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10C LA REPUBLICA. Lunes de junio de 1995 Deportiva La ultra no la vio.
buen gali estampadas en cualquier parte Conforme el día se fue pintan cánticos y porras.
fuerza cuando la buseta HB659 esdo de domingo, con los primeros En los alrededores del Correo tacionó frente a una de las entrarayos del sol, un enjambre huma hubo un conato de pleito, cuando das y descendieron los ídolos mono tomó la ca un grupo de chapulines arreme rados. Detrás de ellos, atropellanpital, donde la tió contra vendedores de entra do, un grupo de saprissistas romgran mancha das falsas que los habían timado, pió el cerco de vigilancia, dismorada hizo provocando la primera interven puestos a ver el juego contra vientrillo con ción policial de la jornada. to y marea.
rumbo a Ti De pronto, una caravana de Todos quienes ingresaron al bás.
buses rompió el consenso mora sector de vestuarios, bajo la graCon paso do y puso nuevos colores al am dería sur, sintieron un escalofrío presuroso, biente: el rojo y negro. Llegó la recorriendo el cuerpo. El salto de pulso acelera turba manuda. modesta en nú miles de aficionados sobre la esdo, caras pin mero pero con buen galillo, e hi tructura de cemento invocaba los AMADO HIDALGO tadas cual ac zo su nido detrás del marco nor fantasmas de los últimos terre Colaborador especial tores de mi te, rodeada de saprissistas. motos e invitaba a buscar refugio mo, miles y las nueve ya el estadio esta en otro lado.
miles llegaron hasta la parada de ba colmado, y en los alrededores Entre tantos y tantos seguido buses donde montarían sus ilu se fueron juntando los estafados res morados, los 500 manudos susiones en un viaje de temores frieron la mordaza de la multicontenidos. La turba manuda. tud. La ultra, con sus cánticos, se las ocho de la mañana ya poadueño del escenario: miles de blaban la gradería sur, pero desmodesta en número pañuelos y camisetas agitadas al de el viernes muchos de ellos haviento, caras pintadas, banderas bían iniciado sufiesta particular, pero con en un pulso contra la la turba mallo, hizo su nido de del cuerpo y cuantos souvenirs nuda en el bar Río.
fuesen imaginables.
El sábado, día previo, se la pa trás del marco norte.
Detrás de la malla, una quinsaron ensayando coros y realizaceañera atesoraba contra el peron una manifestación de fuerza cho un enorme peluche morado, en los alrededores del estadio. por revendedores y aquellos que figura de monstruo, mientras Ahora regresaban al escenario no pudieron comprar boletos (ni unos metros más allá la escultude sus alegrías interminables, siquiera falsos. presionando en ra de una horrible vieja, seguido desde el día en que el chileno busca de una gota de caridad. ra saprissista y en manos de un González llegó con su valija de Algunos pudieron entrar a la recalcitrante aficionado, ponía su nota de humor en el escenario. Jamás, jamás, jamás serán campeones, liguistas maricones, lo dice su papá. La ultra no de ja de cantar y toda la tensión parece desbocarse en ese repertorio de vivas para su equipo e insultos para el rival. Llora, llora, la Liga llora. Vamos, vamos moraaados, qu esta tarde tenemos que gaMarcos Monge La República nar.
El pequeño de la cara pintada vivió el juego con alegría y drama. falta de media hora para el arranque salió Alajuelense a ca decir su adiós, vuelta olímpica in Negro hijue. le gritó a Rilentar, encabezada por Nahamán cluida, mientras el reloj humano chard Smith.
González y bajo una rechifla de empezaba a acelerar con la cerca Entre tantos fiebres, una señopadre y señor. Juan Carlos Ar nía del pitazo inicial.
ra abrió paso a su bandeja cargaguedas avanzó paso a paso, tocó da de cigarros, confites y demás el pasto con la mano derecho y estampó la señal de la cruz sobre la frente. Minutos después, sería la ultra recibió un morado y blanco en la cabeza de nunciaba sus preferencias. Alguprotagonista y causante de un nos aprovecharon para comprar largo silencio en el graderío.
Un liguista solitario, en platea mientras otros la insultaban pay cerca del cuartel de la ultra, oso ra que dejara de estorbar.
levantar su bandera de colores enemigos y enfrentó, con estoigarganta.
Enrique Díaz, aplaudido hasta el cansancio cuando se dio la cismo, una serenata dedicada a alineación, llegó hasta una esquisu madre.
El golpe del silencio na para estrechar la mano de un Más allá, la turba rojinegra falta de siete minutos salió amigo negro, al tanto que un teraprovechaba cualquier pausa el cuarteto arbitral, vestidos de cero aprovechó para pedirle la morada para hacerse escuchar. verde, ante la silbatina de algu camiseta como recuerdo.
Hombres y mujeres con pañuelos nos y la indiferencia del resto. Si Lléguese al camerino. al a manera de turbantes, uno con guió Saprissa, bajo un estruendo canzó a decir Díaz, seguro de que el pelo amarillo como Dennis humano, matizado con serpenti la victoria sonreiría, al final de lo Rodman astro de la NBA. ento nas, papel, y humo blanco y mo que esperaba fuese su último parnaban los mismos cantos sapris rado.
tido.
sistas, cambiando la palabras cla Allí, allí, allí está el cam Un niño de escasos siete años, ves.
peón. cara pintada con blanco y mora No pare, Liga, Liga. No pa Después vino la Liga y atrono do, se persignó con el pitazo de re, Liga, Liga.
nuevamente la silbatina. Badú, Victor Rodriguez e inició un ri LLora llora, Saprissa llora cara de tiesto. grito un aficionaEsta escultura de una anciana morada, puso nota humorística en medio tual festivo que le duraría novenLos chilenos de la ultra se ti do, mientras otro dejaba asomar de la angustia morada.
ta minutos, de alegría y sufriEste documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Biblotecas del Ministerio de Cultura y juventud Costa Rica. miento. Otro, más inocente por Con el gol manudo, golosinas, al tiempo que una lazo golpe al corazón que algo con qué matar la ansiedad, le repercutió en la Marcos Monpe La República y

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