguridad Pública un presupuesto más holgado porque nos van a fabricar un ejército Esa cantinela de los grupos extremistas ha resultado, algunas veces, un poderoso freno que impide el progreso racional en el perfeccionamiento de nuestra maquinaria policial. como el asunto no tiene visos de solución, pues entonces queda válida nuestra afirmación de que urge a los ciudadanos, casa por casa, barrio por barrio, tomar las providencias debidas para que sus hogares, propiedades y vidas, no existan en peligro permanente.
Al iniciarse una nueva Administración, conviene establecer que para su reactivación económica, para salir adelante en todos los órdenes, como lo deseamos como costarricenses, hace falta algo más que palabras, se requiere acción, ejecución de propósitos, planteamientos dirigidos a ser oportunamente cumplidos, y no palabras destinadas únicamente a endulzar los oídos de los gobernados. Señalamos lo anterior, porque los costarricenses somos dados a engolosionarnos con frases, a conformarnos con ilusiones bellamente planteadas, pero eso no es suficiente, ni para el país, ni para aquellos a quienes debemos hasta las casas santas. como nuestro pueblo dice para designar a quienes están aplastados por las deudas contraídas.
Sabemos que los nuevos gobernantes llegan a sus cargos con el serio y claro propósito de hacer que la economía nacional despegue positivamente hacia niveles superiores de reactivación, pero eso no van a lograrlo con meras palabras. No basta con decir que debemos exportar más, si los trámites de exportación, por complicados y complejos, continúan constituyendo un calvario para quienes se lanzan a esa aventura; si no queda definitivamente resuelto el problema de transporte de los artículos perecederos, cada día de mayor significación en las exportaciones no tradicionales; si no se cuenta con crédito oportuno, y si los impuestos que la voracidad fiscal impone, no dejan de ser uno de los principales factores retardatarios de toda actividad empresarial. Lo propio se puede decir de la activación productiva para el consumo interno, actividad encadenada a un sistema que parece concebido para dificultar la actividad empresarial, en vez de haberlo sido para estimularla. pesar de la tendencia nacional a entretenernos con malabarismos verbales, es tiempo de comprender que no tendremos indefinidamente buen éxito con ellos en el exterior, a donde vamos a buscar plata prestada o regalada. Podemos creer que salimos del paso con aceptar al Fondo Monetario Internacional las condiciones que propone para abrirnos las espitas del crédito exterior, pero si no cumplimos, el Fondo nos cierra esas fuentes y nos coloca en la precaria situación en que hoy nos encontramos. Las palabras, no surten efectos permanentes en esos campos y, por el contra rio, su abuso sólo sirve para restarnos seriedad, y crédito. No podemos comprometernos y al cumpliminto de condiciones, creyendo que sólo estamos haciendo uso de palabras mien.
tras nos prestan el dinero, pero a sabiendas, de antemano, que no vamos a cumplir. Si llevamos el cántaro muchas veces al agua, termina fatalmente por quebrarse, y las situaciones, tan incómodas como esta en que la nueva Administración inicia labores, se presentan. Las condiciones se aceptan para cumplirlas, o no se aceptan, y no hay otra alternativa.
El país está decidido a salir adelante y a colaborar, en la medida máxima de sus posibilidades, en el esfuerzo que sea necesario hacer.
El abuso de las palabras puede dar al traste con esa disposición de ánimo, y eso sería, sin duda, lo peor que podría ocurrirnos.
Claro que con esto no queremos exculpar del todo a los responsables de la seguridad pública en el pais.
Se dan muchas situaciones que sirven para ejemplificar, con creces, lo que se llama descoordinación, movimientos retardados, debilidades y un soberano decrecimiento en la eficiencia del servicio.
Pero lo fundamental es que hay ciudadanos, políticos, gritones y grupos muy llenos de color, que parecieran empeñados a lo mejor porque sirve a sus ocultos propósitos futuros. en qu la seguridad de los costarricenses ande en muletas.
De este panorama no se salvan fronteras, ni oceános, ni rios, ni ciudades, ni aldeas.
En toda parte y lugar el delito va en aumento, simplemente porque los delincuentes viven en la impunidad. exhibir esta situación anómala, peligrosa y completamente reconocida, seguirá siendo necesario para que la población tome conciencia de que si fallan los mecanismos oficiales llamados a garantizarle paz, seguridad y orden, no queda otra alternativa que inventarse los sustitutos adecuados. VER, VER ¿CÓMO TE FUE EN ESTE CARTERAZO?
LO QUE VES, EN ESTOS DÍAS YA NO HAY BILLETERA QUE TRAIGA ALGO La República Publicado por Editorial La Razón, Director Vicepresidente: Lic. Joaquin Vargas Gené Presidente Junta Directiva Enrique Odio Herrera Subdirector: Yehudi Monestel Arce Gerente Administrativo: Luis Guillermo Holst Quirós Jefe de Redacción: Luis Carti Sánchez Gerente de Mercadeo Omar Jiménez Rodriguez Jefe de Circulación Nogui Schmidt Navarro bolo Central telefónica: 23 02 66 22 28 14 23 00 76 23 06 44 21 04 29 23 04 37 Publicidad: 22 92 15 23 05 60 Cobro de Circulación: Publicidad: 23 88 85 23 06 96 23 00 22 partado: 2130 1000 Telex: 2538 un poema Las publicaciones con este tipo de letra son pagadas Impreso en los talleres de Editorial La Razón, Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    Extremist
    Notas

    Este documento no posee notas.