Guardar

14 LA REPUBLICA. Martes 24 de mayo de 1988 EDITORIAL ENFOQUE DE REDACTORES La Universidad no debe desnaturalizarse ¿Qué podemos hacer?
La semana pasada en esta misma sec de sus principales políticas. Lógicamente ción, hicimos un respetuoso pero vehemente quienes apoyaron a la Licda. Del Vecchio llamado a las tendencias que se disputaban querrán tener mayoría en el Consejo Universila Rectoría de la Universidad de Costa Rica, a tario para, de alguna manera, hacer una opofin de que antepusieran los intereses institu sición fuerte y decidida a la administración cionales a los suyos propios.
del Dr. Garita. Este, por su parte, tendrá la lógiComplacidamente hemos visto que la Lic ca pretensión de contar con un Consejo Unida. Janina Del Vecchio, quien impugnó ante versitario amigo y afín a sus programas. De el Tribunal Electoral Universitario el resultado manera que la lucha continuará en los próxide la elección, ha anunciado públicamente mos meses dentro del campus Rodrigo Facio que desiste de continuar su lucha ante los Tri entre los dos principales grupos que se dispubunales de Justicia.
taron la Rectoría.
Esta actitud de la señora Del Vecchio reve Sólo esperamos que la lucha por obtener la una gran madurez de su parte, así como un los puestos en el Consejo Universitario se reagran cariño por la institución a la que ha servi lice dentro de los cánones de respeto mutuo y do por varios años en puestos ejecutivos y ad tolerancia que, dichosamente, caracterizaron ministrativos de primera línea. Luego de ha a la contienda para elegir Rector. Ojalá que ber analizado su alegato y el fallo del Tribu las pasiones exacerbadas, en ambos bandos, nal Electoral Universitario es nuestra opinión con motivo del resultado ajustado de la elecque la señora Del Vecchio tenía grandes posi ción y la posterior apelación de su resultado, bilidades de éxito ante los Tribunales Conten se hayan calmado y no afloren de nuevo en cioso Administrativos, pues efectivamente el los próximos comicios electorales! La UniverReglamento de Elecciones es ilegal ya que sidad de Costa Rica requiere que sus innumeviola de manera flagrante el Estatuto Universi rables problemas sean resueltos con el contario.
curso desinteresado y decidido de toda la coComo lo indicamos en nuestro Editorial an munidad universitaria. Sólo con un entenditerior una impugnación judicial de la resolu miento mutuo de todos los diferentes grupos ción del Tribunal Electoral hubiera dejado a que conforman el espectro ideológico univerla Universidad de Costa Rica sin Rector pro sitario, se puede sacar adelante nuestra máxipietario por lo menos por tres años, lo cual hu ma casa de enseñanza en estos momentos biera significado un problema institucional de tan difíciles.
licado.
Por ello no conviene que desde ahora se Ahora que las aguas han vuelto a su nivel formen facciones contrapuestas que, en vez es de esperar que no haya represalias contra de luchar por los intereses universitarios, eslos perdidosos y que los nuevos Vicerrectores tén al acecho de los errores del contrario para concentren todos sus esfuerzos en sacar ade capitalizarlos en una futura elección. Si ello olante el ambicioso programa de trabajo que el curriere la Universidad se convertiría en un miDr. Garita propuso durante la campaña electo crocosmos de la política electoral costarricenral.
se. Todavía hay tiempo de evitar ese peligroPor otra parte no se puede desconocer un so mal que ha carcomido a la mayoría de las hecho importante; existe un enfrentamiento di universidades latinoamericanas.
