Abrir Noticia Guardar

Herodes no ha muerto

Equivocados estamos los que creemos en una secuencia lineal de mejoramiento de la especie.

Por lo menos el caso nicaragüense lo evidencia: la historia se repite. Igual que en 1978, hace cuarenta años, como cuando aquel infeliz mató a Pedro Joaquín Chamorro, ahora este tirano de turno, aconsejado por una bruja, pretende ganar tiempo y terreno, pero, más bien, prende la mecha de otra conflagración liberadora; solo que ahora el Herodes de turno se la emprende contra la juventud, sobre todo.Casi por conciencia evoco ahora una especie de premonición de la que fui testigo: los incidentes en Nandaime, cerca de Granada, en 1982, cuando los sandinistas detuvieron a Carlos Huembes, líder de los sindicatos socialcristianos, por protestar, ya entonces, contra la deriva de la original revolución. Como funcionario de mi embajada, en calidad de intérprete ayudé al presidente de los sindicatos socialcristianos, con sede en Bruselas. En el Ministerio del Interior, en Managua, no nos hizo gracia poética el verso de “centinela del pueblo” de Tomás Borge en la fachada. Recibidos por fin, mi jefe utilizó un sibilino estilo. Entre otros, me tocó traducir lo siguiente: “mi comandante, ¿no cree usted que, ante la detención abrupta de este sindicalista socialcristiano, la prensa internacional pueda estar tentada de asimilar lo ocurrido con prácticas del régimen de Pinochet?”Pocos años antes yo había conocido prácticas absolutamente fascistas en Chile: en paralelo, y en términos nada diplomáticos, mi jefe, el Sr. Peiremans, acusó al régimen nicaragüense –cada vez más filo-comunista entonces– de practicar lo mismo que la extrema derecha que tomó el poder en Chile después del 11 de setiembre de 1973. Con metralla verbal, iba acusación tras acusación. Yo, por mi cargo, debía traducir aquello; me temblaban las piernas. Tragando la filípica, Víctor Tirado de mala gana nos autorizó visitar la cárcel de Granada donde pudimos saludar al pobre preso (guardo la foto). Luego, madre mía, al ser como las tres de la tarde, almorzamos y probé una primera cerveza nica (¿Era Toña o Victoria? Da igual). Después, en otra misión, con motivo de las elecciones donde ganó la viuda del aludido don Pedro Joaquín Chamorro, nuevamente me tocó ser interprete para una misión europea y vi a varios comandantes llorando…Pero 36 años más tarde, me suena todavía en la oreja la premonición de mi compatriota. En eso estamos…. A ojos vista, ese régimen, promisor y hasta considerado modelo en varios aspectos, al poco tiempo, falto de oxígeno desde Moscú y después desde Caracas, a todas luces ya no engaña a nadie. En lo democrático, da asco su manipulación semántica de vocablos como “democracia”, “socialismo” y “cristianismo” (Y a mis interlocutores, la figura del cardenal para nada les convenció). En lo económico, nunca se logró repuntar a los niveles que ostentaba el tirano Somoza.Ahora, tristeza, frente a unos esbirros pagados por el régimen, fieles a la paga, pero sin ideología mínimamente humanista, la población sale de su cáscara prudente de Güegüence hacia la confrontación abierta. La premonición escuchada hace décadas se hace realidad. Mientras caiga esa ignominia, ¡horror, Herodes no ha muerto!Bienvenidos los aportes sobre humanismo contemporáneo. Favor limitarse a 3000 caracteres, espacios incluidos y enviarlos a [email protected] 

  • Víctor Valembois
  • Opinión
CommunismDemocracySandinismSocialism
Notas

Este documento no posee notas.