Guardar

18. LA REPUBLICA. Domingo 29 de mayo de 1988 COMENTAROZINTERNACIONAL Por Andrew Katell imagen del popular cantante estadounidense Michael Jackson, al son de música rock, que ilustra un aviso comercial de Pepsi Cola; la presencia de libros de Ernest Hemingway en los anaqueles de las residencias soviéticas; los pantalones vaqueros ajustados que lucen los adolescentes rusos. todos estos elementos hablan de una creciente influencia de las costumbres norteamericanas en la sociedad soviética.
Esa influencia se ha hecho más visible recientemente, aunque desde siempre los rusos se han mostrado interesados por las tendencias y los gustos de la superpotencia adversaria. Bien por detrás de la cortina de hierro hemos podido desarrollar una mentalidad pro occidental, y que podría ser más occidental que Estados Unidos. pregunta el escritor emigrado Vasily Eksyonov en un relato sobre su juventud de la Unión Soviética en la contemporáneos son menos conocidos porque sus obras no han sido publicadas aquí aún.
El cese de la interferencia de las transmisiones de la Voz de América en mayo de 1987 abrió a los soviéticos una nueva fuente de información sobre la vida en Estados Unidos. Un adolescente relató a un reportero norteamericano que más de la mitad de sus compañeros de escuela secundaria sintonizaban las transmisiones en idioma ruso de la Voz de América.
Muchos rusos acuden a los cassettes de video para enterarse de cómo se vive en Estados Unidos. Las películas son dobladas al idioma ruso y se negocian febrilmente en el mercado negro, en el que los cassettes en blanco cuestan hasta 50 rublos (80 dólares. el equivalente de un cuarto de un sueldo mensual promedio.
El mercado negro contribuye asimismo a saciar la sed de la juventud por la música SUZUKI SUZUKI década de 1950.
Ni el alfabeto cirílico ha impedio la invasión de vocablos occidentales, como jeans. stop. break dancing. ok. y hasta stress.
Mijail Gorbachov, el secretario general del Partido Comunista soviético, ha alentado a su pueblo a aprender y enterarse de muchas cosas relativas a los Estados Unidos, permitiendo una mayor libertad de viajar Glasnost posibilita notable aumento de la presencia estadounidense en la URSS al exterior, poniendo fin a la interferencia de transmisiones radiales de la Voz de América y removiendo barreras a la realización de empresas conjuntas.
La reunión cumbre de Ginebra de 1985 dio al proceso sello oficial de aprobación de acuerdos culturales y de intercambios a nivel de pueblo. Los soviéticos alientan un profundo interés por las cosas estadounidenses.
Es muy común que cuando a un ciudadano soviético le presentan a un visitante norteamericano, le abrume con preguntas sobre temas que van desde la guerra y la paz hasta la disponibilidad de hamburguesas.
Una taxista moscovita, al enterarse de que su pasajero provenía de los Estados Unidos, comenzó a contarle que le gustaban ciertos autores de ese país: Hemingway, Twain, Bradbury entre otros.
Las colecciones de obras de estos escritores ocupan sitios prominentes en las bibliotecas de muchos apartamentos. Los autores rock. Discos de Michael Jackson y Madonna se negocian por sumas exorbitantes.
Los conciertos de músicos norteamericanos tales como Billy Joel, Dabe Brubeck y los Doobie Brothers, que vinieron con el apoyo de las autoridades soviéticas, se están transformando en algo cotidiano en la Unión Soviética. Algunos astros del rock soviético están cruzando el Atlántico en dirección opuesta, y uno de ellos, Boris Grebenschikov, grabará un disco en los Estados Unidos antes de fin de este año.
En ciertos círculos es casi obligatorio el uso de pantalones vaqueros color azul desteñido. hasta hay quienes exhiben orgullosamente en sus vivien los paquetes vacíos de caramelos o cigarrillos estadounidenses.
Uno de los signos más visibles de la presencia norteamericana en la Unión Soviética es el ubicuo quiosco pintado de rojo, blanco y azul, donde se expende la bebida gaseosa Pepsi Cola.
Aunque la cobertura noticiosa que hacen los soviéticos de Estados Unidos es ahora mucho más moderada y equilibrada, los medios de difusión siguen dando mucho relieve a noticias de crímenes, desempleo, racismo y problemas sociales tales como la abundacia de vagabundos y desamparados.
Muchos soviéticos que reciben con escepticismo esas noticias con frecuencia preguntan a visitantes si todo eso es cierto.
Se ha multiplicado enormemente en tiempos recientes el intercambio de abogados, médicos, estudiantes, músicos, maestros y científicos estadounidenses, con lo que se ha producido también un creciente intercambio de ideas sobre atención del alcoholismo y la adicción a las drogas, problemas que anteriormente el Gobierno negó que existieran.
En abril se autorizó que un número sin precedentes de 200 soviéticos inayormente judíos visitaran a sus familiares en los Estados Unidos. Otro millar visitó Estados Unidos por razones de trabajo.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    CommunismCommunist PartyInvasionURSS
    Notas

    Este documento no posee notas.