Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
8 LA REPUBLICA. Lunes 13 de junio de 1988 COMENTARIO INTERNACIONAL L CAIRO (ANSA. Pese a que han pasado 21 años desde el conflicto Arabe israelí de junio de 1967, Egipto pueblo y gobernantes parece aún negarse a reconocerse como el verdadero responsable de su derrota, una derrota cuyas consecuencias atormentan todavía a Medio Oriente, pese a que el entonces presidente Gamal Abdel Nasser la definiera como una caída. Nkassa. El sábado de junio, dos días antes del stallido de la Guerra de los seis días. el diario Al Gomhuria anunció con grandes titulares que La guerra comenzará el lunes.
Sin embargo, las fuerzas armadas egipcias, el cinco por la mañana, fueron tomadas por sorpresa y la aviación fue destituida en las pistas de los aeropuertos antes de recibir la orden de decolar.
En pocas horas el Sinaí fue ocupado. El mito Nasser y los sueños nacionalistas áraEgipto veintiún años de la guerra de los seis días cio israelí de 1979 y la consiguiente ruptura diplomática con los países árabes, llevaron a atribuir la responsabilidad de la ocupación de Cisjordania, Gaza y del Golán sirio (1967. a la posición pusilánime de los países (en especial Siria) que se pretenden hermanos.
Por Carlos Lugari y tanto en los manuales e historia como en Egipto y la mayoría de los países árabes los discursos oficiales, la perforación de las viven hoy una nueva luna de miel, la nostallíneas israelíes se debió al apoyo norteameri gia de Nasser está intacta, mientras los jóvebes se derrumbaron alimentando, en cambio, cano y a la unidad árabe debida a la política nes el país cuenta con el 45 por ciento de el mito de la invencibilidad israelí, que duró de moderación del nuevo Rais.
jóvenes menores de 15 años parecen dehasta la guerra de octubre de 1973.
La visita de Sadat a Jerusalén en noviem sinteresados de la vida política, sobre todo Desde entonces, cada aniversario todos bre de 1977, la firma del Tratado de paz egip la del pasado, pero afectados por la guerra los diarios egipcios se preguntan. Quién fue el responsable. En todos estos años, las respuestas cambian según el gobierno, las tendencias de los diarios o las relaciones diplomáticas del país.
Pese a que la respuesta siempre termina por acercarse a Nasser, nadie ha osado jamás ligarlo a la derrota. Desde junio de 1967 hasta la conclusión del régimen nasseriano (1953 70. a los egipcios se les hizo creer que la masacre de sus tropas fue un complot norteamericano israelí sostenido por muchos países europeos que jamás le habían perdonado a Nasser su lucha contra el colonialismo.
El período de la desnasserización. posible gracias a la victoria personal del sucesor de Nasser, Anwar al Sadat en la guerra de 1973 que casi arrasa a Israel, pareció cancelar esta versión local de los hechos.
De golpe se produjo una inversión de los roles de la Unión Soviética, la aliada de ayer, y de los Estados Unidos, el eterno enemigo, económica que amenaza la estabilidad de Egipto bloqueando sus ambiciones.
Hedayat, una estudiante de 21 años la edad de la derrota confieza que oyó nombrar en algún lado al mariscal Amer, pero sin saber exactamente cuál fue su rol en la historia egipcia. El mariscal Abdel Hakim Amer, comandante en jefe de las fuerzas armadas y brazo derecho de Nasser, se suicidó luego de la derrota.
Las generaciones mayores, a pesar de los años, demuestran aún un sentido de amargura muy acentuado.
Una mesa de bronce esculpida por el artista Salah Abdel Kerim representa un fellah (campesino) egipcio de expresión intensa, desbordandose de rabia impotente y de disgusto consigo mismo. Es la expresión de un padre luego de haber descubierto que su hija fue violada, y al comprender que no puede hacer nada contra sus agresores. explica el escultor. Esto es lo que sentimos cuando luego de los comunicados triunfalistas supimos el de junio de 1967 que todo estaba perdido: la tierra, los hombres y el honor.
Aún hoy los diarios egipcios siguen buscando al culpable para llevarlo a juicio. Los culpables somos nosotros. afirma Samir, de 46 años, héroe de la guerra de los seis días. Nos habían presentado un mito y después de siglos de colonialismo debíamos creernos. Pero la mentira no quedó en pie. Entramos en guerra con un enemigo cuyos aliados los habían dotado de armas ultramodernas, mientras nosotros estábamos armados sólo de un bluff Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.