recto entre la tendencia de la Licda. Del Vec Hay que replantear y consolidar la misión chio y los diferentes grupos que apoyaron al original de la Universidad: ser la casa de estuDr. Garita. Posiblemente este enfrentamiento dios donde se fragua el conocimiento técnico se hará patente en las próximas elecciones y científico que permita el desarrollo económipara escoger a cuatro miembros del Consejo co y social del país, al mismo tiempo que reaUniversitario, ya que un Rector que no tenga firma nuestro patrimonio cultural y la vocación apoyo mayoritario en este órgano deliberativo de continuar siendo una sociedad pluralista y puede ver limitadas seriamente la ejecución democrática. pesar de que la lluvia ha empezado a caer, el calor no ha cesado, los resfríos están a la orden del día, las afecciones de la garganta aumentan. Esa es la realidad y el tema de conversación general. Qué está pasando? La situación es clara. Según publicaciones hechas por nuestro compañero Lic. Daniel Madrigal, San José tiene un grado de contaminación muy alto y la temperatura en el área metropolitana ha aumentado en C, en los últimos tiempos. no necesitamos hacer más investigaAna Araya de Rivera ciones para darnos cuenta de que el país se está convirtiendo poco a poco en un desierto. Se habla mucho, pero ¿qué hacemos? Tomemos cartas en el asunto, en el nivel familiar, si no, nos vamos a cocer en esta olla de cocimiento lento en que se ha convertido nuestra ciudad capital.
Hace muchos años, no sé cuántos, entrevisté al Ing. Wilbur Clausen. El hablaba de que si cada estudiante sembraba un árbol, en un solo invierno habría alrededor de un millón de árboles creciendo a lo largo de las carreteras de todo el país. Su idea no fue acogida a pesar de ser ¡brillante!
Otra idea visionaria y que se empezó a llevar a cabo, fue la del Lic. Julio Caballero, en ese entonces Gobernador de San José. En esa época se sembraron mil árboles en las calles de la ciudad. ¿cuántos quedan?
Hemos tenido tantos árboles a nuestro alrededor. Nuestro país ha tenido siempre la bendición de Dios en ese sentido, ha sido tanto el derroche, que el costarricense no sabe apreciar el árbol y vemos con tristeza cómo han caído, sin que se hayan repuesto, el higuerón de San Pedro y el higuerón que estaba entre Tres Ríos y Curridabat, sólo por citar algunos.
Yo propongo hoy, que llevemos a cabo el plan que una vez tuvo! Ing. Clausen, pero esta vez en el nivel familiar. Cuántos somos en casa? Pues en una bolsita plástica, llena de tierra, sembremos una semilla. Estamos a muy buen tiempo, y dejémosla germinar. Cuando esa planta esté a una altura de medio metro, plantémosla, donde sea. Estoy segura de que todos tenemos frente a nuestra casa u oficina o dentro de ella, un pedacito de tierra. No digo un gran patio, porque eso ya no existe, pero sí, un pedacito de jardín o una acera con un poquito de tierra. Tal vez vivimos cerca de un río o de un lote vacío o de un camino y entonces. por qué no sembrar ese árbol, para lograr oxigenar y refrescar nuestra ciudad que se asfixia?
Plantémosla, repito, porque San José no necesita de parques llenos de jardines, sino de árboles que nos refresquen. Plantemos esos árboles en familia, hagamos una excursión a la orilla de un río, de un camino o de una carretera y gocemos en familia la dicha de ver crecer nuestros árboles. El invierno que se avecina, por pobre que sea, lo hará crecer y así hemos por lo menos contribuido en algo a oxigenar nuestra pobre ciudad.
Señor padre de familia o usted madre, hágalo hoy, no lo deje para mañana y que sus hijos, por pequeñitos que sean, sepan por qué se hace, y sientan felicidad al ver crecer ese arbolito. Sembremos un árbol!
DE ESPAÑA CON AMOR ¡ESTE ES UN RECONOCIMIENTO PARA COSTA RICA!
La República ESO, DON OSCAR Publicado por Editorial La Razón Director: Yehudi Monestel Arce Gerente General: Enrique Odio Herrera 2475 Jefe de Información: Luis Cartín Sánchez Subgerente General: Luis Guillermo Holst Quirós Jefe de Información: Eduardo Castro Chinchilla Gerente de Ventas: Alberto Oreamuno Gutiérrez 88 Central telefónica: Publicidad: 22 92 15 23 02 66 Ejecutivos de Publicidad: 23 51 24 Oficina San José Cobros: 23 06 96 21 51 96 Suscripciones: 23 88 85 Apartado: 2130 1000. Télex: 2538 Facalmll Nº 55 39 50 LA REPUBLICA lab NOBEL Las publicaciones en este tipo de letra son pagadas.
Impreso en el Depto. do Proctosesión de Editorial La Razón, Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    Spain
    Notas

    Este documento no posee notas.