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12 LA REPUBLICA. Viernes de julio de 1986 EDITORIAL PENTAGRAMASalarios y paz social ¡Había una vez. una muchachal Era una linda tarde de junio. El veranillo de San Juan brindaba un clima esplendoroso. las cinco de la tarde daban ganas de caminar a lo largo de San José.
Pero la muchacha de nuestra historia, estaba tirada en media calle. Mejor dicho, en plena avenida segunda. Exactamente por donde se podría trazar una diagonal entre el Teatro Nacional y las oficinas centrales de la Caja Costarricense de Seguro Social.
pri de tin ES ba ra СС di ni La gente, poca por cierto (era domingo) pasaba por las aceras que bordean esta arteria capitalina, sin interesarse en la persona yacente.
ng ta TE a o Lo más grave es que junto a la desmayada, estaba una niña de escasos años. La niña daba vueltas, vueltas y más vueltas, pero sin alejarse del centro de la calle. De lejos, parecia que jugaba.
La gente pasabay pasaba, indiferente, fría, ajena.
Ya nos está invadiendo la patología social de los llamados países desarrollados.
Partiendo de la base de que un aumento poco se piensa. Desde luego, no estamos en los salarios es justo para acercar la señalando la responsabilidad del estancacapacidad adquisitva de los trabajadores al miento de la producción en quienes reciben costo actual de la vida, conviene hacer una parte de ella en forma de salario. Esa énfasis en la amenaza velada que se for responsabilidad puede estar en los empremula cada vez con mayor insistencia, en el sarios, en la falta de tecnología, en los sentido de que de no accederse a los mon entrabamientos oficiales, y, posiblemente, tos de aumento pretendidos por los sin en una combinación de todos esos y otros dicatos se caería en la pérdida de la paz elementos, pero el estancamiento en la prosocial.
ducción es una realidad que afecta la paz La paz y la armonía social es un social mucho más directamente que un monconcepto de doble vía, pues su alteración no to u otro en el aumento salarial.
sólo depende de que los trabajadores ha Recientemente en Japón se reunieron gan huelgas y levanten barricadas en las los sindicatos para examinar la posibilidad calles, sino también de que los empresarios de aumentar la productividad de las empreestén en capacidad práctica de dar empleo y sas por acción de los trabajadores orgade pagar por él un salario acorde con las nizados. Lo hicieron a sabiendas de que circunstancias y condiciones del momento, una productividad más alta, en sí misma, capaz de constituir un vehículo adecuado representa un aumento en la capacidad para un reparto justo y equitativo de la ri adquisitiva del salario y, además, una posiqueza producida.
bilidad cierta de levantar la remuneración en Desocupados, cesantes, los trabajadores efectivo. Aquí se nos ocurre una cosa disno tendrían patrono contra quien hacer tinta, levantar la remuneración aunque con huelgas, pero esa situación constituiría una ella coloquemos a las empresas en conalteracion del equilibrio social mucho más diciones no rentables, en incapacidad abterrible que el pago de salarios a un nivel no soluta de mejorar la productividad.
tan alto como el que todos pretendemos, y El tema es muy importante y lo peor que esa realidad no es despreciable cuando se con él puede hacerse, es tomarlo para votrata de revisar los montos de una de las ciferar en las plazas públicas. El salario cargas en los costos de producción.
responde a una realidad integral de la El salario es tal, porque representa la economía en un momento determinado, a no posibilidad de adquirir bienes, pero para ser que el propósito sea aumentar la crisis, poder comprarlos se requiere que tales bie acelerar la inflación, conformarnos con recines existan. En ese aspecto representa ri bir más dinero que para nada sirve.
queza producida, de la que el salario es No todas las empresas están, desde parte. Sin respaldo de producción, el salario luego, en la misma condición de produccarece de sentido y, lamentablemente, exis tividad, o de costos, o de ahorro, o de tecte una preocupación permanente por au nología. Una fijación general, sin distingos, mentar los salarios, pero no se ve esa en estos momentos, puede ser peligrosa.
preocupación, por ninguna parte, si se trata Ni los patronos están en Costa Rica por de aumentar la producción que podría res explotar a los trabajadores, ni éstos pueden paldar el contenido de los salarios. La rea estar por hacer reventar a las empresas. Hay lidad fría del momento es que la producción que buscar el término justo, en conformidad nacional no aumenta, permanece estan con las circunstancias, y confiar en quienes cada. En consecuencia, se pretende ganar hemos encargado para hacer las fijaciones más, pero hay conformidad para que el que, en todo caso, son mínimas, de manera aumento sea meramente nominal, pues si que los asalariados, de acuerdo con su no responde a un aumento en la producción, capacidad y eficiencia, pueden lograr mejono se pueden adquirir más bienes con lo res salarios y no habrá un patrono que no lo recibido, allí hay una contradicción en la que entienda así frente a un buen trabajador.
Cuando un transeúnte que se ocupó del caso solicitó ayuda, alguien le contesto interrogando. Estará borracha. Estuviera ebria, neurótica o desmayada, necesitaba urgente auxilio.
Por lo menos que los choferes de los vehículos cooperaron, deteniéndose mientras se trasladaba a este ser humano a la acera. Una vez allí, recuperó el conocimiento.
Pero la historia no termina aquí, ya que al indagar el porqué del desmayo, pudimos darnos cuenta, con el corazón oprimido por la tristeza, de que todo este episodio de la vida real. al igual que en las novelas de ficción, apenas estaba comenzando: fue provocado por el HAMBRE. Sí!¡POR EL HAMBRE. La protagonista, de tan sólo 19 años, había salido con una de sus pequeñas gemelas, desde hacía tres dias de un lugar lejano de Alajuela. Venía esperanzada a la capital. Con veinte colones en su raida cartera, se había dedicado a tocar de puerta en puerta.
No sabía leer ni escribir. Creyó, candorosamente, que iba a serle fácil conseguir trabajo en oficios domésticos. Cuando se desmayó, estaba agotada de medio dormir en cualquier parte, y, lo que es casi increíble. no había probado bocado en todo ese tiempo.
EL BANCO CENTRAL PONE DISPOSICIÓN DEL PÚBLICO 135 MILLONES EN MONEDAS DE DOS Esto sucedió una tarde soleada de junio. aquí, en San José de Costa Rica. es verdad. No es un cuento.
POR MONEDAS NO HAY PROBLEMA, QUE AHORA NO HAY MISERIA La República TELEFON Publicado por Editorial La Razón, Director Vicepresidente: Lic. Joaquín Vargas Gené Presidente Junta Directiva Enrique Odio Herrera Subdirector: Yehudi Monestel Arce Gerente Administrativo: Luis Guillermo Holst Quirós Jefe de Redacción: Luis Carti Sánchez Gerente de Mercadeo Omar Jiménez Rodríguez Jefe de Circulación Nogui Schmidt Navarro Central telefónica: 23 02 66 22 28 14 23 00 76 23 06 44 21 04 29 23 04 37 Publicidad: 22 92 15 23 05 60 Cobro de Circulación: Publicidad: 23 88 85 23 06 96 23 00 22 hello partado: 2130 1000 Telex: 2538 7 Las publicaciones con este tipo de letra son pagadas Impreso en los talleres de Editorial La Razón, Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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