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LA REPUBLICA OPINION 11A Lunes 30 de agosto, 1999 Foro CON EL LECTOR Industria eléctrica y su importancia Nuestros periodistas opinan ¡Fuera los brujos!
He leído durante muchos meses los comentarios y las propuestas de parte del Gobierno y las personas interesadas de defender la apertura de mercado, lo mismo que aquellos que se oponen a las ideas de la globalización, cuando se refiere al sector eléctrico.
Los primeros lo ven como una forma más de se guir impulsando la venta de todo lo que suene a empresa pública en manos del Estado, sin importarles si el servicio es eficiente con buena cobertura, buen precio o excelente calidad, esos aspectos los dejan de lado, pues se expondrían al ridículo, en el caso del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE. por ejemplo, si lo mencionaran.
Los segundos, en tres grupos claramente identificados: los que se oponen a ultranza ante cualquier cambio, los que creen en un proceso gradual en donde la empresa pública se prepara para compe tir y los que creen que el país o el área centroamericana es pequeño para la participación de muchas empresas y es mejor no repartir el mercado eléctrico más de lo que está.
Atención particular les he puesto a aquellos grupos personas o políticos que sirven solo de polea de transmisión de ideas de otros, en sus comentarios que no pasan siempre de lo mismo, argumentos que se que dan entre camagua y elote; eso sí, confunden a algunas personas que los leen con buenas intenciones; por eso lo comento, no por la importancia de sus argumentaciones sino porque es una excelente forma de aclarar e identificar a oportunistas y serviles de los más mezquinos intereses de la sociedad, pretendiendo socavar los principios de solidaridad y búsqueda del servicio universal.
El sector eléctrico y las empresas que se dedican a la producción, transporte y distribución de electricidad, además de las atractivas ganancias o utilidades derivadas de la industria, deben tener una serie de responsabilidades diferentes a las de otras ramas de la producción, al menos en nuestro país y por idiosincrasia cultural. Este servicio público se debe prestar con una excelente calidad, se debe cobrar con ganancia a quienes tienen los recursos para pagar y se debe subsidiar a la población que más lo necesite.
Como este servicio mejora la salud pública y la calidad de vida de los costarricenses, las decisiones que se tomen en esta industria deben hacerse con mucho cuidado, ya que inciden directamente en la población. Por lo tanto, éstas no se de ben tomar a la ligera ni por los políticos de turno ni por los ideólogos de moda, estas decisiones o cambios, si tuvieran que hacerse, tendrían que someterse a consulta popular.
Como también incide en la educación lo mismo que en el medio ambiente, a los educadores y los ambientalistas habría que consultarles. Con mucha más razón a sus dueños, los costarricenses.
Sin conocimiento sobre la industria eléctrica y su importancia histórica y social, me llama poderosamente la atención la ligereza de los comentarios que nos lle gan por los medios periodísticos que no educan sino que confunden.
También llamo la atención a los políticos y sindicalistas, expertos e ideólogos, porque su responsabilidad no es solo para exponer sus planteamientos sino también y más importante es la responsabilidad de informar y educar a la población con transparencia y sin intereses propios o ajenos, ya que ese tema nos atañe a todos pues la empresa que tenemos es de todos.
Para eso sugiero a los medios de comunicación, empezar una serie de artículos pertinentes a esta situación: iniciando con una reseña histórica de esta actividad industrial en Costa Rica para luego desarrollar temas tan importantes como universalidad, tari.
fas, precios, seguridad energética, desarrollo de la electrificación rural para luego poner en el tapete la propiedad de las empresas, acceso a las redes, inversiones de capital, empréstitos y muchos otros más que personas u organizaciones pueden sugerir. Hermanitu y hermanita nusotros lus caciques de la selva amazónica venimos a esta la ciuda para curar sus malas influencias.
Con un imitado acento, mala pronunciación y protegidos bajo el anonimato que les da la radio, una inmensa cantidad de brujos o maestros invaden las ondas hercianas diariamente.
Conozco de cerca a estos aprovechados, ALEJANDRO pues durante mi función de controlista en FONSECA HIDALGO una emisora nacional pude apreciar cómo varios de ellos adivinaban el futuro. además de otras cosas.
Uno de ellos, con muchos años en el negocio, pedía al compañero de cabina que le atendiera la llamada, solicitara to dos los datos, incluida la fecha de nacimiento, por supuesto, y se los comunicara por escrito. Lo que el farsante transmitía era solo el inicio de la llamada, en la que saludaba a la víctima y después le advertía que pensara su fecha de nacimiento mientras realizaba el estudio.
Otro de ellos, un locutor de voz chillona ahora se hace llamar profesor y al preguntarle el porqué de sus inicios, manifestó: es que la cosa no iba muy bien como locutor ni como cobrador, pero Dios me iluminó esto y ahora sí veo la plata.
Otro más, unos suramericanos que llegaban a la emisora en auto rentado, con fuertes cadenas de oro en su cuerpo, para realizar su trabajo se basaban en recortes de la prensa de su país de origen y solo les cambiaban el nombre del lugar y de la persona.
