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4 Revista Dominical. LA REPUBLICA. Domingo 14 de febrero de 1988 Este es mi PROBLEMA Dra. Emily Powers Querida Emily: Tengo un mes de separada del hombre con quien vivía. Lo amo mucho y él dice quererme, pero no quiere volver conmigo. Sufro demasiado; estoy embarazada. Que puedo hacer?
Mayra Querida Mayra: Como desconozco los motivos que impulsaron a ese hombre a abandonarla y a negarse a cumplir con las obligaciones de padre, me es difícil aconsejarla respecto a la conducta conveniente a seguir. Pero usted va a ser madre y este hecho es suficiente para darle un sentido positivo a su vida. Desde ya debe tomar en cuenta, por encima de cualquier otro motivo, el bienestar de su hijo, y asumir, con responsabilidad y firmeza, sus obligaciones. Independientemente de la conducta que observe el padre, si usted cumple a cabalidad sus deberes materiales, tendrá un futuro más estable y halagueño.
Emily Powers San Vicente de Moravia Estimada doctora: Necesito su consejo para este problema: tengo un hogar feliz, hijos y un esposo muy bueno. Pero él algunas veces se va con sus compañeros de oficina y llega muy tarde a la casa; no es muy frecuente (aproximadamente una vez cada meses. pero esto me hace sufrir mucho. Yo lo he acusado a su madre, pero ella no me brinda apoyo y no lo regaña como debería ser. Qué hago?
Virginia Juan Pablo II Estimada señora: Lo primero que debe hacer es evitar comentar con otras personas los problemas de su hogar. Resuelvalos en la forma correcta: entre usted y el únicamente, sin involucrar ni siquiera a la madre. Si es mucho lo que la molesta ese esparcimiento de su esposo y él es muy bueno, hágaselo saber con serenidad y dulzura.
Por lo demás, no es conveniente que construya tormentas en un vaso de agua.
Emily Powers Turrialba Doctora Emily Powers: Hace 30 dias rompi relaciones con mi pareja, las cuales eran en unión libre. Pero lo que más irritado me tiene, es que a ella no le importó romper conmigo. Soy un hombre de buenas costumbres y sin vicios. Pero este es el segundo fracaso en tener pareja. cree, doctora, que es la voluntad de Dios, o es que no sé elegir a mi compañera? Tengo miedo de esta situación; me deprime verme solo, aunque tengo hermanos y hermanas muy buenos, e hijos demasiado buenos, pienso en la salida de este mundo por el camino pecaminoso (suicidio. Padre y hombre solo IENSO en todo lo que hay que hacer en el terreno de la preparación para el matrimonio, ciertamente en el periodo que precede a su celebración, pero también, cómo no, desde los años de la adolescencia en la familia, en la iglesia, en la escuela, bajo la forma de una seria, amplia y profunda educación para el verdadero amor, que es mucho más exigente que la tan cacareada educación sexual.
Pienso en el esfuerzo generoso y valiente que hay que hacer para crear en la sociedad un ambiente propicio a la realización de un ideal familiar cristiano, basado en los valores de unidad, fidelidad, indisolubilidad, fecundidad responsable. Pienso en la ayuda que debe prestarse a cónyuges que, por diversas razones y circunstancias, pasan por momentos de crisis, que podrían superar si fueren ayudados, pero que tal vez naufragarán si les falta esa ayuda. Pienso en la contribución que los cristianos, especialmente los laicos, pueden ofrecer para suscitar una política social sensible a las exigencias y a los valores familiares y para evitar una legislación nociva para la estabilidad y el equilibrio de la familia. Pienso, en fin, en el inconmensurable valor de una espiritualidad familiar, que continuamente hay que perfeccionar, promover, difundir; y no puedo dejar de decir aquí, nuevamente, una palabra de estímulo y aliento para los movimientos familiares que se dedican a esa obra especialmente importante.
No faltan en la vivencia y en el Magisterio de la Iglesia elementos valiosísimos para una clara, comprensiva, valiente atención pastoral a las familias.
Mis predecesores nos legaron valiosos documentos. Muchos pastores y teólogos nos han ofrecido el fruto de su experiencia o de sus reflexiones.
Estimado señor: Piensa usted demasiado en sí mismo y se solaza en provocar lástima. Esto no es correcto. Usted tiene hijos; es ese un compromiso con la vida que nunca debe olvidar; amarlos, educarlos, contribuir con la estabilidad de sus existencias, son labores muy trascendentes, a las que nunca debe negar su colaboración; por lo tanto, en ningún momento tiene derecho a considerar la posibilidad de privarlos de su padre. Esto en cuanto a sus obligaciones paternales; en cuanto a su situación emocional, es evidente que no ha sabido encontrar la compañera adecuada. Ahora bien, conteste con absoluta sinceridad y autocrítica, si usted las ha amado a ellas. Porque, a juzgar por su carta, el sentimiento que más profundamente le hirió su anterior compañera, es el amor propio. Eso pone de manifiesto una gran dosis de egoísmo en sus relaciones amorosas. Medite cuidadosamente en ello, acepte con valor el lote de responsabilidades que le cabe en los anteriores fracasos y dispóngase, con espíritu positivo y sin debilidades, a enfrentar el futuro con alegría.
Fidelidad, indisolubilidad, Emily Powers fecundidad responsable Numerosas familias, sobre todo cónyuges cristianos, desean y piden criterios seguros que les ayuden a vivir, aun entre dificultades no comunes y con esfuerzo a veces heroico, su ideal cristiano en materia de fidelidad, de fecundidad, de educación de los hijos. Nadie tiene derecho a traicionar esa expectativa o decepcionar esta petición, ocultando por timidez, inseguridad o falso respeto humano los verdaderos criterios u ofreciendo criterios dudosos, cuando no abiertamente desviados de la enseñanza de Jesucristo transmitida por la Iglesia.
Si usted tiene algún problema escriba a la doctora Emily Powers, apartado 2130 1000, San José. En esta sección aparecerá su respuesta.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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