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Hogar y decoración 10 AS AS Espacios a iAna María Parra Aravena Para La República ar as si al 7H Aranjuez camino a un pasado sin rostro 9. a oy, un esqueleto de horcones, restos de maderas, suciedad y un paisaje grotesco es lo que queda de una joya arquitectónica cuna del arte costarricense. La antigua casa de Max Jiménez, como un espejo, refleja impaciente la triste realidad de una Costa Rica impotente ante la destrucción de su pasado.
Por su estilo arquitectónico tropical, sus casi cien años de antigüedad y por haber albergado a uno de lo pilares de los movimientos artísticos del país, el escritor, pintor y escultor Max Jiménez Huete, este inmueble fue declarado monumento de interés histórico arquitectónico, por decreto ejecutivo, en marzo del presente año.
Pero el amparo legal no fue suficiente para evitar que esta casona, situada en la calle 21 en el barrio Aranjuez y antigua sede de la Universidad Hispanoamericana, siguiera el oscuro camino de otras obras consideradas verdaderos registros históricos, que fueron demolidas y sus espacios usurpados por estacionamientos, como sucedió con la antigua Biblioteca Nacional y la Casa de Los Leones, ubicada frente al Hospital San Juan de Dios IL a 2e e 70 ili Escenario de polémica o Según la Universidad Hispanoamericana, actual propietaria de la casona, la declaratoria de patrimonio histórico ha sido un acto irresponsable por parte de las autoridades del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, pues durante años la casa fue propiedad de la universidad y en ese lapso el Ministerio nunca se preocupó Herbert Arley La República por el inmueble y no fue sino hasta La casa que una vez ocupara el pintor Max Jiménez, deiniciados los trabajos de demolición clarada patrimonio nacional, no pudo escapar a las trabas que a espaldas nuestras tramitaron jurídicas o a la destrucción de manos vandálicas.
un decreto cuando a nosotros no se nos había dicho nada declaró Angel Marn, director administrativo de la pesar de que ese fin de semana Según Marín, la Universidad no es Universidad Hispanoamericana. Se las fuerzas vivas del barrio y las enti responsable de la situación de insegugún Marín, desde hace cuatro años se dades interesadas detuvieron los tra ridad pues las autoridades nos impiproyectó que el espacio que ocupa la bajos de demolición, no pudieron evi dieron volver a entrar en la casa en casa actualmente se convirtiera en el tar daños considerables a la casa, que una forma jurídicamente ilegítima. área verde de la nueva sede, y los pla quedó expuesta a los elementos natu por lo cual la Hispanoamericana imnos y permisos ya habían sido aproba rales y al vandalismo de un grupo de pugnó el decreto de declaratoria por dos por las autoridades correspon antisociales que, durante el día y la considerarlo violatorio de los deredientes.
noche, desmantelan la propiedad a chos constitucionales de propiedad.
Sin embargo, la Asociación de Ve vista y paciencia de las autoridades. Aranjuez sufre el temor a un incinos de Aranjuez y el Ministerio de Al quitar los guardias, la casa cendio por las lamentables condicioCultura alegan que la universidad es quedó expuesta y los crackeritos la nes del inmueble y de que los centetaba enterada de que este decreto esta empezaron a saquear. Las partes de narios árboles de corcho que custoba en trámite y, a pesar de ello, orde la casa las han vendido e incluso gen dian el frente de la propiedad donde naron la demolición un fin de semana, te del barrio ha comprado latas a se ubica la mansión sean derribados, prácticamente diez días antes de que 250 afirmó Marité Valenzuela, se pues la Municipalidad de San José no el mismo apareciera publicado en La cretaria de la Asociación de Vecinos les da el mantenimiento adecuado, Gaceta.
de Aranjuez.
afirmaron los vecinos.
Una luz en el camino La nueva Ley 7555 crea una comisión naciona que el 14 de diciembre abrió un expediente para resol ver el caso de la mansión de Max Jiménez en un plazo máximo de dos meses y con la intervención de la De fensoría de los Habitantes como mediador.
La lucha emprendida por los vecinos de Aranjuez demuestra que es el ciudadano quien debe defende su entorno y su propia historia. Este es el único caso en que los vecinos se preocupan y dan una valoración especial al patrimonio nacional exalto Gerardo Chava rría, director del Centro de Conservación del Patrimo nio Cultural. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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