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Nacionales ALTSTAT AS LA REPUBLICA ZA Sábado 20 de enero, 1996 Contraloría analiza posible destitución de auditor Exjerarcas de RECOPE al Ministerio Público Por anomalías en la venta de combustibles marinos, la refinadora dejó de percibir al menos 110 millones de 1992 a 1994.
Las anomalias que mediaron en la venta de combustibles marinos, hecha por RECOPE durante el Gobierno anterior, serán elevadas a los tribunales.
ROCIO PASTOR La República La Contraloría General de la República recomendó a RECOPE elevar al Ministerio Público el viejo expediente de los combustibles marinos, vendidos a un precio preferencial a la Corporación de Productos Químicos (COPROSA) de 1992 a 1994, mediante un contrato viciado de irregularidades.
Según confirmó el contralor Samuel Hidalgo las anomalías en las que se incurrió deben ser trasladadas a los tribunales por la actual junta directiva, presidida por Manrique Gómez, para sentar las responsabilidades de los jerarcas de la anterior administración.
Entretanto, Hidalgo afirmó que analizan la posible destitución del auditor de la refinadora, Marco Rueda, a quien se le cuestiona haber entregado informes sobre las transacciones al presidente ejecutivo (en ese entonces Armando Balma) y no a la junta directiva en pleno. Nosotros recibimos una serie de informes de auditoría, pero debe ser la administración de RECOPE la que eleve la causa a los tribunales. Eso ya no nos compete. enfatizó el contralor, quien reiteró que el contrato para vender combustibles marinos a COPROSA no tuvo ningún asidero puesto que ninguna de las partes estaba en capacidad de honrarlo.
SURAS Oleo de privilegios Vieja historia Informes de auditoría constataron las siguientes anomalías en el negocio de los ifos. COPROSA se le vendió cada tonelada métrica de combustible a menos que el precio internacional de ese momento.
Por este concepto, la Refinadora dejó de percibir al menos c110 millones.
recope La rebaja a la corporación no se justificó técnicamente y tampoco fue refrendada por el Servicio Nacional de Electricidad (SNE. El contrato El caso se remonta a febrero de 1992, cuando la gerencia general de la refinadora acordó la venta, a un precio preferencial, de los combustibles marinos a COPROSA. Antes de esa fecha, RECOPE tenía el monopolio de su comercialización.
El coordinador comercial de la corporación, Claudio Ramírez, tenía vínculos con el jerarca Armando Balina pues se desempeñó como su asistente personal antes de incorporarse a COPROSA.
Sin embargo, ambos negaron, en ese entonces, que su relación hubiese implicado un trato especial.
Durante el convenio, la refinadora dejó de percibir al menos 110 millones solo por el precio al que vendió el producto (a menos por tonelada métrica que el valor del mercado. aunque en diferentes oportunidades se violaron las cláusulas estipuladas.
Informes de auditoría internos y externos enfatizaron la imposibilidad de cumplir con el convenio. Su principal condición consistía en la entrega de 25 mil barriles, volumen que la refinadora no tenía capacidad para almacenar ni COPROSA para recibir.
Ayer se intentó localizar a Armando Balma, expresidente de RECOPE, para conocer su opinión, pero su secretaria informó que no regresa hasta el lunes.
LA REPUBLICA quiso averiguar también la posición del actual jerarca, Manrique Gómez.
Las declaraciones las dio por medio de su asistente de prensa, Agustín Castro, quien sostuvo que el dictamen de la Contraloría simplemente reafirma lo que nosotros sabíamos desde un principio.
Empero, el periodista añadió que están a la espera de un comunicado oficial por parte de la Contraloría. Todavía no hemos recibido nada, puede ser que llegue el lunes. comentó.
En varias oportunidades, COPROSA incumplió las condiciones de pago, al entregar cheques sin fondos; sin mebargo, nunca se aplicaron las sanciones respectivas.
En los dos años de contrato nunca se efectuó una sola entrega de 25 mil barriles, como se estipuló en principio. Las ventas se hicieron al detalle, lo que generó más pérdidas para la refinadora.
El convenio entre RECOPE COPROSA se remonta a febrero de 1992, cuando la gerencia general de la Refinadora acordó la venta de combustibles marinos, una mezcla de bunker con diesel (denominado ifos) a dicha cooperativa.
El coordinador de COPROSA era Claudio Ramírez, quien fungió antes como asistente de Armando Balma, expresidente ejecutivo de la Refinadora.
Al momento de suscribir el contrato, RECOPE tenía el monopolio de su venta y abastecía a los buques en su puesto petrolero de Moin.
Ninguna de las partes tenía posibilidad de cumplir las condición principal del contrato, que consistía en la venta de 25 mil barriles por entrega.
La Refinadora no tenía capacidad para almacenar ese volumen ni la Corporación para recibirlo y transportarlo. pesar de que el acuerdo condicionó la venta a la existencia de bunker, en cuatro ocasiones RECOPE importo dicho combustible para suplir a COPROSA.
FUENTE: Fiscalización interna de RECOPE. Informes de Auditoría No 033 (mayo de 1993. No 031 (junio de 1994) y No 037 (julio de de 1994. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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