Muchas cosas me indignan de esos casos que se repiten en las emisoras costarricenses, y los señalaré a continuación.
Uno de los más absurdos es que estos brujos, porque de mentalistas no tienen nada, utilizan hasta la saciedad los nombres de Dios y Jesucristo, y relacionan su lucrativo negocio con la divinidad y lo sagrado.
y Algo más que no entiendo es por qué la Cámara Nacional de Radio u otro organismo que una a las emisoras involucradas, no suspende esta basura radiofónica, si no por el conte nido y deformación que pueden generar en sus oyentes, entonces por la mala calidad de la producción. el Gobierno. conoce de estos casos? Le interesará saber cuántos de ellos están indocumentados.
Lo más triste no es darnos cuanta del negociazo o envidiar a los vivillos que gozan jugando con el dinero y proble mas de las demás personas. La verdadera tristeza radica en que miles de costarricense se aferran a una pirámide, amuleto, hierba, trabajito o hechizo de estos sabios profesores que cada día se entregan a sus clientes, por una módica suma de varios miles de colones.
FRANCISCO AGUILAR GARCIA La guerra de Yugoslavia y sus implicaciones Cartas La guerra en Yugoslavia duro diez años. Su última y dramática batalla se libró en la región de Kosovo. decir verdad, todavía no estamos seguros si esta guerra efectivamente ya ha terminado, pues una eventual pero previsible secesión de Montenegro podría llevar a una nueva confrontación con el régimen de Milosevic que, aunque muy debilitado, todavía no parece derrumbarse.
Lo que sí sabemos es que el resultado inmediato de esta guerra la primera de la postmodernidadha sido la desintegración del Estado federado que Tito había forjado y liderado después de la II Guerra Mundial. El Estado Nación, surgido a la sombra del gran líder guerrillero antifascista, se ha desintegrado en medio de un baño de sangre y horror, que a la opinión pública mundial hizo recordar las más espeluznantes pesadillas de la Alemania hitleriana, surgiendo en su lugar una gama de estados etnia que, a la luz de lo que hoy vemos en el resto de la Europa del Este, parece ser el destino histórico de las antiguas repúblicas populares.
Hoy más que nunca, la península de los Balcanes se ha balcanizado. poniendo en evidencia la crisis del Estado Nación y su modelo centralizado y vertical surgido de la Francia revolucionaria (1789 1815) y todo lo que ésta implicaba: concepción nacionalista y centralista del Estado, filosofía racionalista y laica de corte ilustrado, ideología revolucionaria de inspiración jacobina, instauración de la República y promulgación del código civil. este bagaje histórico ideológico y sus secuelas en el mundo entero, se le dio el nombre de modernidad. De esta concepción se han nutrido los dos últimos siglos hasta el punto de que hacer politica ha consistido en la práctica, en construir y consolidar estaу dos nación. Si toda esta herencia hoy parece estar en un declive que se manifiesta en su forma más dramática en la cruenta desintegración del Estado Nación en diversas regiones, la conclusión que muchos han sacado es que ya estamos en otra época histórica: la mal llamada postmodernidad. que se caracteriza por la globalización de la economía. Crecientes empresas transnacionales de las cuales 70 son de origen norteamericano, son dueñas de prácticamente toda la riqueza del planeta debido a que controlan las altas tecnologías y la universalización de la concepción occidental de la política (democracia representativa y Estado de derecho. Paradójicamente, la ética en que se funda este proceso de sistemática occidentalización del planeta tie ne sus orígenes en la raíces medievales de la modernidad: la doctrina de los derechos humanos, cuya concepción filosófica se inspira en la idea tomista de ley natural y que, pasando por la escolástica tardía salmantina (Vitoria) y la Revolución Holandesa (Spinoza) impregna iambién los procesos históricos que die ron origen a la modernidad: la Independencia de Estados Unidos (Jefferson y Paine) y la Revolución Francesa con su promulgación de los Derechos del Hom bre.
Vistas así las cosas, la recién pasada guerra de Yugoslavia nos aparece más que como la última batalla de la Guerra Fría, como el parto doloroso de una nue va época. Con ello surge igualmente una nueva concepción de la guerra y una grave crisis del orden internacional de imprevisibles consecuencias. pero esto será tema de una próxima reflexión.
Felicita a LA REPUBLICA Deseo expresar mi satisfacción por el artículo publicado en LA REPUBLICA el domingo 10 de agosto, sobre el tema de los humedales, nota que a la vez se utilizó como título principal de portada. la vez, le informo que se ha creado, mediante decreto, el Programa Nacional de Humedales y un Consejo Asesor en esta materia, por lo que nos gustaría facilitarle información al respecto ARNOLDO MORA RODRIGUEZ PROFESOR DE FILOSOFIA UCR ORLANDO MORALES COMISIONADO NACIONAL DE HUMEDALES MINISTERIO DEL AMBIENTE ENERGIA Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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